Mucho se especuló con la llegada de José María López al Mundial de Turismo de la mano del equipo oficial Citroën. Es que la escuadra francesa le echó el ojo cuando se subió a un BMW de esa categoría (y de vieja generación) en la fecha en Las Termas y ganó.
A partir de aquel día la posibilidad de que el cordobés de 30 años arribara a la escudería con sede en Versalles, Francia, era muy alta. Pero hasta que no sucediera...
Hace pocos días se conoció la noticia esperada: “Pechito” será corredor de la casa gala y competirá con un Citroën C-Elyseé. Tendrá como compañeros a Sébastien Loeb e Yvan Muller. El de Río Tercero fue presentado como el tercer piloto de la escudería que debutará el próximo año en la división que es considerada en tercer orden por la FIA después de la F-1 y el WRC.
Así cumplió el sueño de poder regresar a Europa. Ese continente que lo formó como piloto cuando corrió en karting, en la Fórmula Renault 2000 Europea (fue campeón en 2002), la F-Renault V6 (campeón 2003) hasta llegar a ser piloto de pruebas del equipo Renault de F-1. Pero como a la mayoría de los argentinos que viajan para probar suerte no le quedó otra que volverse cuando estaba en la puerta de la “máxima” por una historia tan vieja como conocida. Tuvo la posibilidad de regresar con el equipo USF1 que estafó a más de uno con la promesa de ingresar a la categoría como nueva escudería en 2010.
Sueño latente
A pesar de todo eso, López admitió que nunca pensó en bajar la barrera del camino hacia el Viejo Continente: “Nunca cerré la puerta para volver porque la filosofía de mi familia es seguir haciendo cosas y poniéndonos objetivos nuevos. Por más que hubiera una posibilidad chiquitita trataba de hacer algo internacional, como pasó en Las Termas. Mi viejo fue el que insistió. Haber ganado con el BMW en mi debut creo que despertó el interés de Citroën y me puso en vidriera nuevamente en Europa. Porque cuando regresás a tu país, te pierden el rastro y es cada vez más difícil volver”.
Desde el momento en que “Pechito” fue citado para probar el C-Elyseé, los rumores de que finalmente firmaría contrato con Citroën crecieron. Sobre eso apuntó: “Estaba todo en el aire, se especulaba mucho, pero había que esperar la confirmación. Y hasta que no estuviera acá, en Francia, no caía. El día de la presentación fue muy lindo porque conocí a toda la gente de Citroën. Se trató de algo muy especial para mí y mi carrera después de tanto trabajo y un par de meses difíciles esperando la decisión final. Estar con la familia y saber que nadie te regaló nada es muy gratificante”.
¿Cuándo se enteró de que iba a ser piloto? “Extraoficialmente, una semana antes de la presentación. Yo sabía que la parte técnica y el equipo me querían. Pero he vivido momentos así en los que han subido otros o se ha caído el equipo… O llega algún piloto con dinero, como el caso del chino que querían poner por el mercado. La pelea fue, sobre todo, para que estuviera todo el año en un tercer auto y que haya un cuarto coche para que en las carreras en Asia pudiera correr un piloto de esa región”, detalló el cordobés.
Elogios
López tiene una segunda oportunidad en Europa. Será casi imposible regresar a la F-1, una utopía para ser realistas, pero por qué no soñar con otro título suyo en el exterior. Para eso tendrá que vencer a grandes nombres, como sus compañeros Muller y Loeb. Justamente, ambos lo tienen en un buen concepto. Para el primero, “es uno de los mejores pilotos de Sudamérica”; mientras que para “Seb”, “es un piloto joven con muchísima experiencia”.
Aunque el cordobés confiesa que trata de hacer oídos sordos a tantos halagos, no puede evitar sentirse orgulloso. “Más cuando te lo dicen pilotos a los que realmente admirás”, aclara. “Esta posibilidad es una de las cosas más lindas que me pasó en la vida y la quiero disfrutar”, cuenta “Pechito”, aquel muchacho que vivió tantas frustraciones como alegrías y que por fin logró ser reconocido por su inmenso talento.