Derechos humanos
Observo lo que está sucediendo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el “caos y crisis” de los cortes de luz y el faltante de unos de los primordiales líquidos para la humanidad como es el agua potable en muchos barrios como Villa del Parque, Almagro, Boedo, Lugano, entre otros. También veo que existen edificios con departamentos con 20 pisos en los que viven muchos de los casos niños y mayores de edad con más de 80 años que no pueden movilizarse y necesitan atenciones especiales por problemas de salud, y también en localidades del Gran Buenos Aires y del interior del país, y que además todos estos ciudadanos padecen por naturaleza las altas temperaturas reinantes que están por arriba de los 38º de calor por la época estival. Ante todo esto pregunto dónde se encuentra el doctor Juan Martín Fresneda, secretario de Derechos Humanos de la Nación, que no está presente en los lugares que se está padeciendo esta crisis energética ni tampoco leo o escucho que haya intervenido su Secretaría preocupándose por esta situación y que hace daño al ser humano dentro de sus derechos por la falta de estos elementos esenciales para sobrevivir. Como tampoco veo a los defensores del Pueblo de la Nación, de la Ciudad y de la Provincia, ni tampoco veo que esté presente el Ministro de Salud de la Nación, ni a la Presidenta de la Nación Argentina veo y escucho que esté preocupada en defender los derechos humanos de los ciudadanos. Quiero decirle a este señor secretario de los Derechos Humanos de la Nación que esta situación de falta de electricidad y de agua también va en contra de los derechos humanos de las personas, ya que en muchos de los casos es un abandono de personas por el tiempo que conlleva que las empresas ni los gobiernos den soluciones a la falta de prestación de servicios que son fundamentales para la vida humana. En cambio, hacen vista ciega y oídos sordos para solucionar y buscar las salidas necesarias para atender los derechos humanos de las personas que están padeciendo los cortes de servicios.

Humberto Carmelo Spuches
humbertocarmelospuches1@hotmail.com

Severa crítica
En relación a la carta del Sr. Jorge Murillo (29/12) de mi “severa crítica” quiero aclararle que nunca hablé del desempeño laboral del señor en cuestión. Adhiero a lo que el periodista de este prestigioso diario escribió en la editorial del día 29/12: “La situación plantea una vez más la doble responsabilidad que tienen quienes se hallan en la función pública, porque su conducta es observada por toda la comunidad. Por esa razón, estos deben dar el ejemplo de respeto total a las leyes. Si maneja en estado de ebriedad se está cometiendo una doble infracción. Y si este no percibe sanción alguna, se sienta un mal precedente”. La conducta, o mejor dicho la “inconducta” observada fue criticada por la mayoría de los taficeños, entre quienes hay muchas personas capacitadas para ocupar el cargo que ahora queda vacante y que seguramente no manejarán ebrios. Este mal ejemplo va en contra no sólo de las leyes vigentes sino también en contra de todas las campañas oficiales y de ONG no gubernamentales que tratan de concientizar a la población del peligro de beber y conducir. El hacerlo no sólo produce daños materiales sino que ha cegado cientos de vidas y ha dejado discapacitados a muchos ciudadanos. El Estado tiene el deber de hacer cumplir los leyes en pos de una convivencia sana y ordenada y los funcionarios deben dar el ejemplo. Son muchos los taficeños que “tienen la camiseta puesta”, y trabajan incansablemente para mejorar nuestra ciudad sin recibir dinero alguno ni ocupar cargos públicos. Probablemente otra hubiera sido la postura si hubieran estado en peligro familiares o bienes materiales del que defiende al exdirector de Espacios Verdes. Quizás pronto se reubicará a este exfuncionario como se viene haciendo hasta ahora porque nada se dijo de inhabilitarlo para el cargo público ni para conducir. Me viene a la mente el análisis que muchas veces se hizo en este diario de que la gente se acostumbró al famoso “y sí, transgreden las leyes..... pero hacen”. Nos estamos conformando con muy poco y se enquistó la corrupción como algo normal. Con esto doy por finalizada la polémica.

Amelia Campos
camposamelia10@gmail.com

Problema solucionado
Merced a mi carta anterior referida al tema de los cuarenta y tres días que se cumplían sin contar con servicio de internet por parte de Telecom publicada amablemente por LA GACETA y cerrando este verdadero culebrón televisivo, cumplo en comunicar que merced a dicha publicación, con fecha 27 del corriente, cuento nuevamente con el servicio normalizado y con un flamante módem wifi facilitado por dicha empresa, además de las amplias explicaciones y disculpas brindadas. Más allá de la lógica satisfacción que experimento ante la solución lograda, debo lamentar que ello no se haya concretado ante mi sólo requerimiento telefónico a técnica de Telecom sino que tuviera que mediar una carta pública para así lograrlo. Llegue mi agradecimiento a LA GACETA y a Telecom.

Manuel R. Malmierca
Virgen de la Merced 540
San Miguel de Tucumán

Respeto mutuo
La gente, el ciudadano argentino, tiene mucha razón en quejarse de los cortes de energía y de agua. Pero yo me pregunto: ¿es justo que los argentinos no nos podamos movilizar, de un lugar a otro, por los cortes en las calles? 50 cortes en la ciudad de Buenos Aires, en un solo día, es demasiado; es más, me parece una falta de respeto para toda la ciudadanía. Adueñarse de las calles, para elevar sus justos reclamos, no está para nada bien. Repito, los reclamos son más que justos; toda esta muchedumbre, está en todo su derecho a quejarse, pero no de esa forma. Debemos respetarnos unos a otros. Todos los que reclaman, deberían saber que sus derechos terminan donde comienzan los derechos del otro. ¿Por qué en vez de hacer piquetes en todos los barrios, no hacen uno solo y en el lugar que corresponde? Al sitio que me refiero es Plaza de Mayo. Allí no habría que hacer un corte, más bien se tendría que realizar un asentamiento y no moverse hasta que el Gobierno tome las medidas correspondientes. Hay falta de agua en innumerables lugares, pero las autoridades argentinas, no quisieron movilizar al Ejército para poder llevar cisternas con agua a los barrios que carecían de élla. Todo el caos que se está produciendo por la falta de energía, es exclusiva responsabilidad del gobierno argentino: en primer lugar, por haber congelado las tarifas de Edenor y Edesur; y en segundo lugar, por no haber controlado a estas dos empresas, por falta de inversión. El intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, instó a las empresas distribuidoras de energía eléctrica a cumplir con su deber. Por mi parte quiero recordarle al señor Espinoza, que el Ente Nacional Regulador de la Electricidad, (ENRE) es un organismo autárquico encargado de regular la actividad eléctrica y de controlar que las empresas del sector (generadoras, transportistas y distribuidoras Edenor, Edesur y Edelap) cumplan con las obligaciones establecidas en el Marco Regulatorio y en los Contratos de Concesión. En estos 10 años de gobierno kirchnerista, ¿el ENRE donde estuvo ? Mi última pregunta es: la Presidenta, ¿dónde está?

Hugo Modesto Izurdiaga
modestoizur@yahoo.com.ar


Un deseo de fin de año
Aprovechando la pronta visita de los Reyes Magos, podríamos pedirles que nos nutran de respeto, amor, responsabilidad, honestidad, honradez, sinceridad, humildad. Paz, libertad, justicia, igualdad, tolerancia, solidaridad, fidelidad, lealtad, decencia, compasión, caridad, unidad, prudencia, autenticidad y empatía. No ser falsos, injustos, soberbios, ficticios, egoístas mentirosos, (¿no será mucho?). Muchos de nosotros, estos días no pensaremos en los niveles de colesterol, ni que en nuestro país millones de niños se irán a la cama (si la tienen) con hambre. Niños, ancianos, mujeres y hombres murieron este año que pasó debido al hambre o a las enfermedades que provocan y acentúan la malnutrición. Pensemos: nuestro país produce comida suficiente para todos sus habitantes y buena parte del mundo; este mal que existan pobres y desnutridos es la manifestación más extrema posible del fracaso humano, la incompetencia o corrupción y la falta de sensibilidad de los gobiernos y sus funcionarios que miran hacia otro lado.

Pablo J. Giunta
pjg1940@yahoo.com.ar


Balance
Saqueos, inseguridad, inflación, falta de luz y falta de agua. Esta es una síntesis de fin de 2013 en Tucumán y el país. Es una síntesis de la falta de políticas de Estado en Tucumán y el país. Es una síntesis del cortoplacismo populista y prebendario, sobre el largo plazo. Pensar que de los 30 años posiblemente de mayor desarrollo en el país, de 1874 a 1904, el 60% (18 años) lo gobernaron dos tucumanos: Avellaneda y Roca. Sin duda hoy no tenemos estadistas, pero aunque no les guste, la responsabilidad primaria de tanta falencia está en cabeza de los gobiernos provincial y nacional. Hoy la ciudadanía sufre la indiferencia y la subestimación por parte de los gobernantes, que ya no oculta su bronca ante los atropellos de políticos, la debilidad de sus instituciones, las millonarias denuncias de corrupción, con el patético panorama de un deterioro cada vez más penoso de las capas más vulnerables de la población. La ciudadanía está cansada de las candidaturas testimoniales, de la concentración del poder absoluto, de las ¨mayorías automáticas¨, de la discrecionalidad del manejo de los subsidios sociales, y tantas cosas más que sería interminable enumerar. Y los tucumanos hemos sufrido además una dolorosa marginación, cuando vimos a la Presidenta bailar al ritmo del candombe en la Plaza de Mayo, mientras la provincia era arrasada por una ola de caos, violencia y muerte. Debemos recuperar la paz social, para alcanzar el tan preciado y tan ausente ¨bien común¨. Los gobernantes son los primeros responsables del bien común, pero los gobernados también somos responsables de lograrlo. Todos los sectores y dirigentes, definitivamente debemos asumir que el nuevo año debe involucrarnos en la búsqueda de la paz y la equidad.

José Manuel García González josemgarciagonzalez@yahoo.com.ar

Baja tensión

Recurro a este medio ya que me cansé de gestionar reclamos infructuosos ante EDET, tengo más de 20 números de reclamos por baja de tensión en el servicio N° 34833, sin que dieran una solución concreta y hago mención a las respuestas dadas por esta empresa: vinieron y comprobaron que la luz estaba en 202 y no en 220, después estaba en 210 o menos, nos cambiaron de fase, pero el problema continuó, y lo más llamativo fueron las respuestas del personal que llegó a mi domicilio: que nos conformáramos con eso porque era lo único que se podía hacer. Otra respuesta fue que tenían que darle unos puntos más al transformador de la zona porque éramos terminal de línea. Y ante los últimos reclamos mienten que vinieron y que la luz estaba bien. Les comento que ya se nos quemó un aire acondicionado y la respuesta que nos dieron fue que vaya a hacer un trámite y que ellos después se encargarían, disponiendo de mi tiempo sin saber que tengo obligaciones que cumplir y sin considerar que dicho artefacto fue comprado con mucho sacrificio. También me recomendaban que apague todo para que no se quemaran los demás artefactos (tendría que estar desde hace un mes sin luz). La última vez que me comuniqué al 0810 de EDET, me dijeron que estaban por mejorar el servicio desde el transformador de la zona (además estábamos sin luz) y a la fecha estamos peor. Cuando uno paga un servicio se debe brindar en forma eficaz, sin causar perjuicio alguno, por lo que EDET con todo lo que recauda lo menos que puede hacer es invertir y prever que toda comunidad siempre crece, por lo que no puede alegar que creció el consumo y poner cara de sorprendido. Espero que esta carta llegue a algún directivo chileno y solucionen el problema que hay fuera de las cuatro avenidas, ya que pagamos enormes sumas por un servicio de cuarta, igual al que pagan los demás ciudadanos. Qué pena que regalamos de esta manera los servicios que tendría que brindarlos el Estado.

Gustavo Moisés Gaón
gustavogaon@gmail.com

Justicia y corrupción

Señor Director: con todo respeto me dirijo a usted para solicitarle publique esta carta de un ciudadano que hace 55 que trabaja para el crecimiento de nuestra amada Argentina, y que tristemente ve día a día que unos cuantos corruptos se hacen millonarios de la noche a la mañana con un simple cargo público (político) y que cuando aparece un fiscal con las agallas suficientes para investigarlos es suspendido o exonerado de su cargo por otro corrupto protector de los delincuentes que están al frente de distintos gobiernos. Me pregunto si la cantidad de denuncias y pruebas presentadas no son suficientes si las fotos de lo distintos diarios del país donde la autoridad máxima esta bailando y festejando, mientras en el resto del país los delincuentes hicieron lo que quisieron. Realmente qué pena me da que a esto se le llame democracia. En otros países como Brasil, por dar un ejemplo, ya estarían presos. Pero a este se lo llama “gobierno del pueblo”, y todos los otros son golpistas. Hoy se padece de cortes de luz y escasea el agua, y la culpa la tiene las empresas y no los encargados de controlar que estas hicieran bien las cosas y respetaran los contratos. Total, ellos se hacen ricos a la par de estas empresas.

Angel Edgardo Del Negro
Pje. Benjamin Paz 93
San Miguel de Tucumán

Las culpas son de los otros
Grave situación está viviendo Buenos Aires con el problema de falta de suministro de energía eléctrica. Nosotros aquí ya estamos teniendo problemas de cortes y baja de tensión. Escuchamos siempre las voces del Estado y atribuyen la culpa a las diferentes empresas, llámense proveedoras o distribuidoras. Por un lado, las empresas que son monopolios regionales se quejan de que las tarifas son bajas y que no alcanzan a cubrir sus costos cuando el Estado está subsidiando los mismos, por otro lado, el Estado culpa a las empresas por no haber hecho inversiones. Hay algo que no me parece que está funcionando. El Estado creó entes de control y fiscalización, para asegurar el cumplimiento de los compromisos contractuales. Si no se hicieron inversiones es porque el Estado no controló nada. Si en los contratos no figuran programas de inversión o están mal hechos, el Estado vuelve a ser el culpable. Señores gobernantes: dejen de culpar a los otros, ustedes son los únicos responsables y culpables de lo que nos está sucediendo, para eso se crearon las herramientas de control.

Guillermo Perotti
gmperotti@hotmail.com

¿Qué democracia?

“El pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes”. Es la norma que rige en Argentina (Art. 22 de la Constitución Nacional). Pues bien, señoras y señores legisladores de la provincia de Tucumán: en la última sesión del año, en el palacio de cristal y sentados en butacas importadas desde Barcelona, como “representantes del pueblo” dijeron -casi al unísono- (obedeciendo mandatos no escritos del PE) que al ministro de Seguridad no había que preguntarle nada sobre los muertos, los heridos, los saqueos y la absoluta indefensión y abandono que sufrió el pueblo. En ese mismo momento los que protegieron y le dieron seguridad de permanencia en el cargo al ministro de ¿seguridad? dejaron de ser “representantes del pueblo”. Han abjurado desvergonzadamente de su condición al asumir esa condición. Son simples traidores a sueldo, con dietas y complementos dinerarios de absoluta discrecionalidad, sin control. Son el patético reflejo de una sociedad enferma donde prevalece el poder (“Poderoso caballero Don Dinero”) por sobre la Constitución y sus leyes; por sobre la ética y, para colmo, a la hora de autocalificarse institucionalmente tienen la desvergonzada osadía de autodenominar “Honorable Legislatura” al cuerpo infestado del que forman parte, pese a la notoria claudicación de su poder originario: legislar y controlar al PE. Esto no es la democracia que se pregona. Ni se le parece en nada. Tal vez los que llaman al gobernador como “Zar” exageran. Simplemente es “patrón de estancia”, como las de antes, todos nosotros, no ciudadanos sino peones, con paga por vales para canjear por migajas en el almacén de ramos generales del dueño del pueblo.

Carlos Duguech
carlosduguech@yahoo.com.ar

Dos preguntas

¿Por qué es tan difícil asumir con honestidad el cargo para los que los políticos fueron electos? ¿Por qué su vista se nubla con el poder y el dinero, a costa de su honorabilidad y de su tranquilidad?

María Estela Sánchez
matesan@hotmail.com

Con una vela y un balde

Vivir con un balde de agua y una vela. Días agobiantes de calor extremo son los que estamos sufriendo en la mayor parte de nuestro suelo. El sol parece haberse ensañado con nosotros y destaca todo su potencial sobre nuestras humanidades indefensas que absorben como esponja todos los rayos ultravioletas tan perjudiciales para la salud. Ese mismo sol que una década atrás no era tan agresivo, hoy nos está convirtiendo en huevos dentro de una sartén. Atravesar un día completo se vuelve una prueba de supervivencia extrema, convirtiéndonos todos y cada uno de nosotros en atletas en un juego impuesto por la naturaleza, en el cual deberemos sortear todos los obstáculos e imponer toda nuestra astucia para poder superar el día a día. Este calor es histórico, se sabe por registros que llegó en algunos casos casi a tocar un tope de 50 grados bajo la sombra. Muchos hablan de que esto es cíclico, otros de que es apocalíptico, etcétera. Muchas conjeturas se tejen alrededor de lo que estamos sufriendo. Mi punto de vista es que inevitablemente entramos, desde un tiempo a la fecha, en un “cambio climático irreversible”, muchas pruebas así lo determinan. Encima de todo esto, también estamos sufriendo la impericia de las empresas prestatarias de los servicios básicos (agua y luz), los cuales deben ser satisfechos. Somos rehenes de estos capitales, a quienes pagamos en forma religiosa todos los meses y cada vez que recibimos una boleta, la miramos con asombro y comenzamos a darle forma a nuestra indignación. Corremos al teléfono a hacer el reclamo, ilusionados que si vivimos en un estado de derecho que se ocupa de suplir la necesidades mínimas seremos escuchados y resolveremos la situación; gran desilusión cuando el contestador del teléfono dice: en estos momentos no podemos atenderlo…deje su reclamo y será atendido… Cuando nos dimos cuenta ya pasó una semana, sin solución alguna. Es un hecho desaprensivo y criminal dejar sin servicios a la población, la ley debe ser pareja para que no sea rigurosa, por ejemplo si alguien se atrasa con la boleta, le cortan la luz y para volver a conectarla hay una serie de ítems que se debe pagar, ojo se paga sin “chillar”, sin embargo no se descuentan las tantas veces que nos dejan sin servicio. Las empresas bien cobran las boletas y no invierten en tecnologías para mejorar el servicio. No encontramos en una indefensión total, sin saber dónde recurrir, nadie brinda soluciones, los representantes del pueblo miran al costado. ¿O acaso existen dos Argentinas? ¿Una de los festejos y otra que se debate entre la falta de agua, la falta de luz y la inseguridad? Propongo buscar nuevamente dos figuras ya casi olvidadas, al “Aguatero” ese que se desplazaba a caballo llevando agua en un barril, la que vendía entre los vecinos, y al “Sereno” que era el encargado de vigilar las calles y regular la iluminación en horario nocturno, y cada una o dos horas pasaba su voz a los vecinos: “son las once y sereno”. El calor nos mata, las empresas juegan a su favor y el secretario de Energía de la Nación juega al golf en un barrio privado en Pilar. ¿Qué nos espera?

Pedro Martínez
concienciambientaltuc@hotmail.com

Dinero propio

“Debo decirles a los intendentes que deben cuidar el dinero como si fuera propio”, dijo el gobernador (La Gaceta del 29-12). Creo que no hacía falta este consejo.

Ramón Eudal
eu.dal9@hotmail.com.ar

Lavaderos truchos

Señores desde hace mucho tiempo que vengo publicando el tema de los lavaderos truchos y la Municipalidad y el Gobierno, bien gracias. Yo lo veo todos los días como en el barrio ex Aeropuerto también sufrimos por no tener agua por todas estas personas que tiran el líquido para lavar autos, camiones, etcétera. Hay veces que tenemos que esperar hasta las 23 para tener agua y bañarnos; la gente que lava camiones frente de mi casa son de otros barrio, por ejemplo, hay uno que trabaja en la Municipalidad, pero todo el día está lavando camiones y el trabajo en la Munipalidad debe haber alguien quien lo cubre y le marca la tarjeta.

Juan Francisco Díaz
juanfdiaz67@yahoo.com.ar


Un buen recuerdo

Con gran tristeza acabo de enterarme de la muerte de Rodolfo Windhausen, periodista y amigo con quien supimos recorrer en largas charlas a nuestra inextrincable Argentina. Fue un hombre “distinto” y mantuvo siempre fuertes recuerdos de su paso por La Gaceta. Alcanzó a ser de alguna manera un “hombre de dos mundos” y su consustanciación con los Estados Unidos le permitió ver con mucha claridad las oportunidades que habíamos perdido para convertirnos en un gran país. Ya estará probablemente bailando sus tangos favoritos vaya a saber dónde. Lo extrañaré, como muchos de quienes lo trataron y conocieron en profundidad.

Carlos Berro Madero
carlosberro24@gmail.com
Buenos Aires

Protestas ilógicas
Es inconcebible lo que estamos viviendo. No tiene ninguna lógica que la única forma de protestar sea incomodando al prójimo. Los ciudadanos estamos hechos para vivir en sociedad, en colaboración y en solidaridad con los demás, no contra los demás. Es ilógico e irresponsable que hayamos decidido cerrarnos los caminos y tomarnos de rehenes a nosotros mismos. Escribo esta carta con rabia porque a lo largo de la vida todos hemos aprendido a ayudar a los otros y a intentar colaborar con los demás, más aún cuando necesitábamos algo. Nadie nos enseñó que para pedir algo a la mamá o al papá había que pegarle al hermano. Es curioso somos las mismas personas que sufrimos, que sentimos odio y hasta miedo por la forma en que actuó la Policía. Un mes después se recurre a métodos idénticos. Tengo la sensación que de la experiencia reciente sólo aprendimos que la única forma de protestar es perjudicar al otro. Todos nos hemos quejado de lo que hizo la policía y ahora utilizamos el mismo recurso. Esta no es ni debiera ser la manera correcta de reclamar. Es hora de pensar diferente. Un gremialista recibe de los trabajadores un porcentaje de sus ingresos para que piense y para que trabaje por los otros. Por eso habría que pensar e imaginar cómo reclamar por nuestros derechos sin pisar al que está al lado.

Martín Zalduendo
martinzalduendo@gmail.com

Subsidio de Salud

En la última década, las autoridades del Subsidio de Salud lograron importantes beneficios" para sus afiliados. Enumerarlos en su totalidad sería imposible. Menciono algunos: llevaron del 3,5% al 4,5% el aporte del afiliado; menos órdenes en las chequeras y medicamentos en cada orden; afiliados forzosos para los estatales, libres para otros; plan complementario (con incremento del 127% en 2012); los auditores (no su médico) determinan qué estudios debe hacerse; no aceptar todos los medicamentos; horarios de atención reducida y más en el verano; mal trato de los empleados; frecuentes paros. Pero estos logros son insignificantes comparados con otros. Los médicos de prestigio no figuran más en el Subsidio; casi la totalidad de los profesionales cobran plus; todas las prestaciones por más simples que sean tienen exorbitantes adicionales, ni hablar de odontología (para el SS sus afiliados deben permanecer desdentados): sólo se autorizan estudios de la década del cincuenta del siglo pasado; si se necesita uno más moderno se deben pagar diferencias extras; con incrementos del 43% al 100% para el 2013. Nunca el subsidio tuvo tan desamparados a sus afiliados como ahora. Cada vez peor servicio y más costoso. ¡Un defensor del Pueblo por ahí! En la década ganada, los únicos que perdieron fueron los afiliados.

Héctor J. Francisco
celula@arnet.com.ar