“Cambia mi vida el saber adónde está. Tomamos fuerza para impulsar la investigación y que no sea yo sola la que sepa esto, sino para que los familiares que esperan puedan seguir recuperando. Hay muchos cuerpos allí”. Después de 38 años, Josefina Molina supo con certeza cuál fue la suerte de su padre, Dardo Molina. El ex vicegobernador tucumano (en ese entonces el cargo era de presidente del Senado) permaneció desaparecido desde que fue secuestrado de su estudio jurídico en 1976 y hasta este jueves. Pequeños restos óseos hallados en la fosa común llamada “Pozo de Vargas” coincidieron con los patrones genéticos de sus familiares. “Es un pozo muy profundo, les tengo que ‘agradecer’ a los genocidas que arrojaron cal arriba, porque eso mantuvo en buen estado (los huesos)”, afirmó la militante de derechos humanos. Recordó que su padre fue un político “nato” detenido durante el terrorismo de estado. De acuerdo con testimonios de sobrevivientes, habría pasado por los centros clandestinos de detención de la Jefatura, la Brigada y el Arsenal. “Donde más tiempo permanece es el Arsenal. El último testigo que lo ve, vio que lo sacaban en calidad de bulto, en muy mal estado. Deduzco ahora que para ser arrojado en este pozo”, lamentó Molina.
El vicegobernador de Amado Juri (nacido en Simoca, en 1919) fue secuestrado el 15 de diciembre de 1976 por agentes armados que se identificaron como pertenecientes a la Policía Federal. Tras un derrotero por los principales centros de detención y exterminio, habría sido fusilado en marzo de 1977. En una lista elaborada en la Jefatura de Policía, figura con el apodo “Gaucho” y la sigla “DF” (destino final).
El caso Molina estaba incluido en la megacausa “Arsenales II- Jefatura II” (celebrada entre noviembre de 2012 y diciembre de 2013). Sin embargo, tenía como único imputado al represor Luciano Benjamín Menéndez (jefe del III Cuerpo del Ejército) y cayó cuando este fue separado al inicio del juicio. El expediente sumó nuevos imputados y podría llegar a juicio durante este año. El llamado “Pozo de Vargas” es un ducto de agua profundo ubicado en una finca de Tafí Viejo. Se trata de una fosa común en la que ya fueron identificados restos de otros 12 desaparecidos.