De un lado estaba Rafaela Zamorano. Contenta, paciente, a la espera de que el empleado del Centro de Documentación Rápida (CDR) la llamara por su nombre. También tenía ganas de conversar: a ella, ama de casa, 54 años, sin internet, le habría resultado imposible conseguir un turno para tramitar el nuevo DNI usando la web. Pero en su barrio encontró el milagro: una vecina que se desvela todas las noches sacando turnos por un precio módico.

Del otro lado estaba Roxana Laganara, con la oreja larga escuchando una conversación. “Necesito el teléfono de esa mujer, porque ya he venido varias veces y no consigo turno. Por internet es imposible: todos los días estoy hasta las 10 de la noche tratando de conseguir uno y no se puede por más intentos que haga”, cuenta Roxana. Como no tiene internet en su casa, aprovecha algunos momentos libre de su trabajo en el Hospital de Niños y hace el intento. Hasta ahora no ha tenido suerte. “Necesito tres turnos: uno para mí, otro para mi hijo y otro para mi mamá. Quería hacerlo con tiempo, porque sé que a partir de enero ya no tienen vigencia los otros documentos, pero me está resultando imposible”, señaló.

Como Roxana y Rafaela hay miles de Tucumán. De hecho, para que los 900.000 tucumanos que aún no han solicitado el nuevo DNI cumplan con el plazo estipulado (lo tienen que hacer antes del 31 de diciembre), el Registro Civil y los CDR deberían iniciar más de 3.000 trámites por día, el doble de los que inician actualmente. Y como la demanda se ha disparado, los 700 turnos que se brindan por día a través de internet son insuficientes, por lo que los usuarios se encuentran con problemas para obtener una cita online.

Así como hay gente que hace las colas por otros a cambio de algún dinero, ahora los “sacaturnos” se están restregando las manos. Según Silvana Aranda, una mujer que ofrece el servicio, en estos últimos meses la demanda “ha crecido un 1.000%”. Exageraciones aparte, Silvana nota el incremento y también la lentitud en el sistema. “El horario ideal para conseguir turnos siempre ha sido a la madrugada, pero ahora a las 2 o 3 de la mañana hay más de 100 personas solicitando. Yo me acuesto todos los días a las 8 y todavía tengo un montón de turnos atrasados”, cuenta esta mujer de 31 años, quien encontró en este servicio un ingreso extra para su familia.

Madre de tres hijos, Silvana lamenta que el sueldo del marido no alcance para los gastos. Entonces se decidió. “Tengo computadora, internet, algo de tiempo... la gente me llama o me trae sus datos y yo les tramito el turno”, cuenta esta vecina de barrio Ejército Argentino. Su servicio cuesta $8 por número pero asegura que algunos “colegas” llegan a cobrar hasta $15. Sus clientes van a buscarla desde los barrios más cercanos al suyo (Diza, 11 de marzo, SEOC y Sutiaga), pero también ha recibido gente de Yerba Buena y de otros puntos del Gran San Miguel

Silvana sabe que el nuevo DNI se puede tramitar en cualquiera de las 23 delegaciones del Registro Civil que hay en la provincia y que de esos, en cinco se puede sacar turno por internet. Sin embargo, como la mayoría de los clientes son sus vecinos, ella les saca número en la delegación central (Crisóstomo 970). “Es que la línea 17 los deja en la puerta, sino, en los otros lugares les sale más caro la movilidad”, afirma. Hasta en esto piensa esta comedida “sacaturnos”.