“Lo vengo diciendo a todos. La gran preocupación hoy es seguir trabajando fuerte y terminar bien el gobierno, no fallarle a la gente y trabajar en la gestión. En estos 11 años lo que nos dio resultado es trabajar. Si uno empieza ya con la política, lo que menos hace es trabajar”. Con esa frase, el gobernador, José Alperovich, evitó opinar ayer acerca de si su esposa, la senadora Beatriz Rojkés, sería una buena postulante a sucederlo en 2015. Sucede que el senador ultrakirchnerista Aníbal Fernández había dicho a LA GACETA el jueves, cuando estuvo en la provincia, que la ex presidenta provisional del Senado era “una de las candidatas más firmes” en Tucumán.
Alperovich argumentó también que las “cabezas” de los integrantes de la gestión deben estar en el trabajo del día a día. “Ayer (por el jueves) recorrimos Los Nogales y vimos las necesidades que hay. Le entregamos una solución habitacional a una señora, que para ella era su vida y lloraba de la emoción. Pero a la par (de la vivienda) había otra mujer grande que debía someterse a diálisis y que le faltaba un baño. Entonces, nos hace falta mucho y tenemos que estar en eso”, detalló.
El mandatario inauguró obras de ampliación en la escuela municipal “Petrona de Adami”, en Yerba Buena. Estuvo acompañado por casi todo su gabinete y por el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur. El vicegobernador en uso de licencia, a diferencia de Alperovich, no ahorró elogios para Rojkés. “Betty es una gran, gran dirigente que tiene Tucumán. La prueba está en que fue la tercera autoridad del país y desarrolló una tarea fantástica. Es la presidenta de nuestro partido (el Justicialista) a nivel provincial y ocupó cargos destacados en el nacional”, aseguró.
Manzur no quiso referirse, en cambio, a una probable postulación suya en las próximas elecciones. “Todavía falta mucho. Todos los dirigentes en Tucumán tenemos que trabajar para que la provincia siga mejor, ese es el mandato de la gente. Las candidaturas y las elucubraciones tienen que quedar para el año que viene”, opinó.
Luego, afirmó que aún no está definida la fecha en la que volverá para retomar el cargo de vicegobernador. En 2009, Manzur había tomado licencia para integrar el Gabinete de Cristina Fernández y desde entonces es reemplazado por el presidente subrogante de la Legislatura, el dirigente monterizo Regino Amado.
Desde que el gobernador Alperovich confirmó en enero que no se reformaría la Constitución y que, por lo tanto, no podría aspirar a un cuarto mandato, en el oficialismo comenzaron a barajarse nombres de posibles sucesores. El de Manzur había estado entre los primeros mencionados. Alperovich confirmó que antes de fin de año retornará a la provincia y ello alimentó los rumores. También había sido mencionado como posible integrante de la fórmula para la gobernación el ministro del Interior, Osvaldo Jaldo. Ambos habían encabezado el año pasado la lista de candidatos a diputado del Frente para la Victoria (FPV) local. Resultaron electos, pero renunciaron a sus bancas para continuar en sus cargos ejecutivos.
La posibilidad de que Rojkés aspire a reemplazar a su esposo surgió con más fuerza luego de que fuera desplazada -en febrero- de su puesto de conducción en el Senado por Gerardo Zamora. En paralelo, también se escuchó en los pasillos de dependencias oficiales la versión de que el intendente de San Miguel de Tucumán, Domingo Amaya, podría figurar en las boletas del oficialismo.