Amado José Ale falleció a los 84 años como consecuencia de una enfermedad. Quienes lo vieron jugar aseguran que, por su calidad, indudablemente se había ganado un lugar en la galería de los grandes cracks del fútbol tucumano. Apodado “Pavita”, comenzó su carrera en Amalia, hasta que en 1963 Central Córdoba adquirió su pase y se transformó en el eje del equipo “azzurro” que se coronaría campeón de Honor federacionista un año después. Se desempeñaba de volante derecho y, además de su gran manejo y habilidad, tenía un gran despliegue. Ale no solo brilló en el fútbol, sino también en el ámbito de las bochas, disciplina en la que también demostró sus cualidades.