El hecho de tener que pasar las noches en vela, además de asegurarle su salario, le dio una alegría a Guillermo Ernesto Costilla, joven padre de 22 años. Desde noviembre, va en su moto a trabajar en un drugstore del centro, y cuando amanece espera ansioso a que el canillita le lleve LA GACETA.

“Leo el diario todos los días; por eso es mi función controlar los Números de la Suerte”, aseguró. “Llega como a las 5 y me sacude el sueño”, añadió. Una mañana, así de temprano, descubrió que con el entretenimiento de LA GACETA había ganado una orden de compra de $2500 en Gómez Pardo.

“Nos vino bárbaro este premio -contó-. Mi mujer y yo tenemos una beba de 14 meses, Iara. Al súper fui con mi suegra, con la que me llevo muy bien, y buscamos pañales y mucha mercadería”.