Dos hombres fueron condenados la semana pasada por la sala IV de la Cámara Penal, por el robo y el homicidio de los hermanos Normando y Manuel Moreira, ocurrido el 21 de diciembre de 2012 en Villa Alem.

Los camaristas María del Pilar Prieto, Wendy Adela Kassar y Alicia Freidenberg condenaron a Sergio Galleguillo a ocho años de prisión por su participación necesaria en el robo que sufrieron los hermanos Moreira, y a Oscar Diego Alderete a 15 años de prisión por considerarlo responsable de la muerte de los comerciantes.

De acuerdo a la acusación que realizó durante el juicio oral la fiscala de Cámara Marta Jerez de Rivadeneira, Galleguillo y Alderete llegaron en una moto Honda CG a la fábrica de radiadores que los Moreira tenían en La Plata 30. El negocio está en esa zona desde 1953 y tenía un anexo en Moreno y La Plata.

Un pretexto

Los asaltantes llevaban un radiador en sus manos, y utilizaron como pretexto que querían arreglarlo para poder ingresar al negocio. Eran las 20.30 y las puertas del comercio ya estaban cerradas, pero los propietarios aún estaban adentro. Ese día habían pagado el aguinaldo a los empleados, y cuando llegaron los asaltantes sólo tenían la recaudación del día.

Alderete logró que le abrieran la puerta, sacó un arma de fuego e intimidó a las víctimas para que les entregaran el dinero.

Normando, que tenía 65 años y era conocido en Villa Alem como “Chichí”, tomó un cuchillo y trató de sacar al asaltante del negocio, hiriéndolo.

Alderete respondió con disparos. “Chichí” falleció en el acto con heridas en la espalda, el cuello y el abdomen.

Su hermano, que tenía 67 años y le decían “Nano”, corrió en auxilio de Normando y fue herido de un disparo y de un cuchillazo en el abdomen. Murió cuando era trasladado al hospital.

Alderete, en tanto, ingresó ese mismo día al hospital, por la herida que le habría provocado “Chichí”, y las sospechas se centraron en él.

Según quedó dilucidado en el juicio oral, la motocicleta en la que se movilizaban los asaltantes había sido robada unos días antes a un cadete, y los ladrones le habían pedido dinero al propietario del rodado para devolvérselo, luego de que ocurriera el trágico robo a los Moreira. La chapa patente de ese rodado fue encontrada en un allanamiento que realizaron en la casa de Alderete.