BUENOS AIRES.- Serio, callado y con la bronca aún dibujada en el rostro. Así descendió del avión esta mañana el plantel argentino luego de haberse quedado con el subcampeonado del Mundial Brasil 2014. El entrenador Alejandro Sabella fue uno de los primeros en tocar tierra en el aeropuerto de Ezeiza. Más atrás aparecieron Maximiliano Rodríguez, Pablo Zabaleta y Sergio Romero, entre otros, quienes tenían un adusto gesto en sus caras. El apoyo y el aliento no se hizo esperar de parte de los presentes, quienes agradecieron por haber dejado todo en la cancha. El único que se animó a esbozar una sonrisa fue Ángel Di María, que estuvo en el banco de suplentes en la final ante Alemania.