Las cartas
Resulta agradable abrir el diario, llegar a la sección Opinión, encontrarse con el editorial, el panorama tucumano y el cambio de opiniones acerca del armado de la tapa del diario. Luego vienen nuestras cartas. Actualmente el espacio que se nos da, fue aumentado. La inmensa mayoría de estas son críticas. Que PAMI con sus inconvenientes en las prestaciones médicas asistenciales, cosa que a veces comparto, otras no tanto. La SAT que cada día tiene menos líquido para la distribución y venta del producto muy especialmente en la ciudad ferroviaria; los que enseñan la historia del país del norte; las alternativas del ataque japonés a Pearl Harbor y las diferencias entre dos abogados muy conocidos en el ambiente. Don Dante Diambra, con su sapiencia (debe ser el más veterano de los escribas); están los que nos recuerdan la música tradicional argentina con ricas anécdotas; y los lectores defensores del modelo “k”. Los hay profesionales, tales como médicos, ingenieros, contadores, que vuelcan sus inquietudes, sus recuerdos. Jubilados que esperan “pacientemente” el ansiado 82%, cuyos reclamos no son escuchados pese a las cartas y caricaturas del amigo Núñez y el dar vueltas a la plaza Independencia los miércoles. Afortunadamente para las autoridades, cada día son menos. Muchos ya “viajaron”. Los que se quedan sin teléfono y desde luego sin internet. En fin, un sinnúmero de ciudadanos que hacen uso de la sección para expresar sus quejas, sus opiniones para mejorar la calidad de vida de la sociedad. Hace ya 31 años que vivimos en una democracia que se niega a hacerse grande, a consolidarse. Somos un conjunto de ciudadanos que estamos perdiendo “el miedo” a expresar nuestras opiniones. Los que peinamos canas nos atrevemos a opinar, algo que era “vedado” años atrás. La sociedad toda pese a que aún existen políticos y gremialistas que no comulgan con esos valores democráticos, se está impregnando de ese gusto, de ese sabor que tiene el poder expresar lo que uno piensa y siente. Esto lo hace posible esta sección. Cada vez somos más los que nos atrevemos a expresar en ella nuestras quejas, nuestros anhelos de vivir en forma más ordenada, con servicios que se cumplan como corresponde. A veces se nos escucha. Otras, no. Terminando un año más, es momento propicio para saludar a los integrantes del diario, que nos posibilitan contar con voz a aquellos que no la tienen. A los lectores con los consensos y disensos propios de transitar esta democracia. Se nos viene un año difícil y distinto. Difícil por cuanto las autoridades no pudieron hasta acá atacar con éxito la inseguridad, la presencia de la droga, esa enfermedad funesta denominada inflación, a modo de ejemplo. Distinto porque tenemos la oportunidad de elegir nuestro destino. Ojalá no nos equivoquemos. Quiero vivir en un país con fuentes de trabajo dignas. Con la juventud estudiando. Con los niños jugando. Con menos motoarrebatadores. Sin droga. Sin crímenes. Sin funcionarios apremiados por la Justicia. Sin temores. Con más y mejor educación. Disfrutar de la vida en un hogar sin rejas. Con absoluta libertad de pensamiento. Sin presiones. Con humildad. Sin soberbia. Sin fondos buitre. Con menos planes y más laburo. Ello nos hará nación. A todos, excepto a uno que está involucrado con el gremialismo, les auguro unas Felices Fiestas y un venturoso Año Nuevo.
Hugo Navarro
hucena@arnet.com.ar
Partido enigmático
Si se jugase un partido donde confrontaran los No tan Vivos versus los Medio Muertos podrían hallarse interesantes características en su análisis y contenidos. Los No tan Vivos agruparían personalidades que más allá del poder que detenten, habrían comenzado a producir estados de vulnerabilidad progresiva, tanto en su salud física como en el pensamiento. Una suerte de confusión entre crecimiento deseado y decadencia comprobada. En el otro rincón, los Medio Muertos, configurados en afanes de supervivencia urgentes, tratarían de presentarse con fuerzas todavía importantes, aunque ya en plan de retirada. La realidad, con la que nunca conviene pelearse, miraría la escena con cierta ternura dando consuelo a los participantes, como diciéndoles que quizás no es para tanto. Que el drama está más cerca de la comedia que de la tragedia. Que los valores sirven más para enumerarlos que para cumplirlos y que ciertos entusiasmos ponen la excitación por encima de la alegría. Los niños, detectives insobornables, son los primeros en escudriñar la intención de los adultos, indagando cuánto de lo que dicen es para ellos y cuánto para sí mismos. Y volviendo al comienzo, acerca del partido entre los No tan Vivos contra los Medio Muertos, lo más difícil -y divertido- estará, sin lugar a dudas, en imaginar las barras bravas.
Osvaldo Aiziczon
Resentimiento
La contaminación y el grado de deterioro de nuestro suelo es cada vez más elevado; y lo grave es que esto está muy lejos de ser combatido por los responsables, como corresponde. Todos sabemos sus motivos (política/corrupción). Pero lo más grave es la contaminación en las conductas humanas que se vienen manifestando. Es como un virus que se está esparciendo en silencio y muy peligrosamente en nuestra sociedad. Ya todos aceptamos como parte de nuestro diario vivir; la corrupción, el narcotráfico, la violencia seguida de homicidio, los cada vez más normal “ajustes de cuentas”, etcétera. Nos deberíamos preguntar: ¿por qué todos reclamamos derechos y no nos preocupa en lo más mínimo cumplir con las obligaciones y responsabilidades que tenemos como ciudadano? ¿Por qué cualquiera hace lo que quiere en donde quiere y cuando quiere sin importarle las consecuencias? ¿Por qué cada vez hay más planes sociales y todos a cambio de nada? ¿Por qué a pesar de la cantidad de planes sociales, cada vez hay más comedores y gente en la calle? Y la gran pregunta: ¿estas ayudas no generan resentimiento por impotencia en la mayoría de los beneficiarios? En esta contaminación del medio ambiente como humana estamos involucrados todos. Lamentablemente los 65.000 millones a 70.000 millones anuales que el gobierno distribuye en planes y subsidios sociales en todo el país a más de 3 millones de personas, y que en la mayoría de los casos son sin ninguna contraprestación por parte de sus beneficiarios, ha generado en nuestra sociedad un profundo malestar. La política implementada por parte del gobierno en la compra de voluntades hacia los que no tienen posibilidades les ha cambiado sus vidas, cobran sin trabajar (y ya son tres generaciones). Digo esto por cuanto estoy seguro de que a la mayoría les generó una solución parcial, pero con el tiempo les debe provocar en su interior un sentimiento de indignidad ya que como todo ser humano su deseo es, llevar el pan a su casa con la satisfacción y el esfuerzo de su trabajo. Estas preocupaciones que tengo como de seguro la tienen la mayoría y que han degenerado a nuestra sociedad, las confirmó el papa Francisco, desde su mirada universal en la tradicional bendición navideña cuando expresó: “Verdaderamente hay muchas lágrimas en esta Navidad”. Espero que este profundo clamor del Papa, les llegue a los corazones de los que manejan los destinos de nuestro querido país para que rectifiquen el rumbo en beneficio de los que menos tienen como también provoquen el bienestar que toda nuestra sociedad lo está requiriendo y se lo merece.
Rodolfo Emilio Castillo
rodytkd.castillo@gmail.com
Penosa escena
A las 10 del 26 de diciembre, salí de casa rumbo a la farmacia de mi barrio, en la que adquiero los medicamentos que habitualmente utilizo a inmejorables precios cuidados. Bajo el radiante sol de la mañana, un hombre joven revolvía los residuos de dos contenedores municipales. Los restos de comida eran separados y consumidos por el “cartonero” para saciar su evidente hambre. Lamenté no contar con una buena cámara de fotos o una filmadora, que me permitieran recoger esas imágenes para graficar esta carta, o enviársela a ustedes para que las publicaran en alguna sección apropiada. ¿Con qué propósito? Para que las autoridades provinciales y nacionales no cacareen la inexistencia de pobreza en el país y para que las relatoras y relatores del relato K comprendan de una buena vez que esto es inmoral luego de diez años de acumulación de riqueza. Y para que también cesen de llenarse la boca con las enseñanzas del papa Francisco.
Eduardo O. M. Rothe
eomrothe@yahoo.com.ar
Despenalización de la droga
Una de las noticias de los diarios argentinos es la despenalización del consumo de drogas. Los críticos dicen que su implementación aumentará el consumo y aseveran que esto será más contundente en los más jóvenes El mapa del consumo de drogas en la Argentina muestra los más afectados son los niños, adolescentes y jóvenes. Según informa una encuesta, realizada por la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), en diez años, se triplicó el consumo de marihuana entre los estudiantes de la escuela secundaria. En nuestro país no existen ideologías ni partidos para el negocio de la droga, todos participan, unos producen e importan, otros garantizan la demanda, además disponemos de una frontera permeable, sin aviones ni radares, lo que circula libremente por rutas calles y avenidas, el quiosco de la esquina, es necesario centrar de lo que no se habla, otro ejemplo: los recitales culturales para jóvenes, festivales de música electrónica, es una boca de expendio para un mercado cautivo de las drogas. La Iglesia advirtió sobre el avance del narcotráfico en el país, al asegurar que la Argentina “corre el riesgo” de tener una situación similar a la de México y Colombia, denuncia que a esta “situación de desborde se ha llegado con la complicidad y corrupción de algunos dirigentes”. Si la dirigencia política y social no toma medidas urgentes costará mucho tiempo y mucha sangre erradicar estas mafias que han ido ganando casa vez más espacio, aseveró el presidente de la Comisión de Pastoral Social, obispo Jorge Lozano. La Iglesia reclamó políticas públicas “de corto, mediano alcance”; recordó que perseguir el delito “es tarea exclusiva del Estado”. El Gobierno de turno debe preocuparse por devolverle a la Nación los efectivos de Gendarmería y Prefectura que tienen a préstamo, para que vuelvan a su ámbito de actuación natural: las fronteras. La razón de ser y existir de las Fuerzas Armadas, es la defensa de la nación, no, la seguridad interior. Si hacen falta más gendarmes y prefectos, hay que incorporarlos, entrenarlos y equiparlos adecuadamente. En las fronteras se libra una parte de la lucha contra la captura de la droga, lo más importante sucede en las grandes ciudades donde los jefes narcos, negocian con autoridades y funcionarios. La eficacia en el combate al narcotráfico se basa en utilizar más inteligencia y sobre todo, contar con funcionarios políticos y judiciales no corruptos.
Julio Argentino Gómez
julioargentino@arnet.com.ar
Regalos
“A la UNT se le regalan cosas muy puntuales, muy precisas, muy claras. En primer lugar, toda la comunidad universitaria debe asumir el compromiso de obsequiar honestidad. Eso resulta fundamental para una institución como la nuestra. Por otro lado, también debemos regalarle creatividad y esfuerzo”, dijo Alicia Bardón (LA GACETA del 25/5/12). “Camporistas juran en la UNT frente a funcionarios K” (LA GACETA del 17/12). ¿Los habrá puesto en el arbolito?
Ramón Eudal
reu.dal9@hotmail.com.ar
Mercado y Estado
Señor Néstor Juárez (27/12) con esta carta pongo fin a este debate en el que por dos veces me acusó de subestimar la capacidad intelectual de la gente. La intención mía es solo exponer un tema para la libre interpretación de los lectores, en cuanto a que no soy para nada aficionado, como usted gustosamente sí lo hace en el foro y en sus cartas, en ponerme en el papel de sermonear metafóricamente a las personas; porque esa actitud suya de pararse en un pedestal moralizante, en el fondo, sí implica subestimar la capacidad razonante de los argentinos. Cuando menciono el temperamento ciclotímico de nuestro pueblo, puntualmente me refiero a la facilidad con que muchas veces pendulamos de un extremo a otro, incluso en los planos ideológicos. Hace tiempo se vitoreó a los militares y a Galtieri por la alegría que nos dieron en el Mundial 78 y en la esporádica recuperación de nuestras Malvinas, y ahora se habla pestes sobre ellos. Mucha gente, alguna vez, aplaudió a rabiar las políticas entreguistas de Menem y ahora se lo aborrece, y seguramente lo mismo ocurrirá con este gobierno nepótico y cuasi monárquico. Cuando Messi, en este Mundial, convirtió esos golazos que posibilitaron nuestra clasificación en la primera fase era el “genio futbolístico más grande de todos los tiempos”; a la semana, cuando se desdibujó frente a Holanda y Alemania, ya se convirtió y sigue siendo un “pecho frío” a quien le queda grande la camiseta de nuestra selección, ¿no es así acaso? Como verá, yo no me escapo como usted dice. Todo lo que afirmo lo hago con un respaldo histórico real. Además se va en muchísimas obviedades, y ese es otro síntoma de como subestimar el intelecto de las personas. Yo nunca critiqué al productor que limpiamente genera la riqueza como ud. hace aparentar. Lo que critico son todos los fundamentalismos de cualquier ideología que degradan la condición humana, en lo individual y en lo colectivo. Ocurre que hay una familia de palabras que a ud. lo traumatiza y lo ciega ante algunos matices que ofrece la vida: “el colectivismo”. Sacando lo de las colectivizaciones impuestas a sangre y fuego, no se olvide que los seres humanos, en el sano sentido de esta palabra que tanto lo inquieta, vivimos en colectividad; no individualmente y egoístamente solitarios en alguna aislada mansión ubicada en la punta de un cerro divagando pensamientos moralizadores. Todo lo demás que aduce en esa carta es, como lo dije, un desfile de obviedades y de redundancias que constantemente repite, y que no aportan nada nuevo, interesante ni instructivo a esta discusión. Que tenga Felices Fiestas.
Leandro Luis Cruz
leandroluiscruz690@gmail.com
Asgresión y solidaridad
Quiero destacar el apoyo de los compañeros y amigos quese solidarizaron con motivo de haber sufrido un atentado cuasi mafioso en la madrugada del 25 del corriente. En tal ocasión, apedrearon todo el frente de mi casa, rompiendo ventanas de vidrio y con la suerte de que no llegaron dichos proyectiles a nosotros, sobre todo a nuestro bebé. Hice la denuncia correspondiente en la comisaría de Yerba Buena. Tal ataque fue orquestado por parte de gente que trabajan en una fiesta clandestina enfrente de nuestra residencia. Tal evento (ya organizado el año pasado) había sido suspendido horas antes por personal del IPLA y la Policía, ya que es ilegal por donde se lo mire (baldío, música ensordecedora, patovicas cobrando entrada, gente ebria haciendo sus necesidades en la vía pública). Pero esta gente que estaba encolerizada por dicha clausura, realizó este acto vandálico contra nuestro hogar, pensando que éramos quienes los habíamos denunciado, cuando todo el barrio indignado y con derecho podría haber llamado al IPLA. Inmediatamente salí a enfrentar a los agresores con los nervios del caso, pero sin encontrar arrepentidos ni disculpas. Todo lo contrario, su organizador manifestó en tono de amenaza que “era lo mínimo que nos podría llegar a pasar”, todo esto, ahora, ya en presencia de un oficial de policía motorizado quien me sugirió hiciera la inmediata denuncia.
Roberto Koch
robertokoch@yahoo.com.ar
Prisión preventiva
La prisión preventiva es aplicada por los jueces en casos determinados y reglados, y tiene la gran utilidad -al igual que cualquier medida que se tome contra el delito y los delincuentes- de apartar de la sociedad a quien la ofendió y puede seguir poniendo en riesgo. La aplica criteriosamente cada juez en cada caso si corresponde y no es una “conducta automatizada”. No es una sanción ni condena anticipada ni nada de lo que los “garantistas” invocan para defender al delito y a los delincuentes, sino una saludable medida que mantiene al transgresor de la ley sin posibilidad de cometer otros delitos y especialmente de alterar las circunstancias que rodearon al que efectivamente cometió, en procura de asegurarse irregularmente ventajas a su favor en el juicio que le corresponderá. Tampoco altera el equilibrio de las penas (no es una pena sino una medida cautelar) ni agrava la probable futura, sino que mantiene al delincuente sin posibilidad de delinquir de nuevo, mientras eso es necesario para investigación o prevención. Las penas privativas de libertad son absolutamente necesarias por su efecto disuasivo y preventivo de delitos, y nada puede reemplazarlas. El lugar adecuado para los delincuentes es la cárcel. Es sabido, y surge de la simple lectura de las causas, que los arrebatadores generalmente no tienen profesión, ni oficio, ni estudio, siendo el arrebato su medio habitual de vida. Ante eso, dejarlos en libertad es atentar contra la seguridad y contra una sociedad que quisiera ser organizada y respetada. Curiosamente, ninguno de los enemigos de esta institución esboza alguna política alternativa a la prisión preventiva que impida que el delincuente salga de Tribunales y de camino a su casa arrebate algo, porque no tiene otra cosa que hacer y porque sabe que seguirá en libertad para seguir delinquiendo. Se conforman con sentirse buenos defendiendo lo indefendible. El índice de reincidencia en esos delitos es asombroso y debe tenerse en cuenta antes de pretender proteger a sus autores. Yo sí creo -y lo cree una mayoría abrumadora de ciudadanos- que la prisión preventiva para todos los delincuentes mejorará la calidad de vida de Tucumán.
Jorge María Miranda
Error
En la nota “El CELS patrocinará a Gonella frente a Bonadío” (LA GACETA del 27/12), se desliza un grueso error: al cierre de la nota, se afirma que tanto el fiscal Gonella, como su colega del fuero penal económico Emilio Guerberof están imputados por el presunto delito de “lavado de activos del narcotráfico”, cuando son ellos los que investigan esa causa en la que está involucrada la jueza Lanz y el empresario español Temes Coto, por tráfico de estupefacientes. En realidad, como lo consigna la misma noticia, están acusados por el juez Bonadío de presunta “violación de secretos”, algo muy distinto a ser acusado de narcotraficante. Solicito rectificar lo publicado, pues afecta el buen nombre de las personas mencionadas, tergiversa la información y confunde a la opinión pública.Eduardo Alsina
N. de la R. Tiene razón el lector. Pedimos disculpas por el error cometido.