Podés divertirte con los chicos o sorprender a tus amigos en estas vacaciones, y si los hacés en casa te asegurás que no tienen conservantes. Será más sencillo si tenés una heladora, pero tampoco es indispensable: ingredientes como crema, yogur, huevos o frutas ácidas (y si los comensales son adultos, alguna bebida alcohólica) evitan la cristalización de la crema base. Y para que salga untuoso, una vez que lo llevás al freezer dejalo que vaya tomado punto, pero antes de que endurezca batilo con fuerza; así se romperán los cristales. Lo ideal es que repitas estas operación un par de veces.
ARÁNDANOS Y QUESO
Batí 3 yemas con 200 g de azúcar hasta que blanqueen. Aparte, en una olla mediana con fondo de teflón calentá 200 ml de leche y 350 ml de crema hasta que rompan el hervor. Retirá del fuego y añadí una cucharadita de extracto de vainilla. Remové bien y esperá que se entibie. Entonces echá un par de cucharadas de la leche tibia sobre las yemas y batí enérgicamente para que no cuajen; repetí ese proceso y agregá luego el resto de la leche. Mezclá y volvé a poner todo en la olla. Calentá a fuego medio y, sin dejar de revolver con cuchara de madera, esperá a que la crema espese (entre 10 y 15 minutos). Aparte, procesá 350 g de arándanos lavados e incorporalos a la crema; a continuación agregá 125 g de queso tipo Philadelphia y con la batidora mezclá bien hasta que la crema quede lisa y homogénea. Dejá que se enfríe bien y poné en la máquina heladora o en un recipiente hermético en el freezer. Serví acompañado con arándanos frescos y decorado con hojitas de yerba buena. También podés usar una confitura (ponés 1 taza de arándanos y 3 cucharadas de azúcar en un bol y cocinalos 2 minutos en el microondas) y un copete de crema batida.
SANDÍA
Poné en un bol y triturá con la batidora (no licuar) 500 g de pulpa de sandía bien madura y sin semillas con 250 g de azúcar, 1 cucharadita de vainilla y 25 g de glucosa líquida. Aparte, batí 400 ml de crema de leche a medio punto. Agregá la sandía con movimientos suaves y envolventes. Poné la mezcla en un recipiente hermético, para que no “se contagie” de olores extraños. Normalmente los helados se sacan del freezer unos minutos ante de servir. Pero con este no hace falta: es tan cremoso que no se endurece del todo y además se derrite muy rápidamente.
Otras ideas
- DE YOGUR: Procesá la pulpa de dos mangos grandes maduros, 1 ½ tazas de azúcar y un pote de yogur natural. Poné a congelar.
EXPRESS: poné en el freezer tres bananas maduras, peladas y cortadas en rodajas. Cuando estén congeladas, procesalas con 5 cucharadas de leche de coco, 1 cucharadita de canela en polvo y una pizca de cardamomo. ¡Listo!