BUENOS AIRES.- Los ciudadanos comunes que integraron el tribunal del primer juicio por jurados en la provincia de Buenos Aires resolvieron que fue “no culpable” un acusado de haber matado a su ex cuñado. Apenas se conoció el veredicto, el imputado Guillermo Barros se puso a llorar mientras se escuchaban algunos gritos de festejo, y se anunció que se ordenaba su inmediata libertad porque el fallo del jurado popular es inapelable.
El juez de San Martín que intervino en el debate, Francisco Pont Vergés, les agradeció a los integrantes del jurado por el servicio público que habían prestado. El juicio debatió qué sucedió en la noche del 31 de enero de 2014, en José León Suárez (partido de San Martín), cuando Germán Armella fue armado a la casa de su ex pareja, Claudia Barros, que había denunciado maltratos contra ella y sus tres hijos.
Cuando Armella apareció, Barros, hermano de Claudia, salió a defenderla, hubo una discusión con forcejeo y el arma que la víctima llevaba -una escopeta recortada- se disparó, provocándole la muerte a su portador.
El martes comenzó el primer debate de jurados, con la selección de los 18 integrantes del tribunal (12 ciudadanos comunes y otros seis para actuar como suplentes si los necesitaban). El acusado insistió en que el arma se disparó en un “forcejeo”, mientras su hermana relató los maltratos que padecía.
El veredicto llegó el jueves luego de escuchar a las abogadas de ambas partes haciendo sus alegatos: la fiscala Ana María Armetta pidió al jurado popular que condenara a Barros, mientras que la defensora Oficial Verónica Joliffe consideró que quedó probado que hubo un forcejeo en el cual se disparó el arma. “Ustedes representan a la sociedad y qué sociedad va a aceptar que se condene a un inocente”, les dijo la defensora mirando a los ciudadanos comunes.
El juez Pont Vergés les pidió a los jurados que dictaran un veredicto justo y correcto sin actuar por lástima, prejuicio o miedo: les recomendó que discutan, expongan sus puntos de vista y traten de llegar a una conclusión, pero que no abandonen sus convicciones.
El fallo
Minutos antes de las 15, el ciudadano que resultó elegido por sus pares como presidente del jurado anunció: “Nosotros, el jurado, encontramos al acusado no culpable”. Hubo aplausos por parte de algunos de los presentes y se vio a Barros que lloraba.
El juez Pont Vergés señaló que “en razón del veredicto de no culpabilidad, ordenamos la inmediata libertad del señor Guillermo Barros”, y le dedicó unas palabras a los ciudadanos antes de dar por cerrado el juicio.
“Probablemente no sean ahora plenamente conscientes de la enorme responsabilidad que han asumido. Quizás en los próximos días tengan conciencia de la participación en este juicio. Su servicio como jurado ha finalizado. En nombre del pueblo, les agradezco el servicio público que han prestado. Quiero que se queden con estas palabras como sincero agradecimiento a la función que acaban de desempeñar. Nuevamente, en nombre del pueblo, muchísimas gracias”, enfatizó Pont Vergés. (DyN)