Todo lo que recogen los carreros va a parar a la esquina de Félix de Olazábal e Italia. Los vecinos no se animan a denunciar porque ya fueron amenazados varias veces. La situación lleva varios años sin resolverse. Los peatones no pueden pasar por allí y los autos deben hacerlo con precaución porque entre los desperdicios que se tiran allí hay ramas de árboles producto de las podas de los jardines.