Si Esteban Guerrieri hubiese nacido en Brasil o en Europa tal vez hoy estuviese corriendo en la F-1. Pero el porteño es un caso más de los talentosos que vieron trunco ese sueño por la falta de presupuesto y debieron pegar la vuelta. Ayer tuvo una gran revancha a nivel nacional luego de ganar por primera vez en el Súper TC 2000, en la fecha 6 corrida en el “Rosendo Hernández” de San Luis.
Guerrieri debió volver al país en 2013. En el STC 2000 debutó en 2014 en Toyota. Fue irregular y hasta se dudó de su continuidad. Pero este año respondió con creces. Lo ratificó en la cita puntana. Se favoreció por no penalizar y largar adelante en su serie que terminó ganando. Fue la más rápida y partió adelante en la final donde ganó de punta a punta a pesar de los ataques de los Fiat, primero de Carlos Javier Merlo y luego de José Manuel Urcera.
Fue un golpe emotivo de Guerrieri que ganó en el día del cumpleaños de su ya fallecido padre. “Siempre compito con mucha pasión y hoy es muy especial por el cumpleaños de mi papá”, dijo el flamante ganador, quien había ganado compartiendo la conducción del Corolla con Mariano Werner en los 200 Kilómetros de 2010. Sobre la carrera, el porteño dijo que: “Manejé con inteligencia. Fue muy dura, pero por suerte el equipo me entregó un gran auto”.