Sucedió en pleno amistoso entre Saint Etienne de Francia y ASATargu Mures de Rumania. Nolan Roux, quien llegó como refuerzo de la entidad "verde" a cambio de dos millones de euros, le dio de lleno a una pelota, descargando con todo su bronca por no llegar a tiempo para evitar un lateral. El bochazo salió directo a la zona de tribunas, pero nunca llegó a destino.

¿Qué paso? Esa violenta pelota dio de lleno en la humanidad de un "alcanzapelotas" que se encontraba entre los carteles y el público. Pero, como si sólo se tratara de un pequeño golpe, Roux se marchó como si nada, sin ser capaz de pedir perdón. Mal ahí.