El agua no se quiere ir y los barrios del sur de la capital, a la altura de Jujuy al 4.600, siguen anegados desde la tormenta del 23 de diciembre.

Por los barrios 2 de Abril II, Independencia, Nueva Esperanza y 360 Viviendas no se puede circular y ya se formaron lagunas barrosas. En señal de protesta, los vecinos decidieron seguir cortando el acceso a la capital. Armaron un piquete a metros del empalme que conecta con la ruta 157 y también con la autopista Tucumán-Famaillá.

A media mañana, una cuadrilla de policías que custodiaban el piquete decidió sacar de la calzada los neumáticos y las leñas ardientes. “Si la Policía levanta el corte, vamos a hacer una barrera humana para impedir el tránsito”, arengó entonces Caterine Diana Herrera a sus vecinos. Le hicieron caso en el acto. Mujeres y niños formaron una fila sobre la calle, dejando que sólo las motos circularan.

Un vecino que vive en una de las casas más afectadas del barrio 2 de abril II, renuente a dar su nombre, denunció que una presunta obra inconclusa de la Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) ocasionó parte de las inundaciones en la zona. “Taparon los caños con tierra en vez de ripio, provocando depresiones donde se estanca el agua”, describió.

Enriqueta Campos, del barrio 360 viviendas, propuso una serie de soluciones: “limpiar las acequias y el canal Sur, y construir buenos desagües”.

Al mediodía de ayer, el director de Defensa Civil recorrió la zona con su equipo y dialogó con los manifestantes. “Las máquinas están levantando los suelos en el barrio Nueva Esperanza. Tienen que empezar por la parte alta y luego por las zonas bajas. Esta zona antes era una laguna”, explicó Oscar Terraza.

Una calle “destruida”
En el otro extremo del Gran San Miguel de Tucumán, el tránsito en la avenida Solano Vera, que conecta Yerba Buena con San Pablo (Lules), también fue interrumpido con un piquete. Los vecinos del barrio 24 viviendas-Citrusvil protestaron porque desde hacía 48 horas que sufrían anegamientos. Responsabilizan al barrio cerrado Aldora, según explicaron a LA GACETA detrás de las ramas y de los troncos atravesados en la calzada.

“Ese barrio se encuentra en jurisdicción que le corresponde a la comuna de El Manantial. No obstante, desde la Municipalidad de Yerba Buena enviamos una retropala que se encargara de limpiar la calle Cristo Rey. Estaba destruida a la altua de los piletones (de La Rinconada), porque el country descarga su desagüe pluvial a esta arteria, que es la única que comunica al barrio 24 Viviendas-Citrusvil y que se torna intransitable”, detalló el intendente de Yerba Buena, Mariano Campero.

El jefe municipal detalló a este diario que mantuvo una reunión con el secretario de gobierno de la comuna de El Manantial, Valentín Medina, con vecinos de la zona y con representantes del barrio cerrado.

“Nos encontramos frente a un problema estructural. Se necesitan obras de gran envergadura y asumimos el compromiso de tramitarlas de manera conjunta con la administración de El Manantial. Un problema similar a este se da en el Camino de Sirga con el country Cerro Azul”, apuntó.