Plaga de langostas
Si algo le faltaba a nuestra región norteña, es la reaparición de mangas de langostas, plaga que se suponía eliminada hace 63 años, cuando un 10 de enero de 1953 queda registrado como la batalla final contra la plaga de langostas en nuestra provincia, mediante el accionar del Departamento de Acridiología del Ministerio de Agricultura de la Nación. Se contó con el apoyo de avionetas y helicópteros para fumigar los campos con insecticida de alto poder y se crearon comisiones de agricultores, asistidos por las comunas rurales de la época. Tarea que tuvo como cabeceras los departamentos de Trancas, Burruyacu, Cruz Alta, Leales y Simoca, encargados de organizar y distribuir bolsas de afrecho de trigo mezclado con DDT y la dulce melaza para atraerlas, más la provisión de aparatos lanzallamas manuales que funcionaban con un combustible de bajo octanaje conocido como agrocide. A la vez se proveían chapas de zinc con agujeros y ganchos en los extremos, provenientes de las trincheras de la Segunda Guerra Mundial, para atajar los insectos y poder quemarlos. En otros casos se hacían zanjas para arriar las langostas hasta caer en esa trampa, mientras que los vecinos de las zonas afectadas defendían sus reducidos cultivos mediante el golpetear de tarros, latas y cañas huecas para espantarlas. Eran tan poderosos esos insecticidas de fumigación que exterminaron esta plaga, pero a la vez produjeron daños: la muerte y casi extinción de pájaros, insectos y avispas silvestres productoras de mieles curativas (puzquello, moro-moro, lechiguana, llama, bala, pampacu, alpamizqui, etcétera). Las mangas eran kilométricas y dejaban oír un sórdido ruido al desplazarse y a los pocos días de muertas producían un insoportable olor. La existencia de esta feroz plaga se remonta a 1684, cuando la capital tucumana aún estaba en Ibatín, y el gobierno libró un acta soberana por el daño que había ocasionado la langosta en los cultivos de maíz. Después, los encargados de correos estaban obligados a dar parte a sus superiores del paso direccional de mangas de langostas. También el personal ferroviario informaba la demora del servicio de trenes, debido a que las ruedas patinaban sobre los rieles por las langostas aplastadas. Durante la Batalla de Tucumán de 1812, apareció, en medio del fragor de la lucha, una manga de langostas que desconcertó al bando realista. Años después, 1891, el gobierno nacional tuvo que dictar una terminante orden para que se constituyan comisiones responsables en cada provincia (en Tucumán la presidió don Alfredo Guzmán) y se tomen severas medidas y aquel agricultor que se negara a colaborar sería multado. En esa época, en San Pedro de Colalao y Trancas, habían aparecido mangas de langostas, por las que se tuvo que recurrir a la Guardia Nacional, con asiento en Paja Colorada (Departamento Burruyacu) para combatirlas.
Silvana R. Herrera
Ruta 305- Km. 12,6
Granja Modelo
La carga tributaria
Argentina es el país con mayor presión tributaria del mundo: encabeza el ranking de presión tributaria del World Economic Forum, según cita el portal especializado Business Insider. Según el criterio de análisis de este informe, la tasa impositiva total alcanza el 137,3%. Según datos de la OCDE y del FMI, los países desarrollados que enfrentan un nivel de presión tributaria similar al nuestro tienen un ingreso per cápita bastante mayor. Países como España, Reino Unido, Canadá, Nueva Zelanda o Israel tienen un ingreso promedio un 50% mayor al de la Argentina (US$ 33.000 contra US$ 22.500), en términos de paridad de poder adquisitivo. Es evidente que la presión tributaria que hay que pagar en nuestro país no es compatible con nuestro nivel de ingresos. Para alcanzar los niveles de ingresos de los países desarrollados no se puede tener una carga tributaria como la actual. La salida eficiente es realizar una reforma del sector público, seleccionando cuáles son las funciones que debe realizar el Estado y cuánto dinero asignar a las mismas con una presión tributaria viable. La mayoría de los tributos los recauda la Nación y se coparticipan. Las provincias recaudan, básicamente, cuatro impuestos principales (inmobiliario, automotor, a los sellos y a los ingresos brutos), que les permiten financiar, en promedio, la tercera parte de sus gastos. El resto lo hacen mediante la coparticipación de impuestos, otras transferencias del gobierno central, endeudamiento y, en algunas provincias, con regalías vinculadas a la existencia de importantes recursos naturales. El sistema tributario sirve para el sostenimiento de los gastos públicos, según la capacidad económica de los ciudadanos. Una de las referencias que más se tiene en cuenta es la carga fiscal del país: mientras más alta sea la presión tributaria, menos competitividad tendrá la economía. Es hora de replantearnos como sociedad el esquema tributario; debemos avanzar hacia un sistema que permita que todos paguen, que el peso del fisco sea soportable, y que no impida el progreso de los argentinos.
Julio Argentino Gómez
julioargentino@arnet.com.ar
Los opinólogos
Se podría pensar que se trata de simples “opinólogos”. De cualquier manera, siempre algo se aprende: el 5/2, pude saber qué significa el Síndrome de Estocolmo, y que la mayoría de las personas eligen a su secuestrador (metafóricamente). Los opinólogos pueden tener títulos de ingenieros, psiquiatras, psicólogos, etcétera, todo para demostrar que ellos saben mejor que nadie sobre el tema que tratan. El precio de la carne está por las nubes; ellos pueden saltar tranquilamente con la historia evolutiva de la vaca, todo para que crean que la tienen clara, y todos lo que opinemos los demás, “los secuestrados”, es falso. Los opinólogos pueden llegar a despertar el instinto violento hasta de una carmelita descalza. Negativos, mala onda, deprimentes, inconformistas; para muchos de ellos nuestro país se funde irremediablemente, la sociedad se pudre, el aire se contamina, el pan se puso duro, el perro de la vecina ladra, no para de llover y, si no llueve, el calor nos agobia. El resto somos todos ignorantes, y lo peor es que tienen la inevitable necesidad de comunicarlo. Esa incapacidad de reconocer la viga en sus ojos, omitiendo lo que no les conviene, empeora cuando entra en acción la soberbia personal que alienta más sus deseos de seguir difundiendo sus verdades, profetizando un futuro apocalíptico, calificando y juzgando todo lo que pase frente a ellos, sin aceptar nunca comentarios contrarios y que sus actos no tienen ningún sentido, únicamente el de ahondar la grieta que nos separa en vez de tender puentes que nos unan. “La mitad del mundo la forman personas que tienen algo que decir y no pueden; y a la otra mitad, los que no tienen nada que decir y no paran de hacerlo” (Robert Frost).
Pablo J. Giunta
Jujuy 575
San Miguel de Tucumán
Transporte deficiente en Trancas
Cosas que cuestan entender: fui a buscar a mi hijo que venía de Benjamín Paz, después de haber esperando una hora y media el colectivo (pasaron tres fuera de servicio); finalmente llegó y noté que en la terminal de San Pedro de Colalao habían quedado varadas tres personas de Trancas, que habían venido por el cumpleaños del padre Hugo; tres personas discapacitadas que ni el colectivo, ni la combi que vino desde Trancas quisieron llevar de regreso a su casa; tampoco había remises dispuestos a llevarlos pues eran las 23.30 y se justificaban diciendo que era peligroso. ¡Y claro!, si nos cruzamos con una yegua y su cría galopando por la ruta, después (no sé qué hacía a esa hora) con una máquina llamadas “mosquito”, que son enormes, sumado a que la entrada a Trancas es un verdadero peligro de noche porque no se ve nada. También sucede que mucha gente que viene para los festejos de la Virgen de Lourdes no tiene en qué regresar porque no hay colectivos.
Magdalena Franco
magdalena.franco@gmail.com
No me pagan la jubilación
Me jubilé el 19 de octubre de 2015, y todavía no he podido cobrar. Mi expediente es el número 024-27-11944342-9-490-00000. Espero que el titular de la Anses pueda darme una respuesta pronto. Desde ya muchas gracias.
Alicia Villarreal
aliciavillarreal1916@hotmail.com
Ampliación del aeropuerto
El gobernador Juan Manzur prevé que se amplíe la pista del aeropuerto para así lograr que aviones de mayor envergadura puedan maniobrar y de esa manera exportar más arándanos. Recalca la nota que ese es su deseo. Quiero decirle a Manzur que él gobierna para todos los tucumanos y no sólo para los productores de arándanos. No discuto que esto sería un avance para Tucumán, pero resulta que el pretendido aeropuerto internacional dista infinitamente de serlo. Pongo un ejemplo: jueves 4/2 a la tarde sale avión de Aeroparque con tres pasajeros que necesitaban asistencia para silla de ruedas. Allá fue impecable el traslado, eficiente, y para ascender al avión se hizo uso de un elevador que, con silla incluida, depositó a los pasajeros en la puerta del avión sin ningún esfuerzo para las personas trasladadas. Acá las bajaron saltando escalón por escalón por la escalerilla. Dos de los tres pasajeros, que podían caminar con dificultad, bajaron a pie la escalerilla y la tercera, una señora muy mayor, hizo que varios rezáramos en su descenso, pues la bajaron de frente y a los saltos. No hace falta llegar a la vejez para necesitar ayuda: algún joven fracturado, un recién operado, etcétera. Demos primordialmente comodidad a los seres humanos y recién nos preocupemos si vendemos más o menos arándanos.
María Isabel Viggiani Rocha
mivrocha@yahoo.it
Túneles
Estuve leyendo la nota sobre la paralización de las obras de los túneles que atraviesan el Cinturón de hierro ferroviario. No sé si me equivoco pero resulta inadmisible que se encare tamaña obra sin tomar o tener en cuenta los problemas que pueden surgir, tales como las filtraciones de agua o las inundaciones a causa de las lluvias. Dentro de mi ignorancia y sin desmerecer la capacidad de los ingenieros y arquitectos a quienes se le encomendó esta obra, no hace falta tener años de estudio y capacitación para dejar pasar por alto estos posibles inconvenientes. Basta con desplazarse dos cuadras al sur y observar lo que ocurre debajo del puente sobre la calle 24 de Septiembre. Pido disculpas por mi ignorancia. No soy arquitecto ni ingeniero, también sé que hay tecnologías que se emplean para contrarrestar inconvenientes, pero cuando supe de esta obra lo primero que dije fue: esos túneles se van a inundar. Ojalá se puedan solucionar las filtraciones puesto que no me gustaría como ciudadano tener que pasar por ahí y ver cómo se invirtió en una obra que no da beneficios.
Juan Ramón Francisco
juanra448@hotmail.com
Dengue, zica y chikungunya
A días del inicio de las actividades educativas en la provincia, se ven muchas instituciones con vegetación alta y sin ningún tipo de control de plagas, incluido el mosquito aedes aegypti, triplemente célebre por transmitir tres enfermedades: dengue, zica y chikungunya. Al asistir a trabajar y estudiar docentes y alumnos, algunos de los cuales son posibles portadores de algunos de estos virus en fase de viremia (posibilidad de contagiar) al regreso de vacaciones en el exterior, genera una situación peligrosa: presencia del aedes con personas sanas y enfermas. Lo recomendable es la tan mencionada palabra prevención. Consiste en cortar el césped antes del inicio de las actividades, cuando no circulan personas. También la eliminación de las chatarras, o si no se pueden eliminar aplicar larvicidas de bajo impacto ambiental, pulverizar con adulticidas para control de insectos voladores y rastreros, habilitados por el Ministerio de Salud de la Nación, tanto en ambientes internos como en exteriores. Como complemento, el Ministerio de Salud elaboró una “Guía de participación social en la prevención del dengue”, en donde dedica un capítulo llamado Estrategia N°2: “Articulación con instituciones educativas”, donde se recomiendan las siguientes acciones: ordenar y limpiar la escuela; eliminar los elementos que no son usados y que puedan representar potenciales criaderos de mosquitos; propiciar la incorporación de este tema en el proyecto educativo de la escuela o Proyecto Educativo Institucional; realizar charlas con el personal de limpieza y mantenimiento de la escuela para concientizar acerca de la importancia de eliminar posibles criaderos; diseñar y colocar piezas gráficas (afiches, carteles, folletos) con mensajes de prevención en murales o carteleras; abordar la problemática del dengue, también, desde el área artística, con obras de títeres y teatro, canciones, murgas o concursos de manchas y dibujos. Esto es prevención.
Julio César Vallejo
vallejo.juliocesar@gmail.com
“Al paredón”
Así se titulaba la carta enviada por mi madre, jubilada del Estado, en 1964, ante el “error” de la entonces Caja de Servicios Públicos que interrumpió el pago de sus haberes por considerarla muerta. Hoy, después de más de 50 años, soy jubilada docente desde 2015 y nunca cobré mis haberes con el porcentaje correspondiente por un “error” de liquidación, sin obtener ninguna respuesta; sólo pude iniciar un expediente para reclamar, al que consulto por internet, que me informa siempre que está en trámite de resolución; o que es lo mismo decir, que está apilado en algún escritorio de la Anses, donde como tantos otros, esperan que los jubilados agotados, sin fuerzas, o enfermos, o muertos en el trayecto, dejemos de reclamar y así se archiven. Apelo al presidente Macri y a su esposa, quienes se refieren a sus padres con tanto respeto y afecto, recordando que ellos trabajaron toda su vida, que nos vean representados en ellos a los miles de jubilados que sentimos pisoteada nuestra dignidad y esperanzados que durante su gobierno no se escuche ese grito de impotencia que mi madre vaticinó desafiando al Estado: Más práctico sería entonces que se dicte la ley: “Jubilado, al paredón”.
Elisa Fátima Bustos
Los Ceibos 1.015
Yerba Buena
500 millones de pesos
El director de la Anses, al hacer su denuncia sobre un desfalco en esa institución, dijo que quinientos millones de pesos cuesta construir un hospital de alta complejidad. No pude menos que pensar en el acto, que nuestra Legislatura dilapidó una cifra igual en gastos sociales (aún no rendidos). Para el que no lo sepa, llevados en efectivo, en vistosas valijas marrón claro, y en flamante camioneta Toyota sin patente, cazada al vuelo por la Nikon de un fotógrafo de LA GACETA. Nuestros legisladores, antiguos o recién arribados, aún no logran encontrar las pestañas al sapo. “¿Hasta cuándo abusarás de nuestra paciencia, Catilina?”, dice una famosa frase de Cicerón.
Melitón Saldaño
Cejas de Aroca
Simoca
CASA HISTÓRICA
El editorial de LA GACETA (7/2) sorprende por ciertas inexactitudes: El doctor Américo Castilla no dijo que desde Buenos Aires cambiarán la “narración” del museo, sino que la actual directora ya comenzó a hacerlo, al quitar carteles innecesarios. Tampoco dijo que el museo de objetos desaparecerá sino que hoy la casa carece de espacio para exhibir todo su patrimonio por lo que se la “ampliaría”. Esto, con un anexo, a construirse en el terreno aledaño, expropiado en 1977 por la provincia. En él se instalarían oficinas, depósito, biblioteca, laboratorios etcétera, como se hace en los grandes museos del mundo; la casa no se modificaría, sino se reservaría para exhibiciones permanentes. Sobre el objeto clave, al que el editorial se refiere, se aclara que en las salas se exhibe, centralmente, la pieza más importante de cada tema. Así, el de la Sala del Acta de la Independencia es el acta. Castilla, toda una autoridad en museos, arte y cultura, habló con gente de Tucumán vinculada a museos y a la historia, por ejemplo, con la Junta de Estudios Históricos, con su presidente y vicepresidente y con quien escribe esta carta, directora de la Casa Histórica entre 1983 y 1999. También habló con personal de la casa y, por lo que sabemos, con el doctor Julio Saguir, vocal del Ente Bicentenario. Lo importante de todo esto es que se construya el anexo que estuvo en los proyectos de la provincia y de la Nación para el Bicentenario pero que, inexplicablemente, se dejó a un lado. Construirlo será el mejor homenaje a tan magno evento y a la casa donde sucedió.
Sara Peña de Bascary
Corrientes 860
San Miguel de Tucumán