Inspirarnos en Nelson Mandela
El 11 de febrero de 1990 Nelson Rolihlahla Mandela (Madiba) salió de la prisión de la isla de Robben, en Sudáfrica, después de 27 años de cárcel. En 1985 renunció a la libertad que le ofreció el Gobierno blanco si abandonaba la lucha en defensa de los derechos de la raza negra. Lo primero que hizo fue tratar de unir a su país, e instó a aquellos que habían sufrido el “apartheid” (sistema de segregación racial en Sudáfrica y Namibia), hasta 1992. “Apartheid” significa “separación” en afrikáans, lengua germánica derivada del neerlandés hablada principalmente en Sudáfrica y Namibia. Consistía en la creación de lugares separados, tanto habitacionales como de estudio o de recreo, para los diferentes grupos raciales, con el poder exclusivo de la raza blanca para ejercer el voto y en la prohibición de matrimonios o incluso relaciones sexuales entre blancos y negros. Luego de su liberación, Nelson Mandela lideró a su partido en las negociaciones para conseguir una democracia multirracial en Sudáfrica, objetivo que finalmente logró en 1994, en las primeras elecciones democráticas por sufragio universal. El dirigente ganó las elecciones y fue Presidente desde 1994 hasta 1999, y durante su prolífica carrera recibió más de 250 premios y reconocimientos internacionales, entre los cuales se destaca el Premio Nobel de la Paz, en 1993. Su mayor logro fue despojarse de todo resentimiento, rencor, venganza y odio y se lo transmitió a la población negra, que representaba el 79 % de la población. Mandela logró que en Sudáfrica surgiera una nueva Nación de paz e integrada por todos, sin importar su raza ni ideología, donde todos pudieran convivir con respeto en pos del crecimiento del país. Que sirva de ejemplo a imitar, y que Dios ilumine a la República Argentina para que podamos ser la Nación que tenemos la obligación moral de dejar a nuestros hijos. Nos debe unir la Bandera celeste y blanca, honrando a nuestros próceres que soñaron un país sin divisiones, y orgullo de Sudamérica. Si logramos derrotar a los ingleses en las invasiones de 1806/7, también a los españoles, dejando de ser colonia en 1816; en 1845, defendimos la Soberanía Nacional de la flota anglo-francesa que intentaba obtener la libre navegación del río Paraná; si superamos enfrentamientos entre unitarios y federales, acabamos con los fraudes electorales con la sanción de la Ley Sáenz Peña; abrazamos a Yrigoyen, Perón, Evita, y tuvimos al primer diputado socialista de América Latina, Alfredo Palacios. Si en 1983 el pueblo se unió y terminó con los gobiernos de facto; tuvimos al mejor jugador del mundo (Maradona) y al actual (Messi), a Fangio, De Vicenzo, 5 premios nobeles: Houssay, Leloir, Milstein, Pérez Esquivel, y Saavedra Lamas (como mediador de la guerra del Chaco que enfrentó a Paraguay y Bolivia); al primer Papa argentino. Si fuimos “el granero del mundo”, entonces, deberíamos contribuir cada uno para desterrar el enfrentamiento continuo (oficialistas y opositores) e inspirarnos en Mandela, que a su vez aprendió de Mahatma Gandhi. Quizás debamos dejar de lado egoísmos personales y pensar en las generaciones futuras. Sin duda, nuestros hijos nos lo agradecerán, y así rendiremos honor a San Martín, Belgrano, Favaloro, y tantos otros, que quedaron en la historia como encarnación de la lucha por la libertad, igualdad, honestidad, austeridad y justicia como símbolo de toda una Nación.
Ricardo Berreta
ricardoalejandroberreta@yahoo.com.ar
Jubilados I
Gracias a la redacción de LA GACETA por brindarle un espacio a nuestros jubilados y a su incansable marcha de los miércoles. Grande fue mi emoción ayer a la mañana cuando en medio de aquellos dignos y pulcros trabajadores que merecidamente están jubilados, encontré el rostro de mi padre, Baldomero Aparicio, jubilado en la municipalidad de Banda del Río Salí, y en cuya foja de servicio, jamás figuró una inasistencia. Luchador abnegado por los derechos de sus compañeros, partió al más allá sin poder abrazar el sueño de la movilidad jubilatoria, tantas veces prometida a través del tiempo. No bajen los brazos ustedes, jubilados; son el ejemplo vivo de la dignidad que da el ganar el pan de cada día con el sudor de la frente, frase que hoy parece ya olvidada. Ruego a Dios, fuente de toda razón y justicia, que les dé la fortaleza y la alegría de ver cumplido el anhelo del 82% móvil que mi padre, como tantos otros, no pudieron gozar. Nuevamente gracias diario LA GACETA por permitir que se escuche la voz de nuestros jubilados.
Norma Roxana Aparicio
mat.exe.cast@hotmail.com
Jubilados II
Comparto los conceptos de Elisa F. Bustos en su carta del 8/02/16 “Al paredón”. Los jubilados transferidos somos testigos desde hace 12 años, de una metódica eliminación de pasivos mediante diversos mecanismos utilizados por los gobernantes. El mecanismo consiste, primero, en engañar cíclicamente a los pasivos lanzando la versión de se está trabajando” o “se están elaborando las planillas” para abonar el 82 % móvil. Segundo, oponer todas las trabas posibles y desalentar los juicios dilatando en más de 10 años la posibilidad de cobrar; y, tercero, manteniendo intervenido el Subsidio de Salud, limitando o impidiendo prestaciones básicas a sus afiliados. Así se ha instrumentado un sistema donde el Gobierno no quiere pagar y el Subsidio de Salud no puede atender debidamente a sus afiliados. Es decir, mientras el Estado no nos deja vivir, el Subsidio nos ayuda a morir. El gobierno tucumano ya ha agotado sus primeros 100 días de gracia y no se observan avances. En consecuencia, es sólo responsabilidad nuestra evitar “el paredón” de Elisa. El Gobierno actual mantiene su postura de esperar eternamente ayuda de la Nación para cumplir con sus obligaciones básicas y más elementales que son de responsabilidad pura y exclusiva de la Provincia. Por ello, invito a todos los jubilados a defender nuestro derecho a la vida, recurriendo a las autoridades nacionales para que exijamos a este gobierno el cumplimiento de sus obligaciones previsionales, en homenaje a nuestros mártires Carlos Martínez, Mario Carabajal, Florinda Leguizamón y tantos otros que se fueron “ayudados” por el gobierno de turno.
Francisco Saleh
franciscosaleh@yahoo.com.ar
Hospital de Día
Gran sorpresa ha tenido mi esposa (afiliada al PAMI) ayer, cuando en horario matutino concurrió al nuevo Hospital de Día (construido, según las noticias, con fondos del PAMI), solicitando atención de un especialista en Flebologia, ya que el que le corresponde por esa Obra Social está de vacaciones. Se indignó al conocer la respuesta de que en ese hospital se atiende únicamente a personas desde los 14 años hasta los 65; es decir, que los mayores para ellos, no existen. Por todo lo expuesto debemos dar las gracias a los funcionarios incompetentes que hicieron esa obra y la inauguraron con bombos y platillos y que únicamente sirve para pacientes de determinadas edades, ya que los menores y mayores de los años indicados tienen que peregrinar por otros nosocomios para satisfacer sus consultas.
Mario Rivet Vozza
mrivetvozza@hotmail.com
Transporte Público
Siempre se regresa a viejos métodos cuando el transporte reclama aumentos: hacer paros. ¿A quién le alcanza el dinero? Quizás no está claro para muchos transportistas que los aumentos los pagamos los trabajadores; significa que los que mantenemos estos golpes al bolsillo, los más afectados, somos los que viajamos diariamente. ¿Ustedes creen, señores empresarios, que nosotros sólo vivimos para pagar? De alguna manera sí: pagamos religiosamente nuestros impuestos, y nadie nos espera, ni nos aceptan rebajas, y no hacemos medidas de fuerza cuando el dinero no nos alcanza. Seguimos siendo los castigados; no hay límites para nosotros.
Carlos Rubén Ávila
rubenavila20@gmail.com
¿Y el bono navideño?
El 23 de diciembre del año pasado, los ministros de Economía, Eduardo Garvich y de Gobierno, Justicia y Seguridad, Regino Amado, se comprometieron a hacer los “mayores esfuerzos para concretar un bono navideño de $4.000”, tras los insistentes reclamos de los gremios. El anuncio de los funcionarios del Poder Ejecutivo fue que los trabajadores cobrarían el bono en dos cuotas: $2.000 en enero de 2016, y los restantes $ 2.000, en febrero. Pero hasta la fecha no se cumplió ningún pago. La imagen que publicó LA GACETA de la reunión a la que acudieron los dirigentes sindicales ese día, refleja la ilusión de estos por dar respuesta a sus representados. Pero todo terminó en una burda mentira. ¿Hasta cuándo los compañeros sindicalistas van a soportar que este Gobierno les mienta en la cara, cuando la realidad de sus representados es lamentable? Las conducciones deben hacer respetar la lucha obrera sindical, pero para que eso suceda deben tener autonomía partidaria.
Williams Fanlo
Pasaje Pedro de Valdivia 2.951
San Miguel de Tucumán
Pronta respuesta
Muchas gracias a LA GACETA por haber publicado mi carta sobre la falta de un medicamento muy costoso para un paciente de Los Sarmiento, Río Chico, que recibe atención, a través del sistema de salud Profe. Agradecido porque, inmediatamente, obtuve respuesta de dicho programa federal. Tal fue la repercusión que desde el Ministerio de Salud se comunicaron conmigo, ese mismo día. La explicación fue que por cuestiones del cambio de Gobierno se retrasó la entrega del medicamento durante dos meses, pero para tranquilidad de muchos, me informaron que ahora se está normalizando la entrega. Muchas gracias por este espacio tan importante para los tucumanos.
Willy López
rcawilly@gmail.com
Obras para evitar desastres
Hace apenas unos días la localidad de San Pablo sufrió los efectos de una importante tormenta que dejo muchas familias inundadas, con las viviendas deterioradas y muchas pérdidas de bienes. Pero lo más grave fue la negligente gestión de las autoridades provinciales y comunales, dado que infinidad de veces reclamamos medidas preventivas, de limpieza y desmalezamiento de canales y acequias. Sin embargo, como toda respuesta, el Ministerio del Interior de la provincia retiró todas las cuadrillas que realizaban estas tareas en la localidad (que años anteriores en igual circunstancia no tuvimos problemas gracias a esos trabajos de prevención). Pero además, la respuesta comunal fue más elocuente: el comisionado apenas asumido se fue a descansar de vacaciones. Es decir, concretamente, dejaron a la población abandonada y a merced de las tormentas con todas sus terribles consecuencias. Y así nos fue: más del 60% de las familias sufrieron la inundación. Buscar ahora culpables o responsables ya no tiene sentido porque todos actuaron negligentemente. Sólo nos queda ahora esperar que dejen de pensar en inaugurar pistas de salud sobre la ruta 301 (para la foto) o dedicar su tiempo a la realización del corso de Lules. Señores ocúpense de sus funciones; ocupen el tiempo y los fondos que manejan para la realización de obras efectivas que eviten estos desastres.
María Sánchez
maryasancheztuc@hotmail.com
Autonomía Municipal
Un pueblo que se acostumbra a vivir fuera de la Constitución, desconociendo su mandato institucional nunca podrá llegar a establecer una sociedad madura, con progreso, paz y justicia. En esta amplia columna de opinión no son muchos los lectores que observan y censuran que Tucumán, en el plano de la vigencia de un régimen municipal, vive a trasmano de la Constitución Nacional y de la Constitución de la provincia, resultando por ello tanto la clase política como la sociedad misma complacientes con tal irreverencia. La autonomía municipal que nos niegan las autoridades y la dirigencia, no es sólo un problema institucional sino que constituye el ejercicio y aprendizaje cívico más importante para una verdadera democracia. Ello es así porque son los propios vecinos y sus organizaciones sociales los que tienen la oportunidad de elegir sus propias autoridades sino también de darse sus propias normas de convivencia a través de sus cartas orgánicas. Pueden desde hacer realidad el derecho a la información (¡fue instituida en la Constitución de la República de Tucumán de 1822!), en control directo de la conducta de sus funcionarios y el empleo de sus recursos para las obras públicas más necesarias para la comunidad. El Derecho Municipal, también llamado el de los conglomerados urbanos, exige que se cumplan las normas constitucionales y es la sociedad toda la que debe reclamar que se cumplan sus mandatos. Una sociedad que se acostumbra a vivir en inconstitucionalidad no tiene futuro ni menos acceso a un sistema de convivencia ordenado y justo, y sobre todo sin ciudadanos conscientes de su función en las urbes modernas, con seguridad y paz. Tucumán no tiene conciencia, ni su clase política ni su sociedad, de la gravedad que es desconocer las normas. En la Convención Constituyente de Santa Fe, en la reforma de 1994, el miembro informante dijo a propósito de instrumentar en toda la república la autonomía municipal. “La garantía federal del art. 6° y la posibilidad de intervención en caso de incumplimiento de los requisitos del art. 5° corresponde si las provincias no aseguran, ya no el régimen, sino el régimen cualificado de la autonomía municipal en las provincias” (Conv. Constituyente, sesión del 10 de Agosto 1994-Intervención del Convencional Rosatti entre otros), tal vez futuro miembro de la Corte Suprema Federal. Adviértase la gravedad Institucional en que vive Tucumán.
Benito Carlos Garzón
EstudioGarzonyAsoc@hotmail.com
No al pacto social
Leí con angustia la idea de instaurar nuevamente en la provincia el mal visto Pacto Social, creado por el ex gobernador José Alperovich, alegando la necesidad de garantizar el pago de los haberes de empleados públicos, previa cesión de la coparticipación. Este Pacto Social por sus resultados, bien podría llamarse sistema de “el que parte y reparte, se queda con la mejor parte”. O sea, sigue la diversión, consistente en tener aprisionados a los intendentes y delegados comunales, dejándolos sin la libre disponibilidad de los dineros públicos que les corresponde administrar, para sueldos, gastos, obras y demás; la falta de respeto al empleado público al no ser jerarquizado en su noble tarea de servir a la comunidad, ya que muchos cobran sus haberes con planes sociales. Le pido al presidente Mauricio Macri -atento a lo manifestado en reunión con gobernadores del 11 de diciembre pasado-, respecto a la coparticipación y a su decisión de establecer un gobierno federal, de atención a las economías regionales, combatir el desempleo y el empleo informal, a la pobreza, la inseguridad y la corrupción, concretar lo siguiente: que del ciento por ciento de la recaudación tributaria nacional, precisar el porcentaje y montos de coparticipación que le corresponde a la Nación y a cada una de las provincias, según las leyes vigentes; considerar el monto que surge para cada provincia, un crédito disponible para garantizar el pago de haberes, y las obras públicas. Todo pago que haga la Nación en base al crédito por coparticipación, lo haría en forma directa al beneficiario, con débito a la cuenta Coparticipación. Con respecto a salarios de empleados públicos y privados de empresas adjudicatarias, se acreditaría el sueldo neto a cobrar en cuenta Caja de Ahorro, al igual que los depósitos directos por aportes y contribuciones a la Anses, a las obras sociales, etcétera. De esta manera, la Anses recuperará su capital, podrá pagar el 82% móvil, la jubilación mínima igual a la canasta familiar, y la deuda a los jubilados. También es imprescindible un sistema de control de esos dineros. Tendremos así una administración descentralizada, y sin corrupción.
Ramón Enrique Rojas
Miguel Lillo 2.436
Concepción
El Corte
El pasado sábado, conversando con un vecino ya medio en penumbras, y a la espera que repusieran el servicio de, tras un prolongado corte de luz, encontramos un nuevo y más actual sentido al nombre del lugar en que habitamos: El Corte. En efecto, el corte es el símbolo de nuestra cotidianidad: los vecinos de calles Los Pinos, Los Cedros, Los Robles, Los Tilos, Los Tarcos, vivimos siempre con algún corte. Corte de luz, corte de teléfono, de internet, corte de caminos, corte de agua, corte de ramas que a su vez cortan los cables. El vendaval del último viernes derribó una mora, que obviamente cortó cables y camino. Los que vivimos sobre los últimos 600 metros de Los Tarcos nos vimos obligados a dejar los vehículos en medio del camino, y pasar caminando por entre las ramas del árbol y cables caídos, para poder llegar a nuestras casas. Gracias a la buena voluntad y herramientas de un vecino que pudo cortar parte de la copa del árbol y dejar paso por menos de media calzada, hoy estamos circulando con no poca dificultad. Vaya uno a saber quién se encargará del resto y cuándo. Pero digo, más allá de que puede resultar jocosa esta narración en su comienzo, me pregunto quién o quiénes solucionan esto. Porque no es un tema nuevo; viene desde hace mucho tiempo, y cada vez será peor. En ese sector existen no menos de 10 especies arbóreas que siguen en pie por obra y gracia de Dios. Pero ¿esperamos una fatalidad para salir a buscar responsables cuando ya no hay solución? Cuando subía caminando en la oscuridad hasta mi casa, en medio del barro, la lluvia y las ramas y cables caídos, volvió a mi memoria el final de ese ciudadano que se electrocutó en una tormenta al bajarse del vehículo en avenida Gobernador Del Campo frente al Lawn Tennis. Triste.
Carlos Ernesto Arana
erbestoprimo@hotmail.com