Los túneles
Nos informa LA GACETA que el PE suspendió las obras de los túneles en calles Marco Avellaneda y Mendoza-Córdoba por “supuestas” filtraciones de agua de las napas freáticas y que la Municipalidad adelantó no habilitará el tránsito vehicular por la inseguridad que representan. ¡Cuánta razón tenía el ingeniero Carlos César Salmoiraghi cuando allá por el año 2013 cuestionaba técnicamente las obras, denunciaba su inviabilidad y obviamente que el futuro era malgastar dinero! Con evidentes mentiras el entonces Gobernador y por boca del secretario de Obras Públicas intentaba justificarse por los dineros malversados y prometía nuevas fechas de terminación y habilitación, pero ya no están esos “servidores públicos” para que den la cara y se sometan a 1.000 reclamos que quisiéramos hacerles. LA GACETA nos seguía informando en sus editoriales, cartas y fotografías de “los túneles inundados” incluso que el agua estaba nauseabunda, llena de sapos y otros insectos. Pero podríamos darles un uso exhibiéndolas a los turistas y/o autoridades para las fiestas del Bicentenario de la Independencia o tal vez seguir malgastando dinero en construir una enorme tapia para esconderlos..
Ángel Ricardo Salguero
salgueroricardoangel@gmail.com
Los túneles II
Lo escrito por el periodista Roberto Delgado en el panorama tucumano “Acechados por el fantasma de lo imposible” (14/2), respecto de los túneles de calles Mendoza y Córdoba, ratifica lo pobre que es la política de infraestructuras públicas de las últimas dos décadas de nuestros gobiernos. La falta de experiencia y profesionalidad en determinadas áreas del gobierno y en particular el de Obras Públicas es por demás notoria. Espero que esta lamentable imagen que vemos a diario en las calles Mendoza y Córdoba y esquina Marcos Avellaneda, no sea para siempre. Lo expuesto por el columnista respecto de la inoperancia en su construcción con mapa de la cartografía de la napa en nuestra capital, estadísticas y ejemplos mucho más complejos a nivel nacional y mundial pone de manifiesto la falta de profesionalidad de todos los responsables involucrados. Las preguntas para estos casos son básicas y elementales: ¿Tuvieron participación las facultades de Arquitectura e Ingeniería Civil en este proyecto? ¿Se puso condiciones respecto de lo dictaminado por dichas facultades en el pliego de la licitación de la obra? ¿Se consultó a profesionales con conocimientos y experiencia como el ingeniero Franklin Adler? ¿Se investigó o averiguó en países como Holanda que tienen mucha experiencia, dada su topografía? Cuál fue la metodología para que las dos empresas a cargo sean las adjudicatarias? Nuestro gran problema es que, a medida que pasa el tiempo vamos naturalizando todo tipo de anormalidades, total nadie es castigado. Como la trama en algunos casos es tan grande, entre los involucrados se ayudan, exponen todo tipo de justificativos para salvarse y todos siguen en sus puestos y el tiempo hace lo demás. Sobre esta desastrosa imagen como elevada irregularidad nadie habla de sanción a los responsables como tampoco multa a las empresas adjudicatarias.
Rodolfo Emilio Castillo
rodytkd.castillo@gmail.com
San Pedro de Colalao
San Pedro de Colalao representa para mi familia muchas cosas. Allí veraneaba mi madre cuando niña hace más de 60 años. Mis padres construyeron allí, hace 36 años y con esfuerzo, una casa de fin de semana. Mi padre, que era músico y escritor, se nutrió de sus paisajes y sus personajes: entre algunas de sus últimas palabras pidió que lo entierren en el cementerio de San Pedro, y así se cumplió. Una de sus calles lleva el nombre de mi padre -como acá en Tafí Viejo-. Me da mucha pena y vergüenza ajena ver sus calles rotas, la limpieza ausente, la ribera del río Tacanas (¡su marca, su esencia crítica para el turismo!) llena de matorrales y basura. Pienso en el personal planta permanente, contratados y cooperativistas. Y también pienso en su delegado comunal que no tiene ganas de pensar en cosas tan simples como reparar una calle o limpiar correctamente todo. He visto una mañana de este último enero a un obrero municipal barriendo la plaza de la villa ¡con una hoja de palmera! (leyó bien). ¿Ni elementos tienen para la tarea? San Pedro vive del turismo por sobre todas las cosas. Debería ser un vergel. Sólo el esfuerzo privado se observa y desde el mismo bajan voces de desaliento, de no querer seguir invirtiendo. Cualquier duda en los servidores públicos, disipar enviando una comitiva a Córdoba a fotografiar el tratamiento de villas veraniegas (con menos paisajes, inclusive) para el aprendizaje..
Pablo Osvaldo Costello
poc37@hotmail.com
Un poco de historia
Días pasados un nieto me decía: “Abuelo, debo rendir historia y quiero que vos me expliques”. ¡Tamaña Empresa!. Luego de ver el cuasi programa, ya que en la mayoría de los casos los remiten a consultas por internet, comprendí por qué se hace a veces difícil entender tan hermosa materia. Comenzamos a partir del siglo XIX, Invasiones Inglesas, Juntas de Gobiernos, Directorios, Triunviratos, Asambleas políticas y legislativas, unitarios, federales y las grandes luchas intestinas por el manejo del poder, centralizado o no. No pude de abstenerme a recordar el grito de libertad, los símbolos patrios, la declaración de la independencia, las cuantiosas batallas, los fusilamientos, los próceres que fueron a morir en el exilio, etcétera. Y se me vino a la mente aquella bonita canción que interpreta Ismael Serrano: Papá cuéntame otra vez. Y lo que me permitió recordar lo que hoy día ocurre; discursos babilónicos y feroces, algunos llenos de fundamentalismo, donde la ley es mencionada; pero la impunidad está vigente en una categoría absoluta y en algunos casos se trata de justificar lo injustificable. Entonces me pregunté, ¿por dónde empezar la explicación al pedido de mi nieto? Pregunté ¿cuáles han sido los grandes cambios a la fecha? ¿qué propuestas diferentes hacemos a la juventud y la cultura en general de nuestra historia actual y la pasada? ¿Somos verdaderamente independientes o tal vez especialistas en la formación de grupos antagónicos ajenos a los intereses del bien común? La unión, la solidaridad, la democracia, la patria, la libertad a veces quedan en mensajes que no llegan a estar presente en la realidad.Pienso que hoy mas que nunca debemos contribuir a eso tan hermoso que significa festejar el bicentenario de nuestra Independencia, pongamos en la mesas los propósitos, ingenio y razón para poder ser verdaderamente Independientes..
Sergio Estrade
sergioestrade@hotmail.com
Libertad de expresión
Creo que no existen las palabras sin valor, sino cómo se interpretan y cuál es el mensaje que se desea transmitir. Cada palabra que se escriba nos brinda información que puede o no ser significativa para unos pero ciertamente lo será para otros. En mi humilde opinión, esta vez no coincide con los lectores Francisco Centurión y Camilo Peral Tobar, pues no creo que los escritores (o lo que pretendemos serlo dentro de nuestras limitaciones) se dividan en buenos o malos; todos nos creemos buenos, si no para la mayoría, para nosotros mismos. No existe la mediocridad al escribir, sino la tipicidad, y cada lector escoge la tipicidad que le agrade; la mía es amplia y disfruto leer; siempre se encuentra riquezas en todos, incluso cuando provenga de “malos escritores”, que lo hacen influenciados por pasiones no racionales. Considero que mi carta del 8/2, leída con cierto pasionismo, no fue interpretada correctamente; lejos esta en mí “prohibir” que se opine; sería ridículo y hasta se lo podría tomar en ese caso, con humor. Mi intención fue hacer notar al lector Oscar Beltrán, lo que a mi parecer fue una desafortunada comparación de su parte, al mencionar “metafóricamente” como síndrome de Estocolmo, nombrando al actual Presidente de todos los argentinos, como secuestrador, y a la mayoria que lo votó como esclavos “enamorados”. Creo quien escribe debe tener un amplio conocimiento del tema que desarrolla, para llevar a cabo el mensaje que desea transmitir, sin ofender o menospreciar al que piensa diferente, sin pasionismo partidario que nubla la mente y hace que se recurra a palabras rebuscadas tergiversando lo que considera contra de sus pensamientos, prejuzgando a su supuesto oponente de “autoritario” para hacer su lenguaje más llamativo, y no utilizarlas para demostrar que entre todos podemos conseguir la paz y el bienestar general, prometiendo un futuro más generoso a la generación venidera, sin la infamia del narcotráfico, la corrupción que roba el pan a los pobres, la trata de persona, los niños abandonados en las calles que son explotados, los ancianos maltratados, las humillantes viviendas de cartón donde viven conciudadanos, etcétera. Esto quizás sea lo que deberíamos tratar; quizás ayudaria a que en los tiempos de hoy, donde cada vez practicamos menos la solidaridad, la armonía, nos ocupemos menos criticar y construyamos puentes que nos unan, que nos puedan servir de inspiracion y retomemos algo tan importante para todos: el respeto por el otro y la verdad; buscando siempre lo sencillo, aportando algo para reconciliarnos, pues ahi donde permanecen los verdaderos valores humanos. Como para aclarar: “opinólogo” no es prohibir opinar; es el término que se aplica a personas que generalmente en los medios de comunicación, opinan sobre cualquier tema como si fueran especialistas, haciéndolo sólo para criticar. Por otra parte no soy simpatizante de ningún partido político, no soy ni de izquierda ni derecha, ni me adhiero a ningún “ismo” (macrismo, cristinismo, kirchnerismo, radicalismo, etcétera). Mi “ismo” es el Argentinismo.
Pablo José Giunta
pjg1940@yahoo.com.ar
El Gobierno y los trabajadores
El presidente Mauricio Macri, en Córdoba, les “advirtió” (textual de un diario) a los gremios, en alusión a las paritarias, que “tienen que entender que este es un momento en el hay que poner el hombro”, ya que se “oponen a la necesidad de progresar porque queda mucho por hacer”. ¿A quién o quiénes se dirigió? ¿Se refirió a los gremios que están absolutamente borrados, a cambio del manejo de las obras sociales? No, a los trabajadores. El Presidente “olvida” que quienes le ponen el hombro al país son los que tienen el trabajo asalariado -verdadera capacidad productora- a través de la fuerza de trabajo. Esa fuerza no se produce en una fábrica, como se elabora una tela o cualquier otra mercancía, sino que es necesario, constantemente, restaurarla. La restauración de la fuerza de trabajo está conformada por la nutrición, la vestimenta, una casa, el mantenimiento de los hijos, el aprendizaje, etcétera. Se trata de la satisfacción de las necesidades del trabajador, equivalente a un salario, para poder renovar, de paso, la fuerza de trabajo agotada o consumida. De esta manera, a través del mejoramiento obrero, también se restaura y progresa el país. Pero ¿se puede progresar en la vida con un aumento tarifario del 300% del servicio eléctrico? ¿Es civilización o barbarie racionalizar el uso de la luz o del gas? Es bastante raro el progreso que propone el Presidente. Hay quienes sostienen que no se puede pedir salario a lo “bruto”, ya que “este gobierno hace 35 días que asumió”, y lo justifican por el “desaguisado” que dejó el anterior. ¿Qué tienen que ver los trabajadores con el desquicio dejado por el gobierno K? ¿Por qué pagar una crisis que otros ejecutaron? ¿Por qué no se les hace “poner el hombro” a las generadoras y la distribuidoras de electricidad abriendo e investigando sus cuentas antes de justificar tal tarifazo? ¿Por qué pagan la crisis los obreros de la construcción en Río Gallegos con despidos y suspensiones, y no su responsable, Lázaro Báez? ¿Nos quiere el Presidente “hacer pasar el invierno”, como decía Alvaro Alsogaray? Es mal síntoma anunciar un techo -25%- a la paritaria, cuando consultoras privadas como Bein y Ecolatina, estiman que la inflación se ubicara entre el 36% y 33% para todo el año, sin contar la diferencia del 31,6% del año pasado. Por último, en este cuadro, también el ministro de Trabajo de la Nación, Jorge Triaca, como en un país inexistente, sostiene que “no ve disparada la inflación”, sin percatarse de que afecta a la fuerza de trabajo en miles de fábricas, minas, bosques y campos, y que pone, diariamente, el hombro al país. Hay que privilegiar a esta fuerza productiva con las medidas gubernamentales, y no incursionar impunemente en el nivel de vida de los trabajadores.
Pedro Pablo Verasaluse
palo1965@hotmail.com
Revolución de la alegría
En el balotaje para elegir presidente voté de un modo “no positivo”; voté “nulo” con una boleta que “candidateaba” para que se vayan del país –poniendo botones de muestra- las corporaciones internacionales del modelo del extractivismo predatorio del país, en la minería, en la agroindustria y en las industrias petrolíferas; ellas vienen saqueando, contaminando y envenenando el agua, la tierra y el aire, que bebe, respira, nutre, da trabajo a los argentinos, y de las que vive (o muere) el pueblo argentino. Todas ellas saquearon y depredaron el país con el aval del Kirchnerismo. Macri, en campaña, prometió un gobierno que combatiera la corrupción, la pobreza y al narcotráfico; prometió generar trabajo genuino, cuidar el medioambiente, universalizar una educación de calidad, etcétera. Al asumir, empezó a arengarnos con el “sí, juntos podemos”; “los argentinos somos imparables” y trabajamos para la “revolución de la alegría”. Dijo entonces palabras bonitas, sonaban humildes: “somos falibles” y “queremos que nos critiquen para mejorar”. Arrimo aquí un par de críticas. 1) Respecto de la crucial política del medio ambiente: No se salvaguardarán los Bienes Comunes si uno nombra como “Ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable” a un confeso incompetente en la materia (el rabino Sergio Bergman). 2) En nuestros entuertos económicos, no alcanzaremos la “pobreza 0”, si los que están alegres con las políticas económicas del gobierno no son los que van a comprar el pan, la leche y la carne para llevar a su casa sino los micro y macrosaqueadores internacionales o nacionales, en una nueva versión del “capitalismo de amigos” (desde el FMI o el Foro de Davos a la Coca Cola, Monsanto, Barrick Gold o Chevrón y sus socios locales). Prepárese, señor Presidente, el próximo 27 de febrero, cuando el papa Francisco lo reciba en Roma; quizá le diga algo sobre cómo cuidar mejor la Casa Común y cómo hacer políticas para ponerse efectivamente al servicio del pobre. Si lo escucha y obra en consecuencia, quizá podremos celebrar juntos esa revolución de la alegría que usted dijo que podíamos conquistar trabajando juntos.
Ramón Eduardo Ruiz Pesce
reruizpesce2@gmail.com
Prohibido circular
El verbo circular significa “andar o moverse en torno o alrededor de algo”. No se lo puede confundir con el verbo avanzar. Sin embargo, esto ha ocurrido con los pequeños letreros de advertencia colocados en la zona contigua al inmenso badén de calle 24 de Septiembre al 1.200, que al llenarse de agua de fuertes tormentas, se convierte en trampa mortal para los vehículos que avanzan hacia o desde avenida Mate de Luna. La Municipalidad, con muy buen tino, colocó advertencias escritas que desconciertan, pues estas rezan: “en caso de lluvia, prohibido circular”. ¿No deberían decir “prohibido avanzar”? Este es un pequeño detalle, pero suma al mal manejo de nuestro idioma, que deberíamos evitar, y rigurosamente a partir de los organismos oficiales.
Darío Albornoz
lisdaralbornoz@gmail.com
Monumento al Bicentenario
La intención del municipio de erigir un monumento al Bicentenario y la difusión del costo estimado de la obra, de la propuesta artística y lugar de emplazamiento del mismo nos provoca interrogantes los que nos conducen a pensar que es una desatinada decisión. a) ¿Por qué gastar millones en una nueva obra en una ciudad donde abundan carencias que claman por la atención y solución del municipio? Por ejemplo: restaurar, renovar y reforestar el parque 9 de julio, una joya paisajística, de encuentro y disfrute que clama por acciones integrales para seguir ofreciendo sus beneficios a la población y a la ciudad. O acondicionar el denominado “Campo Norte” transformándolo en un nuevo y muy necesario espacio verde; revalorizar los espacios frente al Cementerio del Oeste o las innumerables plazas de barrio. En todos estos casos los costos serían mucho más reducidos que los que se anuncia para la iniciativa en cuestión. b) ¿Por qué reiterar un homenaje simbólico que ya existe (al margen de aspectos estéticos o ideológicos) como el Monumento a la Bandera en la ciudad de Rosario? Además de la bandera ¿no existen diversos temas para inspirar el supuesto homenaje? En este caso es inevitable destacar la estatua a la Libertad de Lola Mora en la Plaza Independencia, síntesis de belleza, simbolismo y emplazamiento. O los tres edificios, surgidos en el Centenario, hotel, Legislatura y teatro en avenida Sarmiento. c) Una de las características únicas de la avenida Mate de Luna es ofrecer a habitantes y visitantes una imagen emblemática de Tucumán: un camino recto, rodeado de la exuberante vegetación subtropical, que conduce a los magníficos cerros y montañas que se visualizan al fondo, especie de presentación de un Tucumán hermoso y armónico. ¿Porque introducir un armatoste de cemento que contamina esa imagen y dificulta aún más el ya complejo tránsito en la avenida? En ese sentido los autores de la propuesta y los promotores del homenaje podrían haber buscado asesoramiento en especialistas disponibles en la provincia, empapados de su historia, su cultura y cómo el sentimiento que el “9 de Julio de1816” es vivido por los tucumanos, o bien, de arquitectos y artistas tucumanos que, aquí y en el mundo, se destacan por sus obras exquisitas y emblemáticas..
Griselda Barale y Carlos Kirschbaum
griseldacbarale@gmail.com
Canal pestilente
El Ministerio de Salud nacional a diario publica por todos los medios sobre dengue, zika y chikungunta. detallando las prevenciones que hay que tomar; entre ellas aconseja no dejar recipientes con agua porque se pueden convertir en un criadero. Advertencias que caen en saco roto para los que vivimos en Banda del Río Salí, donde tenemos un extenso canal a cielo abierto. Centenario canal que provee de agua a los ingenios Concepción y San Juan durante la zafra, convirtiéndose el resto del año (ocho meses) en un vaciadero de aguas servidas y basural público. Este municipio cuenta con organismos de salud del Siprosa y de Medio Ambiente; además está representado por 12 concejales, sumados a los 11 legisladores de la sección electoral Este, y un sinnúmero de asesores del Ministerio del Interior; y como si fuera poco, incontables punteros políticos “de ojos vendados”, y hasta aquí a nadie se le mueve un pelo por lo descripto.
Ysmael Díaz
Mario Bravo 247
Banda del Río Salí
Basura
En referencia a la nota del 14/2 sobre la basura, quisiera comentar que ese concepto fue reemplazado por residuos sólidos urbanos (RSU) y que su gestión integral comprende algo más que las etapas de la recolección y transporte. Hace varios años se lanzó el programa Girsu que se refiere a la gestión integral de RSU que incluye la separación en origen de los mismos, dentro de la jerarquía de la problemática de los residuos. La comunidad debe participar en revertir esta situación de deterioro ambiental realizando la separación de RSU en fracciones seca y húmeda (más sencilla). El Estado debe promover estas prácticas e incluir a separadores formales o informales en la clasificación de los residuos secos en materiales que pueden ser reusados, reciclados o recuperados (4R´s). Después de mi experiencia de varios años en la promoción del cuidado del ambiente, no se observan cambios en la política respecto a los mismos, sólo la instalación de contenedores, jornadas aisladas e incorporación de escuelas a campañas de recuperación de reciclables han sido promovidos. A vistas del Bicentenario se hace necesario un cambio de paradigma y comprender que el aumento de viajes de recolección no soluciona un problema que nos corresponde a todos. Si la producción de RSU continúa a los niveles actuales no alcanzarán los viajes ni los sitios de disposición final.
María Eugenia Manzur
eugeniamanz@yahoo.com