Venía para hacer podio en la categoría Senior A del Campeonato Argentino de Enduro en Catamarca, en el transcurso de una carrera durísima, por el circuito y el intenso calor. De pronto, Franco Ayuso se cayó de la moto. Y al no levantarse, el susto atrapó a todos. Asistido de urgencia, el piloto no salía de su desmayo. Vomitó y la respiración se le notaba baja. Entonces, fue llevado al hospital “San Juan Bautista”. Ingresó con un muy fuerte cuadro de deshidratación, con falla renal y muscular.
“Apenas llegó al hospital lo llevaron a terapia intensiva; le colocaron respirador y entró en coma inducido. El riñón no le funcionaba. El cuadro era serio” contó Ignacio, hermano de Franco.
Con el paso de las horas, el estado de salud del piloto fue mejorando. Le retiraron el respirador y luego los médicos trabajaron en controlar la fiebre y la tolerancia gástrica. Si bien fue retirado de terapia el lunes, ayer lo devolvieron al lugar. “Para un mejor control”, confirmó Ignacio, antes de ampliar: “los médicos dijeron que está fuera de peligro, pero seguirá internado otros cuatro o cinco días. Él, apenas se despertó, pidió agua y al enfermero que le saque una foto para los amigos. Pero siente dolor en todo el cuerpo.”
Hernán y Fernanda, los papás de Franco, permanecen con él en el hospital. “No se quieren mover de su lado, duermen en el piso, pero no les importa. Cuando mejore el cuadro lo van a llevar a un sanatorio para estudios superiores. Igual, en el San Juan Bautista lo atendieron muy bien” aseguró Ignacio, para quien el operativo de sanidad fue impecable. “Todo fue rápido y certero. Los organizadores y muchos pilotos se portaron ‘de diez’”, dijo el también corredor.
Los detalles de la carrera se multiplican. Hablan de muchos abandonos, de pilotos que sufrieron cuadros similares al de Franco y de otros que se acalambraron, de camelbaks (fuentes de hidratación) que no alcanzaron y de festejos truncos debido a lo que había sucedido con el tucumano.
Ignacio, ante el inesperado panorama que enfrenta su familia, buscó las palabras para calificarlo. “Es como estar en una película. Uno nunca espera estas cosas, mucho menos cuando un chico de 19 años es quien las protagoniza.”
Quienes conocen a Franco Ayuso saben que se trata de un piloto de elite de nuestro enduro. No es un recién llegado, ni alguien que se toma la disciplina de manera informal. Por eso lo que le pasó es más que un llamado de atención. Puede que el piloto se haya esforzado más allá de sus límites. Pero ante determinadas situaciones de carrera (clima, terreno), habría que tomar recaudos, no hay que tentar a las desgracias. Para destacar: lo impecable del plan de emergencia y atención, dicho por los propios familiares del piloto. A ello se agrega la gran solidaridad del ambiente. Pero tras el susto y la reacción, hay que seguir atentos.