Estrategia contra la delincuencia
La nota “Preocupa la audacia de los arrebatadores” (18/3), denota una vez más la improvisación con la que se trabaja en materia de seguridad en nuestra provincia, lo que, salvo honrosas excepciones, se replica a lo largo y ancho del país. Las explicaciones esgrimidas por los funcionarios demuestran improvisación y total carencia de bases sólidas y objetivas (¿en base a qué elementos se vincula un arrebato en plaza Independencia con presuntas “organizaciones delictivas” de villa 9 de Julio?) que permitan diagramar políticas públicas de seguridad conglobantes de los distintos aspectos (sociales, económicos, educativos, etcétera) que incidcen en el delito urbano. Se torna imprescindible, frente a ello, un sinceramiento que habilite reconocer la casi total inexistencia de datos en la materia, y la consecuente convocatoria a todos los sectores involucrados, en particular a quienes realmente trabajan en la temática, a fin de iniciar una tarea consciente y consensuada, que parta de la producción de estadísticas confiables. En tal sentido, la Universidad constituye el ámbito natural para el desarrollo de estas tareas, donde ya en este momento docentes e investigadores desandan líneas de acción en este sentido, mas la ausencia de interés por parte de quienes detentan el poder, relega tan importante labor a ser discutida en los claustros sin la posibilidad de replicarse en acciones gubernamentales. “Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”, A. Einstein.
Guillermo M. Puig
gpguillermopuig@gmail.com
Cobro del estacionamiento
Adhiero plenamente al editorial del 16/3. El cobro compulsivo de servicios no solicitados en la vía pública se ha vuelto una plaga sin que la autoridad municipal haga algo al respecto. El domingo pasado, en ocasión del partido que en su estadio jugó Atlético Tucumán sirvió para la proliferación de los llamados “trapitos”. Dejé mi coche en Muñecas y Corrientes, es decir a ocho cuadras del estadio porque desde ahí, en un radio de unas 60 manzanas a la redonda, aprovechadores de la gran afluencia de público cobraban compulsivamente una “tasa” que oscilaba entre los $ 30 y los $ 50, según la cercanía con el estadio y el disuasivo porte físico del oferente del “servicio”. Por cierto, uno debe pagar eso por adelantado. Cuando la cuadra se completa con unos quince pagantes, el supuesto “cuidacoches” se retira del lugar con la recaudación ilegal lograda y no hay tal “cuidado de coche”. Es más paradójica la situación por cuanto en la cuadra del Cuartel de Bomberos, sobre calle 25 de Mayo y de la Escuela de Policía sobre Muñecas, también hay “trapitos”, e incluso en las que hay policía uniformado cumpliendo servicio. La exacción se produce ante los ojos de quienes deberían velar por el respeto al libre uso de la vía pública. El viernes por la mañana dejé estacionado mi coche en la cuadra de Marcos Paz al 900 y al volver tuve que abonarle a un individuo la suma de $ 30 por los cinco cupones. Al preguntarle en concepto de qué me cobraba esa suma, me amenazó con darle aviso al director de Tránsito de la Municipalidad para que me aplique una multa de $ 1.900 por no pagar el estacionamiento que, según este sujeto, está reglamentado desde noviembre del año pasado. Ante la convincente invitación a pagar que me cursó el aprovechador de turno, le pedí los boletos y le pagué. Es de observar que los tickets impresos rezan “Centro de Lisiados”, “Municipalidad de San Miguel de Tucumán”, “Boleto de control de estacionamiento pagado” pero carecen de numeración, fecha y otros signos que le darían necesaria formalidad. De no ser cierto lo que me manifestó el “ciudacoches” estaríamos frente a la comisión del delito de falsificación de instrumento público.
Víctor J. Chocobar
drchocobarcivil@hotmail.comán
PAMI
Queremos agradecer a LA GACETA por habernos puesto al corriente del caso de la señora Beatriz Álvarez a través de la carta del 16/3. Ya nos pusimos en contacto tanto con la familia de la afiliada como con el área médica correspondiente para programar su cirugía en el menor de los tiempos posibles. Estamos trabajando para que este y otros casos se resuelvan con la urgencia que les corresponde, y para mejorar la atención de todos nuestros afiliados.
Facundo Diego del Villar
Subgerente de Comunicación Pública facundo.delvillar@gmail.com
Discriminación
Analizando el significado del concepto “alumno” en tanto que es, en el proceso enseñanza-aprendizaje, el educando, o sea el receptor de educación, sí que coincido con el editorial del 15/3 que planteó que dar el boleto estudiantil gratis sólo a alumnos de establecimientos públicos es absolutamente discriminatorio. Como lo fue en su momento la entrega de netbooks a quienes asistían a ese mismo tipo de escuelas, y en este caso, también a sus docentes. Las consideraciones de que tienen más poder adquisitivo los que optan por la educación privada es simplista. Bastaría pararse en la entrada de escuelas públicas de San Miguel de Tucumán muy prestigiosas, para notar que muchos de sus alumnos no necesariamente pertenecen a familias de bajos recursos. Y al revés... observar lo mismo en los establecimientos privados no fortalece la idea de “con buenos ingresos, aquí... con malos ingresos, allá”. Además de discriminación lisa y llana, es mala memoria e ingratitud. Sería buenísimo que la educación pública, como la salud y la seguridad sean tan, pero tan buenas, que no den lugar a la iniciativa privada. Cosa que hace mucho no ocurre entre nosotros . Más bien, lo privado empieza a crecer por la mala o insuficiente calidad de lo público. La educación privada supo ir llenando los espacios que la pública iba desatendiendo y era... es... absolutamente libre la elección del padre sobre dónde quiere que su hijo sea educado. Sí, a veces, no se consigue lo que se desea, por cupos saturados o lo que fuera... pero esa es otra cuestión. La escuela Uladislao Frias, de Concepción, ejemplo de excelencia años atrás, por citar sólo un caso de desatención estatal, está en deterioro progresivo. Necesita como muchas, reparaciones, desmalezamiento, artículos de limpieza, pintura y muchas cosas más. Hay escuelas que cierran el ciclo lectivo sin que se hayan nombrado conserjes durante todo el año. Los sanitarios rotos, agua inundando el piso, olores terribles, ventanas sin vidrios, puertas que se sostienen de cualquier manera.. .Me pregunto: ¿hay que castigar a quien opta por lo privado tratando de proteger a niños y jóvenes de enfermedades, inclemencias del tiempo, paros docentes y todos esos inconvenientes que ya observamos sin sorpresa año tras año en algo tan sublime y necesario como la educación? Porque parece un castigo. Cuando beneficiemos a nuestros alumnos, beneficiemos a todos por igual porque todos... ¡Todos!...tienen los mismos derechos.
María Estela López
24 de Septiembre 1.431
Concepción
La timba
Tiempo atrás a un lector se le ocurrió pedir que anulen el sorteo matutino de la quiniela local, ya que había observado que las amas de casa destinaban parte del dinero para las compras diarias para apostar a ese juego de azar. Inquietud esta que merece ser escuchada y apoyada, si se quiere reducir el índice de pobreza del que tanto se discute; está visto que la gente de menores recursos es la que más apuesta en los distintos juego de azar en busca de una oportuna solución económica. Una de las medidas a adoptar por los flamantes gobernantes sería eliminar, o al menos reducir tanta timba que circula, afición esta que no sólo empobrece en lo económico, sino también envilece en lo social, cultural y educativo. Enumerar la cantidad y nombres de los juegos de azar oficializados resulta alarmante. Lo curioso de esto es que ninguna entidad moralista cuestiona esta pandemia social, incluida la propia Iglesia Católica, otrora opositora de cualquier vicio. Cabe recordar que el gobernador Celestino Gelsi tuvo que lidiar ante diputados, senadores, concejales, el obispado, entes moralistas, centros educativos, etcétera, para poder conseguir autorización para un sorteo semanal de la quiniela oficial, hasta entonces, clandestina. Hoy, por el contrario, lo muestran como un logro de la gestión política, toda vez que legalizan y lanzan un nuevo juego, o aumentan el número de sorteos (caso Quiniela de Tucumán). ¿Alguien sabrá decir el nombre y la cantidad de juegos de azar legales que circulan en el país? Algunos de estos disfrazados como tradicionalistas, o de sano esparcimiento. ¿Acaso consideran que los juegos de azar benefician a la gente? De ser así, que los “expertos” dicten charlas de cómo apostar, de manera tal que todos resultemos favorecidos y pasemos la vida “antarca y tinqueándose el coto”, y sin sobresaltos económicos. A propósito, el extinguido fiscal nacional Ricardo Molinas, hace 30 años, decía que avizoraba una Argentina convertida en un garito ¡Y no le erró! Párrafo aparte merece el Centro de Rehabilitación de Jugadores Anónimos, que se preocupa en tratar de curar a los viciosos a la ludopatía. “Y esto digo claramente/ porque he dejao de jugar/ y les puedo asegurar/ como que fui del oficio/ más cuesta aprender un vicio/ que aprender a trabajar”. (José Hernández)..
Ysmael Díaz
Mario Bravo 247
Banda el Río Salí
Sin una gota en las canillas
Sufrimos penurias por falta de agua en nuestros domicilios, situación que pareciera agravarse con el correr de los años, como indudable reflejo de las deficiencias estructurales de un servicio condicionado por su extrema fragilidad y que ha dejado de ser confiable. Los vecinos de Barrio El Bosque y aledaños, estamos durante casi todo el día, sin recibir una gota en las canillas, sometidos a todos los trastornos que pueden derivarse de semejante carencia. Afecta a todos los hogares, sin que los reclamos formulados ante la empresa SAT hayan sido escuchados. Las decenas de reclamos en la sede de calle Monteagudo no son tenidos en cuenta, como tampoco los reclamos por vía telefónica. Pareciera que el problema no existe, y que todo funcionara espléndidamente. Tantos años sin realizar ningún tipo de inversión sobre las plantas de toma y las redes de distribución puede explicar semejantes deficiencias. Pero al mismo tiempo, no puede dejar de mencionarse la incidencia que causa la ausencia del servicio: gastos para adquirir agua envasada, rotura de artefactos, interrupción de tratamientos para problemas de salud, entre muchos otros de enorme gravedad. Lo cierto es que servicios esenciales, como son los de distribución de agua, no se cumplen con la misma premura con que llega la boleta de cobro a nuestros domicilios, o las llamadas tan gentiles que hacen desde la central telefónica recordándonos que pronto vencerá el pago de la misma. Y resulta abusivo que estas fallas ocurren acompañadas por fuertes incrementos en las tarifas del servicio. Lo que ocurre reviste la gravedad suficiente como para que las autoridades implementen políticas estructurales eficaces, destinadas a que se resuelva cuanto antes los graves problemas que enfrentan los vecinos cuando carecen de servicios tan esenciales.
Josefina Ocampo
josefina.ocamp@gmail.com
Pago a ex funcionarios
Es una vergüenza el reclamo de los ex funcionarios que solicitaron el pago de sus vacaciones no tomadas; pero indigna más la aprobación del Tribunal de Cuentas. ¿En qué se fundamentan?
Roberto Albornoz
romial48@gmail.com
Otro sí digo
Muy buena la columna “Tema Libre”, de Roberto Espinosa, del 11/3. Personalmente, tres expresiones me llamaron la atención y me llevaron a recuerdos cargados de telaraña. En primer lugar, su título: Otro sí digo. Hace décadas que no leía esta expresión y pensé en el acto: ¿todavía se usará, en plena época de la computación? Me explico. Allá por 1960 trabajaba en una dependencia del Instituto Nacional de Previsión Social, en Buenos Aires. Había que tomar declaraciones de testigos diversos y levantar un acta. Finalizada el acta, se la firmaba. Pero a veces el declarante quería agregar algo, o el escribiente había cometido un error de tipeo. Hoy es fácil corregir un acta mil veces con la computadora. Pero en aquellos tiempos de la máquina de escribir, para no hacer de nuevo toda el acta, luego de las firmas se ponía Otro sí digo, se hacía el agregado, y se volvía a firmar. Corría esta inolvidable humorada al respecto. Un actuario tomó una declaración a Diego Pérez, pero había escrito Digo Pérez. Así que agregó: Otro sí digo: que en donde digo Digo no digo Digo sino que digo Diego. Viejo y hoy olvidado humor oficinesco. También me llamaron la atención dos palabras que hace añares no leía: Barbudo y troesma. Denominaciones que usamos (¿usábamos?) en la rueda del café o entre amigos. Como que decíamos, por ejemplo: “Ojo.., que el Barbudo cuando llegues te va a juzgar...”. Barbudo -y Barba- designan a Dios. Y troesma -que en este caso menciona a Jesucristo- es el “vesre” de maestro, palabra que trasunta mucho respeto hacia alguien. Me remitieron a casi olvidadas lecturas lunfardas. Enrique Otero Pizarro escribió poesías en lunfardo sobre temas bíblicos. Menciono la titulada Dos Ladrones, impagable. Cito los dos primeros versos, en que describe al ladrón bueno primero y luego al ladrón malo. Aclaro que en lunfardo grata y lunfa quieren decir ladrón. 1) “Hay tres cruces y tres crucificados./ En la más alta, al diome, Nazareno./ En la de un güin lloraba el grata bueno/ mangándole el perdón de sus pecados./ 2) Escracho torvo, dientes apretados,/ mascaba el otro lunfa el duro freno/ del odio y gargajeaba su veneno/ con el estrilo de los rejugados”. El final es grandioso (se lo puede leer por Google). Otro poeta, José Pagano, coleccionó sus versos con el título “La Biblia Rea”, libro publicado en 1957. Así nomás es: los poetas lunfardescos abarcaron con sabiduría los más diversos temas.
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
San Miguel de Tucumán
Denuncia YMAD-UNT
Se publicaron las investigaciones de la Justicia por el caso UNT-YMAD. Está investigando mi denuncia por delitos de corrupción del 2010. Esta denuncia era secundaria y es usada como cortina de humo para ocultar el verdadero problema. La principal, que presenté junto con esa, era por contaminación y destrucción del planeta por el accionar de la minera La Alumbrera, con la complicidad de las anteriores autoridades de la UNT y ahora de las actuales, para recibir dinero manchado con sangre, como lo definió Adolfo Pérez Esquivel, y que ya fue rechazado por varias universidades, la de Córdoba entre ellas. Los pueblos siempre se recuperan de los perjuicios económicos que les pueden ocasionar algunos ladronzuelos, pero el planeta no podrá recuperarse del daño de los depredadores. Con esta agresión al medio ambiente, en el 2050 necesitaremos dos tierras y sólo tenemos una. Como lo escuchamos decir al sacerdote tercermundista Leonardo Boff los 20.000 ambientalistas de los cinco continentes que participamos de la Cumbre de los Pueblos contra el Cambio Climático en Cochabamba, Bolivia, en el 2010, no es problema para los que llevamos cerca de ocho décadas pisando esta tierra, porque no lo veremos, por lo menos desde la superficie; pero estarán nuestros nietos, que serán los últimos exponentes de la raza humana si no logramos evitar que les destruyan el planeta. Mi denuncia más importante por contaminación de La Alumbrera duerme en los cajones de la justicia federal. Es el poder económico, estúpido.
Ramón Eudal
Pasaje García 1.257
San Miguel de Tucumán