Ttránsito peligroso
El motivo de esta carta es poner en conocimiento de las autoridades provinciales y municipales, un problema de larga data, que se vive desde que la calle Viamonte, desde San Juan hasta avenida Mate de Luna, se convirtió en doble mano. En Viamonte al 300, la cuadra es tan angosta que los vehículos de gran porte no pueden pasar, además siempre hay autos estacionados. Asimismo, desde San Juan hasta Mendoza, circula una línea de ómnibus urbano, lo que hace aún más complicado el tránsito. Sobre Viamonte primera cuadra hay un colegio privado al que concurren alumnos desde distintos barrios de nuestra provincia y, a pesar de que en la esquina de Viamonte y Don Bosco siempre hay choques, el problema mayúsculo se registra en Viamonte y Mendoza, donde casi todos los días hay accidentados de diferente gravedad. Un día hubo cuatro choques, y quienes principalmente lo sufren son los motociclistas. En el horario que la gente se traslada a sus trabajos se produce un gran flujo vehicular: todos van apurados, todos quieren pasar primero pero ninguno se respeta (salvo excepciones). La solución a este inconveniente sería hacer la calle Viamonte hasta Mate de Luna tenga una sola mano. También, que se coloquen semáforos en las intersecciones de Viamonte y Mendoza y Viamonte y Don Bosco. Los vecinos esperamos de la sensibilidad de las autoridades para corregir este conflicto que se instaló en nuestra vecindad.  

Juan de Dios Zurita
Viamonte 254 - San Miguel de Tucumán 


Jubilados
Muchas veces he oído decir que “el hilo se corta por lo más delgado”; que “el vivo vive del tonto” y que “hecha la ley, hecha la trampa”. Leídas, las frases creo que son absolutamente ciertas en el caso de los jubilados y pensionados transferidos que, a través de años de lucha, consiguieron más de una sentencia judicial a favor, pero la inmediata apelación del Poder Ejecutivo, si fue justicia, quedó todo en la nada. Los ex legisladores, dignos representantes del pueblo, nunca hicieron algo a favor nuestro (a excepción del doctor Páez) y los actuales... ¿qué harán? Bueno, siempre que circulen valijas mágicas, los jubilados descansarán en ataúdes, de los cuales ya circularon muchos. ¿Cuándo quedará sin efecto la trampa para que se cumpla la ley? Tranquilos, muchachos, esperemos que ya viene la Justicia a lomo de tortuga. ¿Cuándo llegará?       

Andrés Gómez
Pasaje S/N  3.800  Barrio Vergara 
San Miguel de Tucumán



Procesados
Nada mejor que la televisión -y sus apóstoles- para llevarnos a la furia vesánica, luego de pasar por la depresión y la risa. ¿Parece broma? No lo es. Nos deprimen las noticias sobre inflación y delincuencia. Nos causan ya tan sólo risa los videos de “gente” contando millones, billones de billetes verdosos; nos producen indignación los videos de gente matando a otra gente. Nos provocan sonrisas resignadas de escepticismo las promesas de cambio, cambio a la manera de Lampedusa. Pero la furia sobreviene al saber que será imputada y procesada... ¡la Xipolitakis! Como si no hubiera a quién procesar, resulta ser esta niña la culpable de poner en peligro la integridad de los pasajeros. Una pobre chica, cuyos 15 minutos de fama ya están pasando. ¡Procesada! ¿Esos son los problemas de Aerolíneas? ¿Del país? ¿De mi país?      

Ignacio Páez de la Torre
arquignaciopaez@gmail.com


Reclamo a la SAT
Soy una persona viuda de 83 años. Vivo sola y tengo dificultades de movilidad y de vista. Desde el mes de enero no tengo agua en mi domicilio. Solicité en reiteradas oportunidades la reparación (la última solicitud tiene el número 188.361) sin obtener respuesta alguna. Hasta tuve que soportar que un empleado de esa empresa me contestara: “Señora, contrate un abogado”. Recientemente presenté una queja en la defensoría del Pueblo (nota número 590-955-HAFP-16). Estoy al día con la factura que, eso sí, la empresa genera puntualmente. Estoy desesperada sin saber ya a quién acudir y seguramente a fin de mes tendré que abonar un abultado monto por un servicio que no tengo. Espero con ansias la solución.      

Hortensia E. Albertus
yiyifigueroa01@gmail.com



Tulio Santiago Otonello
Enterado por LA GACETA de su desaparición física, quiero expresar mi profundo pesar por esta pérdida irreparable. Aprendí a valorarlo y a estimarlo en cada oportunidad en que sus cartas en esta sección convocaban a la sana reflexión sobre los más diversos temas de interés ciudadano. Tuve el honor y el gusto de visitarlo en su hogar en Monteros, y conociendo su pasión por la historia argentina y de su pueblo natal, le hice entrega del libro que sobre el pensamiento y accionar de Juan Bautista Alberdi publicó en 2011 nuestra Cátedra de Derecho Constitucional de la UNT. Quiero expresarle a Tulio que puede descansar en paz, por haber cumplido a conciencia su dignísimo paso por esta existencia terrenal. Que lo vamos a extrañar y que trataremos de imitarlo en su constante prédica por un mundo mejor.       

Luis Iriarte    
luisiriarte17@gmail.com


Subsidio de Salud - Tafí Viejo
Parece mentira: ayer, a las 10 de la mañana, la sucursal Tafí Viejo del Subsidio de Salud se quedó sin papel para emitir órdenes a los pobres afiliados que una vez más tienen que soportar este tipo de situaciones. ¡Qué injusticia con los viejitos que deben volver a las 12.30 o al otro día para poder comprar sus órdenes! Los empleados son empleados, los jefes cobran un montón para que la repartición sea eficiente. El que sabe, sabe; y el que no sabe es jefe.       

Sergio Altamiranda    
kekoaltamiranda@gmail.com


Miedo al cambio
Esta carta me pareció la forma más segura de hacer llegar mi opinión a aquellos vecinos que compartieron la charla-debate “El municipio escucha” junto al arquitecto Gustavo Restrepo y el intendente Mariano Campero, preocupados especialmente por los cambios en Yerba Buena y la impronta negativa de esta palabra. Soy arquitecta y fuimos formados para que el objetivo final de cualquier obra que desarrollemos en la ciudad, sea privada o pública, aporten positivamente al perfil de la misma, porque si perdemos el valor de una ciudad, perdemos nuestro lienzo en blanco. Desde mi humilde opinión creo que desear que las ciudades no cambien durante 100 años es matarlas. Ellas tienen vida, crecen y cambian acompañando a una sociedad que también se encuentra en constante movimiento y adaptación. Los medios de transporte, el abastecimiento de energía, los cambios climáticos, la situación socio-económica de una época, los cambios culturales, las necesidades de sus habitantes, las formas de construir, todo influye en el perfil de una ciudad, convirtiéndola en testigo de un período histórico y cultural. Porque si nos aferramos al pasado o sólo pensamos en un futuro que puede o no suceder, no dejaremos huella de nuestro presente como sociedad. “Hablar de edificios en Yerba Buena me pone los pelos de punta”, dijo un vecino. Pero el problema no es el edificio, sino el paradigma que se tiene de ellos. Un edificio no tiene que ser una mole de hormigón en altura; bien puede ser una obra de arquitectura sustentable y amigable con el entorno y que, en lo posible, se autoabastece de energía, disminuyendo su impacto ambiental. Y, bajo los mismos conceptos, ciudad verde no sólo implica tener árboles, mucho espacio verde en el terreno y veredas con canteros, sino una educación ciudadana que valore a la ciudad como a su terreno privado y se comprometa con el desarrollo de un estilo de vida sustentable, lo que puede llevarse también al ámbito de la arquitectura y el urbanismo. Por supuesto que deben existir regulaciones y controles que mantengan el orden a nivel urbano, pero considero que la solución a ese desarrollo descontrolado, no es la prohibición extrema de obras nuevas con miedo al cambio, que acatan un código de construcción cuya antigüedad no contempla la metamorfosis urbanística de Yerba Buena en los últimos 10 años, ni las nuevas tecnologías constructivas que solucionan problemas relacionados al crecimiento urbano, sino la generación de propuestas conciliadoras que permitan desarrollarnos de manera coherente con el presente y el futuro. Y quiero confiar en que este municipio así lo hará, dialogando y consensuando con los desarrolladores. No digo tener la solución a los problemas que presenta nuestra ciudad, pero creo que detenernos en el tiempo no es el camino adecuado y espero desde mi profesión aportar cambios positivos. 

Analía Valenti   
analiavalenti@gmail.com



Las estadísticas de Moreno
Durante una década los argentinos debimos soportar la tendenciosa y obscena manipulación de las estadísticas por parte de un Indec “manejado” por Guillermo Moreno. Por eso resulta incomprensible que aún se le conceda espacio en los medios de difusión a este irrespetuoso personaje que vuelve a reiterar su estilo burlesco y patotero afirmando que “sus cifras” eran perfectas cuando diferían diametralmente de otras fuentes de datos “no oficialistas”. El “pizarreo de las cifras” fue una constante grotesca en la era K y Moreno fue el principal mentor de ellas. No soy experto en estadísticas pero soy pediatra y profesor universitario. Además, he presidido la Sociedad de Pediatría de Tucumán, por lo que me causan mayor indignación sus permanentes mentiras siempre acompañadas de descomedidas formas de expresión y provocación permanente, como si todos los argentinos fuéramos estúpidos. Pero lo que resulta realmente intolerable es su grosero machismo expresado ante las cámaras de televisión, refiriéndose al temblor del debut de una colegiala. Antes de finalizar deseo recordar a los lectores con un solo ejemplo las escandalosas diferencias que existían antes del cambio de gobierno entre algunos datos “oficiales” de la década manipulada y los de otras consultoras “no oficiales”. Cifras de Pobreza: 4,6% (Gobierno nacional), 27,5% (Observatorio de la Deuda Social Argentina/Universidad Católica Argentina), 34,2 % (Instituto de Investigación Económica y Política Ciudadana). Como el lector podrá observar, siempre hemos estado en las antípodas de las cifras del señor Moreno. 

Miguel Ángel Sáez 
Muñecas 616  
San Miguel de Tucumán