Los chicos de Malvinas I
Mucho se habló de la memoria en estos días. Pero, lamentablemente, hay memoria para unos y olvido para otros. Me refiero a lo que ocurrió en la última etapa de la dictadura con los chicos que mandaron a morir en Malvinas. Soy docente y me entristece que apenas se haga un acto y luego un feriado. Malvinas es mucho más. Esos chicos fueron en serio a defender nuestra patria y en serio dieron la vida por ella. Los que pudieron volver terminaron suicidados, enfermos mentalmente y, en otros casos, viven de un mísera pensión que por más cuantiosa que sea jamás podrá borrar de sus vidas el horror de la guerra. En el panteón argentino en Malvinas, el epígrafe de sus tumbas reza: soldado argentino solo conocido por Dios. Yo no conozco sus nombres pero agradezco a todas esas familias argentinas que enviaron a sus hijos a luchar por la patria, con la esperanza de un regreso que nunca se dio. ¡Qué tristeza! Los padres despidieron a sus hijos. Pero ellos nunca serán olvidados por quienes les reconocen como los verdaderos héroes, que son aquellos que encuentran la gloria en la muerte por el país al que le brindaron nada más y nada menos que sus inapreciables vidas.
Patricia de los Ángeles Visuara
seleggnna@gmail.com
Los chicos de Malvinas II
La ley 25.370 dictada el 22 de noviembre del 2000 por el Honorable Congreso de la Nación tiene como objetivo conmemorar el día en que las Fuerzas Armadas Argentinas desembarcaron en las Islas Malvinas, con el objetivo de recuperar ese territorio, arrebatado por fuerzas británicas en el año 1833. De acuerdo al Boletín Oficial fue declarado el 2 de abril “Día del veterano y de los caídos en la guerra de Malvinas”. Los honores están intactos y hasta a veces resultan pocos para estos inexpertos jóvenes que, con extraordinario patriotismo, aceptaron ir a una guerra por su patria y su bandera. El problema más grave es que hoy, aquejados por el olvido, ya son más los ex combatientes que se suicidaron que los caídos en combate. ¿Hasta cuándo van a mendigar por los merecidos subsidios ? ¿Qué esperan los parlamentarios del Congreso para reconocer el mérito de estos argentinos y sus familias?.
Williams Fanlo
Pasaje Pedro Valdivia 2.951
San Miguel de Tucumán
Los chicos de Malvinas III
Quienes vivimos y vivenciamos los acontecimientos de aquel 2 de abril con la gesta o intento de recuperar nuestras Islas Malvinas, no podemos olvidar esos momentos de euforia, triunfalismo y triste final que enlutaron a miles de hogares argentinos; historia que la vemos reflejada en los tristes rostros de esos soldaditos de 18 años que, sin conocer su manejo, no dudaron en empuñar un arma para defender nuestro territorio. Los que sobrevivieron, están hoy viejos y achacados por el tiempo, pero más por el accionar de una injusta sociedad que no los reconoce. Las autoridades del Gobierno aun hoy debaten entre los conceptos “héroes, combatientes o veteranos”, para no darles un beneficio social que se lo ganaron con creces. Pero lo más doloroso e indigno es haberlo llevado a recorrer esa inmensa tumba de aguas heladas en nuestro Crucero Belgrano, cobardemente hundido, al mismísimo presidente de la mayor potencia militar que, mediante apoyo logístico y satelital ayudó descaradamente a los invasores al igual que otros países, que hoy se jactan de ser amigos. Hoy les recordamos a todos ellos que las Malvinas son, fueron y serán nuestras.
Francisco Amable Díaz
Pedro G. Sal 1.180
San Miguel de Tucumán
Gastos sociales
Con beneplácito leí las cartas de los lectores Avellaneda y Castillo, tituladas Gastos Sociales, publicadas el 24 de marzo 2016. Qué importante y profundo el contenido de las mismas. Adhiero todos los conceptos abordados sobre un tema que la sociedad rechaza por improcedente e injusto. Celebro la actitud del legislador Brodersen de iniciar formalmente un debate sobre el particular en la Legislatura. Espero se pronuncien favorablemente otros parlamentarios de Tucumán y del país, con proyectos contundentes para eliminar la normativa por la que reciben esos fondos. Deberían abogar por cobrar un sueldo acorde a sus funciones sin olvidar el nivel de los salarios en general. Se evitaría esa sensación de impunidad por el manejo descontrolado del dinero público; los señores legisladores deberían actuar como verdaderos patriotas rechazando esos privilegios, y promoviendo con ese dinero la creación de puestos de trabajo. La sociedad vería con agrado que los funcionarios de gobierno se esfuercen para resolver este tema; que no se llamen a silencio; que no olviden que en este país hay una franja de pobres que utilizan la heladera social para alimentarse. El propio Estado debería encargarse de la asistencia social como corresponde.
Miguel A. Corbalán
Laprida 10 - La Cocha
Una postal de la década
Siguiendo la carta del doctor Miguel A. Sáez del 1 de abril, no debo sino felicitarlo. Muy ciertas sus apreciaciones sobre el impresentable, prepotente, irrespetuoso sujeto Guillermo Moreno. Destructor del Indec, payaso en el viaje a Angola (¿recuerdan?), y posteriormente “premiado” con un cargo en la Embajada argentina en Roma. Toda una postal de la década.
Máximo E. Valentinuzzi maxvalentinuzzi@arnet.com.ar