Arturo Illia
Han pasado 50 años desde que un golpe militar, en forma vergonzosa, despojó del cargo de presidente de la nación al doctor Arturo Illia. El general Onganía, junto a otros militares, lo hizo para complacer a las multinacionales de medicamentos y las industrias farmacéuticas. El doctor Oñativia, salteño, ministro de lujo por sus conocimientos y decencia, ya había advertido al presidente que Norteamérica e Inglaterra habían introducido medicamentos prohibidos la nación, y que científicos argentinos podían fabricar las drogas de medicamentos a un costo muy inferior, beneficiando así al pueblo argentino. Tú le costó el cargo al doctor Oñativia, ya que los militares lo obligaron a renunciar. Don Arturo quedó muy apenado y sin apoyo sindical y del pueblo, que quizás estaba traumatizado por las persecuciones de 1955. Así, al poco tiempo, el doctor Illia fue obligado a dejar la presidencia, a pedido de un coronel, ya que el general Onganía y otros jefes no tenían la valentía de pedírselo, porque sabían que don Arturo era decente y honrado. Así llego la pobreza a Tucumán, con el cierre de los ingenios. Conocí al doctor Arturo Illia en forma personal el 9 de julio de 1978 en Buenos Aires cuando fui con mi familia a un desfile, y luego a almorzar en un conocido restaurante de la avenida Corrientes. Por la puerta principal entró el doctor Illia y su comitiva, al reconocerlo las 150 personas aproximadamente que había, comenzaron aplaudirlo de pie. Qué emoción, ya habían pasado 12 años de su presidencia. Don Arturo entró por la puerta principal saludando las mesas , pasó junto a nosotros y nos dio la mano a mi esposa y a mí y acarició a mi hijo. “Mire cómo lo aplauden doctor, usted es una bellísima persona”, “ Vos sos de la juventud radical”, “no Don Arturo, vengo de cuna nacionalista justicialista, de una niñez peronista, pero es un orgullo saludarlo y, si me permite, darle un abrazo. Qué día feliz! Fue un orgullo conocer a un ex presidente de lujo que tuvo la Argentina. Hay políticos y patriotas honrados, pero nada que ver con los políticos chantas y falsos de hoy, que usan la palabra Evita o Perón gratuitamente. Son tilingos que se van a quemar en el infierno.
José Luis Intilla
Federico Brandsen 2.175
Barrio Jardín
San Miguel de Tucumán
Con letra de tango
Respecto de la frase del tango Cambalache, a la cual el lector Mahfoud replica: “el mundo fue y será una porquería” ya que según su modo de ver “el mundo fue creado por Dios, que siempre nos da lo mejor”. Es evidente que Discépolo no se refiere al planeta tierra, sino a muchos de sus habitantes sin escrúpulos que, abusando de la honestidad de los demás, viven mejor que ellos. Actúan de mala fe al borde o dentro mismo del delito. Eso se expresa en el tango Tormenta: “yo siento que mi fe se tambalea” y más adelante, refiriéndose a Dios: “el seguirte de dar ventajas “, lo cual indica claramente que no tenía una fe tremenda, como afirma el lector. Además en el mismo tango, el autor, escéptico, dice: “enséñame una flor que haya nacido del esfuerzo de seguir de Dios”. También me parece subjetiva su afirmación de que Dios nos da lo mejor, ya que junto a las cosas maravillosas también están las devastadoras consecuencias de los volcanes, terremotos, rayos, huracanes e interminables cosas más, que quienes lo sufrieron quizás no tengan la opinión de que reciben de Dios lo mejor.
Mario Figueroa
Pasaje Santos Dumont 1.826
San Miguel de Tucumán
Juan Domingo Perón
El 1 de julio se cumplieron 42 años del fallecimiento de Juan Domingo Perón, líder y fundador del partido Justicialista, además de ser el mentor de la tercera posición, que significó a nivel interno una política ni comunista ni capitalista y en el orden internacional. Significó no alinearse ni con Estados Unidos ni con la extinta Unión Soviética. Aproximadamente a finales de la década del 40 Perón en su visita a la provincia de Santiago del Estero, nos reunió a todos los alumnos secundarios en un estadio de fútbol y anunció un hecho trascendente para mi vida: la creación de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán y el otorgamiento de becas y facilidades para estudiar la carrera de médico, algo inédito, ya que estaba vedada para las personas de humilde condición económica como la mía. Después de este hecho significativo en mi vida decidí estudiar medicina. El planteo de esta decisión me valió la burla de mis familiares, no así de mi madre que me brindó su incondicional apoyo resumido en una frase: “si este vestido me dura ocho años lavándolo y planchándolo, eso haré para ayudarte”. En 1957 recibí el titulo de médico, fui integrante de la primera promoción egresada de la Facultad de Medicina de la UNT. Con esta sencilla carta en este prestigioso diario quiero rendirle mi homenaje a Juan Domingo Perón, el líder nacional que me brindó la posibilidad de superarme.
Hugo Radamé Ruiz
hugorruiz@arnet.com.ar
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.