Día del Abuelo
Cuando el 26 de julio el teléfono me trajo las afectuosas felicitaciones de una nieta muy querida, recién pude enterarme de que estábamos viviendo el Día del Abuelo, y que pasó sin pena ni gloria, sin mucha difusión; hecho muy extraño en esta Argentina que ostenta el vergonzante récord de ser uno de los países con más feriados pagos del mundo. Tal vez sea porque los funcionarios de la mítica “década ganada”, se olvidaron de que los abuelos también votan. Agradezco los saludos afectuosos que me prodigaron ese día. Pero, quisiera aprovechar este espacio para homenajear a mis abuelos y a todos los abuelos inmigrantes. Con más de 90 años a cuestas, esta carta podría ser la última, por lo que vienen a mi memoria los rostros de mis abuelos Alberto Diambra y Celeste Giraldi, y Mario Caporaletti y Úrsula Bulo, llegados a la Argentina desde Italia, a fines de siglo XIX, dejando en su patria vieja nunca olvidada, seres amados, el idioma, y las costumbres, para lanzarse, llenos de dolor por lo que dejaban, y de esperanzas también, por lo que esperaban encontrar en esta mitológica patria nueva, a la que aprendieron a amar, por haberlos recibido con los brazos abiertos. Hasta 1930 ellos, como tantos otros, ayudaron a construir parte de nuestra historia, con lágrimas, el sudor de su frentes y la sangre de sus manos destruidas por el trabajo, convirtiéndose en los auténticos conquistadores de una América generosa, sin otras armas que su enorme coraje, y sus herramientas que convirtieron el desierto en un mar de espigas y ciudades alucinantes, desde el Canadá hasta la Patagonia. Mi homenaje a ustedes queridos abuelos, de un nieto que nunca aprendió a mentir, el que ayudó a construir el país que ustedes soñaron, con mi alma y mis manos siempre limpias, como ustedes me enseñaron. Sería justo que los abuelos tuvieran un feriado como lo tienen los padres y las madres. No podemos honrar a los árboles sin honrar sus raíces, que les dieron origen y sustento.
Dante Diambra Caporaletti
Avenida Sarmiento 947
San Miguel de Tucumán
Escuela 210, de La Aguadita
Me emocionó la carta “Camas amontonadas”, de Hormesinda Soria (31/7). Como ex alumno de la Escuela N° 210 Gregorio Aráoz de La Madrid, de La Aguadita, me gustaría saber si ya festejó el siglo. Su primera creación data de 1916, erigida casi al frente del camino de ingreso al dique. En 1951 se mudó a la actual edificación, decisión acertada, que acortó la distancia a los alumnos de Granja Modelo.
Andrés Valdez
Pasaje El Parque 1.164
San Miguel de Tucumán
Mala praxis
Las vivencias contenidas en muchos años de diversas actividades, me permiten expresar que no debe existir profesión en la que no se verifique una desgraciada circunstancia como la que motiva el título de la presente, sean abogados, arquitectos, contadores, ingenieros, periodistas, etcétera. Pienso que nadie está exento de tan desgraciada experiencia, aún el que no hace nada. Pero indudablemente la mayor trascendencia de tal suceso se da cuando afectan a las personas y en ese marco los profesionales de la medicina son los más expuestos y aunque puedan salvar a cientos de seres humanos, un solo caso en que se cuestione su actuación puede afectar gravemente su reputación, su personalidad y su entorno social y familiar. Esa gravedad se potencia cuando sin haber concluido el proceso judicial, los medios se apresuran a publicar con lujo de detalles y con nombres propios la situación de los involucrados. Bajo tal concepto destaco una publicación reciente que nos toca de cerca y que lamentablemente por sus reiteraciones lleva a presumir cierto ensañamiento o interés especial de un periodista que sin conocer la versión de los imputados difunde el trámite de la causa, sin evaluar la repercusión de su artículo y las nefastas consecuencias que el mismo puede producir. Respeto y comparto plenamente el tremendo dolor de la familia afectada por el lamentable suceso motivo de la publicación pero también debo llamar la atención sobre el terrible impacto y conmoción que la noticia divulgada provoca en los amigos y familiares de los profesionales cuestionados, máxime cuando como el caso que nos incumbe, mi hijo no fue educado para ser irresponsable, negligente o inhumano y eso puede comprobarse con su dilatada y límpida trayectoria en los hospitales públicos, conceptos que hago extensivos y creo se merecen los demás involucrados. Quiera Dios que el o los periodistas que siguen este caso, reflexione/n, analice/n íntegramente los hechos, escuchando a todas las campanas intervinientes y que comprenda/n el dolor de una familia conmovida por esta clase de noticias, que ojalá nunca tenga/n que vivirla.
Marcelo A. Venecia
cejubatu@tucbbs.com.ar
N. de la R.: El caso ocurrió en 2001 y la noticia está centrada en el reclamo por la tardanza (15 años) de una causa que fue elevada a juicio en 2009 y que se ha dilatado hasta el riesgo de que la acción penal prescriba, según el ministro fiscal. En la nota del 20/6, se informa del dictamen del ministro fiscal que llama la atención a los defensores “por el uso abusivo del derecho de defensa, que dilata la causa” y en la nota del 1/8 se informa del rechazo de la Corte Suprema de Justicia a la casación pedida por los defensores, tras lo cual el caso estaría en condiciones de ir a juicio.
Infracciones
Me enteré de que en la ciudad de Buenos Aires la multa por cruzar un semáforo en rojo es de $ 14.500. Si en Tucumán a las motos se les cobrara efectivamente la mitad de esta cifra, y con un poco de dedicación, se podría pagar la planilla salarial de toda la provincia.
Miguel Röhmer-Litzmann
miguelrohmer@yahoo.com.ar
Belén I
Mucho se ha dicho respecto de este caso, convirtiéndolo en mediático, con la pérdida de objetividad que eso conlleva. Existe una enorme presión y se escuchan desacreditaciones sin sustento a jueces, defensores y a la justicia en general. Estamos ante un hecho dramático y que nos interpela como sociedad: un bebé recién nacido aparece muerto en un baño de un hospital. En cualquier circunstancia, revela una profunda afectación al derecho a la vida de los más indefensos. Un recién nacido, un ser humano que nació con vida. Esta tragedia nos debiera movilizar como sociedad, es un fracaso social que clama por “respuestas integrales”. Me llama la atención la poca importancia que le dieron al bebé desde los organismos e instituciones que ejercen presión sobre la Justicia. Si Belén estuvo embarazada y nunca lo supo, tendríamos que repensar una educación sobre el cuidado del cuerpo y la maternidad, garantizando el acceso a la salud física y psicológica de ella y su bebé. Y que si por razones personales no se puede hacer cargo de ese nuevo ser, otorgarlo al sistema de adopción. No podemos como sociedad no hacernos cargo del bebé, NN, como lo nombraron en el expediente. Muchos se escandalizan porque Belén está presa. Lo está en el marco de un proceso penal, donde se le garantizó el derecho a la defensa, con la posibilidad de apelar el requerimiento de elevación a juicio, plantear cese de prisión, presentar pruebas y defenderse ante un tribunal en un juicio oral y público. También que un Tribunal Superior revea su condena. El debido proceso está garantizado. Al analizar la sentencia de la Sala III de la Cámara Penal, encuentro que la solución a la que arriban está muy bien fundamentada, coherente con las pruebas que obran en la causa. Trataron de dar una respuesta a una situación muy compleja, teniendo presente el valor jurídico “vida” del niño nacido, como también el derecho de defensa y debido proceso de Belén. Permitir presiones de cualquier índole (incluso de organismos internacionales) es un atentado al sistema republicano y democrático.
Agustina Mitre
agustinamitre90@gmail.com
Belén II
Belén entró al hospital Avellaneda el 21/3/14 a las 3.50 con dolores abdominales. Según su historia clínica tuvo un aborto espontáneo (embarazo de 20 semanas). Fue al baño unos minutos y a los minutos siguientes los médicos la acusaron de haberse provocado un aborto. Después estaba aprehendida con custodia policial. Horas siguientes, por orden judicial, quedó detenida por “aborto seguido de homicidio”. Posteriormente, al darle el alta, salió presa directamente a la comisaría y nunca más volvió a su casa. El procedimiento llevó un sinnúmero de actuaciones con una serie de irregularidades. Su juicio oral duró dos días, 15 años de condena pidió el fiscal y ocho años le dio la cámara. Entre 370.000 y 500.000 abortos por año se hacen en Argentina según datos del Ministerio de Salud de la Nación. Ricas y pobres abortan. La clandestinidad es para todas; sólo para Belén, que es pobre, la cárcel. Los derechos de muchas mujeres en situación de pobreza y vulnerabilidad social se encuentran avasallados, siendo víctimas de violencia, de precariedad laboral, de discriminación y sus voces de equidad no tienen eco en el Gobierno. Este pasado lunes 25/7 el ministro fiscal Edmundo Jiménez aseveró que la condena “tiene severas fallas en la fundamentación”. Entiende que Belén estaba en una situación de vulnerabilidad “física y mental”. Aseguró además que “no basta que los estados se abstengan de violar los derechos, sino que es imperativa la adopción de medidas positivas”. También pidió a la Corte Suprema que le otorgue su apelación. Su pronunciamiento es un gran avance.
María Magdalena Morán
Manz A Casa 1 Barrio 45 Viviendas
San Miguel de Tucumán
Fácil solución
A las innumerables quejas de los usuarios de la SAT, vengo a aportar una más, que patentiza lo que es una mala atención al público y la ausencia de un “animus recaudatoris” del personal. En mi domicilio recibí, a través de una anónima agencia de distribución, la boleta correspondiente al próximo bimestre por el consumo domiciliario de agua. Su vencimiento es el 10 de agosto. Al concurrir al banco local, no se me recibió el pago,“por faltarle la tirilla de boleta”. Advertí que desde que recibí, no la tenía; vale decir, en un buen romance, estaba incompleta o mal confeccionada. Se me recomendó abonar la factura en cuestión, en los pagos fáciles, donde tampoco tuve suerte, por el motivo antes referido. Decidí pedirla, telefónicamente a las sedes de la SAT, donde la empleada me pasó a varias oficinas, a cuyo personal repetía la cuestión, y el pedido que se me envíe una nueva boleta, pero que estuviera debidamente confeccionada, con la antes mencionada tirilla. La respuesta fue que no se enviaban nuevamente y que lo que solicitaba, debía hacerlo personalmente, no obstante tener una dificultad física. Vale decir que, por un error de la empresa prestataria del servicio, yo debía ocuparme de gestionar una boleta que esté confeccionada correctamente, y de manera completa. Espero que este caso advierta a las autoridades competentes y al Ente Regulador del área, sobre lo que ocurre en un ente que parece no interesarle percibir los emolumentos que le corresponden por la prestación de un servicio público.
Domingo Padilla
dompadilla@hotmail.com
Viviendas sin licitación
Desde el año 86 hasta nuestros días, el IPVyDU fue sospechado por corrupción, porque no aplica el llamado a licitación. Se mintió con la construcción de 10.000 viviendas, aprovechando la Resolución Nº 70 para negociar proyectos. Siguieron las “licitaciones arregladas”, en el año 1991 con la CGT. Se hicieron desastres con la Operatoria de la Resolución 372/93, y los planes de: Demandas Libres, Dignificar la Vida, Plan Cólera, otras operatorias, etcétera. También se aprobó la Ley 6707 del 10/11/95 preparada por los profesionales con el Sindicato Sitravi del IPV, operatoria por la cual se consiguió la adjudicación directa de tres obras en Alderetes, bajo los números 124, 125 y 126, ejecutadas por las empresas Tawe SA, Falivene SRL y Horbet, con el terreno comprado por los empresarios, y el Sitravi operando como agente inmobiliario, por los 12 últimos años que se repitió la misma gestión, acompañada por los “levantamanos” de la Legislatura para aprobar la adjudicación directa de las obras, y con los mismos argumentos: “que llevaría mucho tiempo adoptar el sistema de licitación”. Obras como Lomas de Tafí, todavía sin terminar, y las 2.500 viviendas del Barrio Manantial Sur, que debía terminarse en abril de 2015 y con el aporte de 30 millones del ex gobernador Alperovich, se terminaría a fines 2014, sin completarse al día de la fecha. ¿Qué pasó con los 30 millones de Alperovich? Ahora Durán insiste dando vueltas y vueltas con las 500 viviendas en Las Talitas, 250 de Smata con la empresa Falivene SRL, y 250, del Personal del Tribunal de Cuentas con la Empresa Armengol. ¿Y la licitación? La palabra licitación no figura en ninguna publicación; es decir que no existe. Por otra parte el interventor del Instituto dijo que le encantaría “contar con lotes, pues son operatorias normales (esa operatoria será normal en la China, quizás). Según Falivene, en la empresa cobran los $100.000 por los predios de Las Talitas, pero los fondos son de Smata (llegando a la conclusión que Smata no tiene dinero y que el dinero será o es de los adjudicatarios). Falivene le aseguró a LA GACETA que el cobro de los lotes en las instalaciones de la firma fue aplicado a modo de colaboración con Smata. Si no se realiza la obra por medio de una licitación legal, no estarán aseguradas las viviendas. A todo esto ¿la ley Fonavi sigue en vigencia?
Andrés Cabral
fazolecabral@hotmail.com
“Evita”
Respondo al lector Luis Vides Almonacidad, dándome por aludido en su carta “Evita” del 29/7, en respuesta a la mía “Evita”, del 21/7. Debo decirle que el sentido figurado que muestra, me obliga a responder, convencido de que todos los abusos de poder son nefastos; que las ideas no se matan y, en el marco de un mutuo respeto, hasta consiguió fortalecer mis convicciones e ideales, muy distintos a los suyos. Me obliga, además, a repasar el álbum de los recuerdos. Yo ya tenía 5 años y corríamos al encuentro de mi padre que llegaba agobiado de trabajar de sol a sol ¡vaya casualidad!, también en el ferrocarril, pero como herrero, no como empleado privilegiado de estación. A mi padre no lo echaron; se jubiló con 33 años de servicio, y jamás lo escuché decir que lo obligaban a llorar, a usar luto, a afiliarse, ni menos a aportar dinero para un monumento “De los descamisados”. Le recuerdo que, en la nefasta década de los 70, no sé si le pasó a él, nosotros, por pensar distinto fuimos masacrados, perseguidos y torturados. La imagen de mi madre no se borrará de mi mente cuando la hicieron sentar en la cama de un culatazo y se llevaban secuestrados a dos de mis hermanos. Fuimos gente que con trabajo, voluntad y esfuerzo sobrevivíamos. Mi padre nos enseñaba a construir nuestros juguetes, y a tener nuestra propia huerta. Y con la máquina de coser que le regaló Evita a mi madre nos arreglaba la ropa.
Francisco Amable Díaz
Pedro G. Sal 1.180- B° 20 de Junio
San Miguel de Tucumán