San Pablo
Se cumplieron 50 años del cierre de 11 ingenios, medida amparada por la ley 16.926. Así lo dispuso el presidente de facto Juan Carlos Onganía; quien visitó San Pablo un poco antes de la celebración del 9 de Julio de 1966, en el Sesquicentenario de la Independencia. Se lo recibió con pasacalles que rezaban “fuera Onganía el pueblo de San Pablo te repudia”. El entonces ingenio San Pablo continuó moliendo, con trapiches casi nuevos traídos de Francia. En el año 1990 las puertas del ingenio se cerraron, dejando miles de trabajadores en la calle, empleados y obreros, de fábrica y surco. Al transitar el segundo gobierno democrático que había dado comienzo en 1983, había gente nueva en la dirigencia sindical, la mayoría de estos seudogremialistas se aseguró una buena vida, y del resto poco y nada les interesó. Son incontables la personas que murieron de tristeza, tuvieron que salir las mujeres a buscar el pan de cada día, trabajando como empleadas domésticas en Yerba Buena o en la Capital. Las empresas evitan toda inversión en este pueblo más precisamente a raíz de la desocupación de la gente más joven. Aducen que sus mentes y cuerpos están enfermos de vagancia, a que creció la prostitución, el alcoholismo, y también la droga. Las autoridades policiales conocen el tema y guardan silencio.
Carlos Alberto Drube
Avenida San Martín 51
San Pablo
Avenidas Salta y Mitre
¿Quién duda de la enorme importancia que tuvieron Salta y su hijo dilecto Güemes para la formación de Argentina? Fue uno de los grandes pilares que sostuvo el esfuerzo de guerra en el norte para evitar que los españoles bajaran por aquí y atacaran a San Martín por retaguardia mientras preparaba el cruce de los Andes que terminaría por libertar Chile y Perú. Ahora bien: ¿Quiénes fueron los que, reunidos en el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán decidieron cambiar el nombre de una parte importante de la avenida Salta por el de República de Siria? Lo mismo ocurrió con la avenida Mitre a la que le añadieron el nombre de República del Líbano en gran parte de su recorrido, con todo el respeto que también me merece este lejano país. He pasado el tiempo esperando ver algún intendente de esta histórica ciudad, Cuna de nuestra Independencia, que corrija esto y a la fecha todo sigue igual. Hay muchas calles en la ciudad que pueden llevar los nombres de estos nobles países y, si no, siempre habrá calles nuevas.
Alfredo Raúl Chani
chanirep@arnet.com.ar
Carmelo Spuches
Esta sección perdió a un lector que supo aportar interesantes opiniones en el contexto político social. Fue un crítico del incumplimiento ejecutivo y un gran observador de las falencias y el desorden públicos; apasionado militante de la Unión Cívica Radical y conocedor indiscutido de la carta orgánica, fue un modelo de esos que ya casi no quedan o poco se ven en los partidos tradicionales. Jamás lo vi usar un auto y siempre lo encontré leyendo; respetuoso y austero pero siempre comprometido para aportar un pensamiento, una opinión; fue su forma de vida. Sin dudas que voy a extrañar las charlas y las opiniones certeras de este amigo que partió a una vida mejor y con el reconocimiento de haber hecho mucho por la gente. Adiós correligionario Spuches y gracias por todo.
Williams Fanlo
Pasaje Pedro de Valdivia 2.951
Sólo para la foto
Como vecino de la ciudad de Tafí Viejo recibí con beneplácito el ver cómo se reparaba la ruta 315, único medio que conecta Tafí Viejo con la ruta 9, pero grande fue mi sorpresa al comprobar que dichos arreglos sólo se limitaban a la zona de la entrada a la ciudad, pues allí se realizaría la inauguración del nuevo ingreso, y que asistiría nuestro gobernador para la ocasión. Me pregunto ¿siempre será así? En nuestro bendito país ¿todo se hace para la foto? ¿Acaso los que todos los días transitamos por dicha ruta no merecemos ser cuidados también; nuestros impuestos no valen? El estado en que se encuentra dicha ruta -sin pintura, y en algunos tramos la cinta asfáltica no existe- puede provocar una desgracia. Pido a las autoridades raciocinio y coherencia. Nuestra Constitución reza: “todos somos iguales ante la ley”.
Marcelo Maza
maza.marcelo@yahoo.com
Sectores olvidados
Señores funcionarios, los canales de la entrada de la ciudad siguen mostrando un estado de emergencia grave; y la salubridad sin solucionar, porque se han convertido en un foco de contaminación. Es lamentable que el Estado no encuentre una solución para este problema. No es de ahora, sino de hace muchos años, y a través de promesas en cada elección provincial. Pareciera que este problema demanda una inversión millonaria y para pensar cada cuatro años. Es temeroso canalizar esos canales donde proliferan tantos peligros para la salud y una imagen vergonzante para la provincia. La avenida Papa Francisco está en una decadencia que se agrava cada año. Llevamos 32 años de democracia y parece que en esos lugares no se evoluciona ni desarrolla, y son parte de la capital provincial.
Carlos Rubén Ávila
rubenavila20@gmail.com
Plus médico
Espero ansioso el final del cobro ilegal, además de perjudicial para la economía de los afiliados a las distintas obras sociales, del llamado con elegancia de guante blanco, “plus médico”. Hace más de 30 años que la corrupción de médicos que no respetan la ley mina los bolsillos y la salud de muchísima gente que a veces no puede pagar este arbitrario “apriete monetario” que exigen los inescrupulosos galenos para atender las dolencias de sus pacientes. En la carta del médico Francisco Palazzo asevera que los números en los convenios que su colegio firmó con el Subsidio de salud no le cierran y pretende entonces justificar lo injustificable, el incumplimiento de la ley, es decir “meterle la mano en la billetera al afiliado”, sacándole una suma de dinero, más la orden, que es lo único que corresponde abonar por los servicios médicos. Esta actitud no merece mayores análisis, es un “curro” amparado por la indiferencia o falta de enérgica decición de las autoridades, en este caso el SIprosa, o bien de la misma obra social, a la que los afiliados deben exigir que se los cuide de estos inescrupulosos. También el Colegio Médico debe hacer respetar la palabra empeñada y plasmada en un contrato de partes, sancionando a los socios que incumplen lo acordado. Por supuesto, celebro que no todos los médicos ejercen esta “especialidad” y vaya para ellos el respeto de los que aspiramos a vivir en una sociedad sustraída de cualquier situación de corrupción, como la es el cobro del plus. Ojalá que esta vez se haga realidad la promesa de nuestros gobernantes y de las partes involucradas y se elimine definitivamente el tristemente célebre plus médico.
Francisco Centurión
francicenturion@yahoo.com.ar