Quién lo hubiera sospechado. Antaño, la sucesión de casas sobre la avenida Perón, en Yerba Buena, resultaba impensada. Por esos parajes se sucedían cañaverales y fincas. Ni gentes ni casas ni autos. Hoy, al paisaje se le adhieren edificios, barrios cerrados y centros comerciales. Pero desde el sábado pasado, una de esas construcciones llama la atención: el Tribunal de Faltas de la ciudad clausuró el emprendimiento habitacional “Casonas del Corte”.
La edificación -situada al final de la Perón, frente a la rotonda de Horco Molle- fue fajada. Según el municipio, los imputados habrían incurrido en “innumerables” contravenciones al Código de Ordenamiento Urbano. “No posee cartel de obra. El edificio ha sido girado 180° con respecto a la presentación del proyecto. Y la superficie relevada no coincide con la carpeta aprobada”, se lee en el acta de infracción.
El gobierno local cuestionó, también, que el emprendimiento se encuentre registrado en la Dirección de Catastro municipal como “María Inés Jiménez Alegre (Fiduciaria): Fideicomiso Barrio Cerrado Las Dos Rotondas”. Pero en la obra -observaron- figuraría con el nombre comercial “César Grandi & Empresa Constructora SRL, proyecto Casonas del Corte”.
Además, de acuerdo a un informe previo emitido por la Dirección de Planeamiento Urbano de la Municipalidad, que lleva la firma de su titular, Ernesto Marchetti, el fideicomiso no contaría con algunas factibilidades obligatorias, como provisión de agua potable; provisión de energía eléctrica; propuesta de desagües pluviales con destino final de aguas; propuesta de desagües cloacales; certificado de Aptitud Ambiental, emitido por la Dirección de Medio Ambiente de la Provincia, y certificado de No Inundabilidad, emitido por la Dirección Provincial del Agua.
Por último, en voz del jefe de Gabinete, Manuel Courel, se advierten, también, una serie de infracciones en cuanto a las alturas permitidas y a la densidad habitacional. “Estamos revisando las obras habilitadas en la gestión anterior, caso por caso”, añade.
Cuando se lo consultó al juez de faltas Rodolfo Moisá, éste prefirió no formular declaraciones, debido a que -argumentó- los titulares del emprendimiento todavía no realizaron su descargo.
La otra versión
De hecho, Miguel de la Cruz Grandi -representante de César Grandi & Empresa Constructora SRL- dice que ha solicitado una prórroga al Tribunal de Faltas, para formular ese alegato.
Y adelanta a este diario que la edificación sí cuenta con un cartel de obra, pese a que uno de los puntos por los que se dispuso la clausura es la falta de dicho elemento indicador. Incluso, proporciona documentación fotográfica que probaría sus dichos. Luego se refiere al cuestionamiento por “espejar el edificio o haberlo girado 180°”, y contesta que se lo hizo manteniendo el mismo lugar y la misma superficie. Y tercero -prosigue Grandi- la Municipalidad objeta que no se hayan cavado los subsuelos, tal como se consignaba en el proyecto. “No hubo demasiada excavación porque el terreno ya estaba hundido; antes era una cortadera de ladrillos”, indica.
Con respecto a la supuesta ausencia de factibilidades, asegura que cuenta con los aptos requeridos, que le han sido otorgados por los organismos competentes.
Únicamente reconoce la ausencia de un permiso ambiental porque -explica- no se lo exigieron las autoridades anteriores.
“Esta obra no tiene ningún misterio; no escondimos nada ni hubo mentiras. Estamos construyendo tal cual lo que habíamos consignado en los planos. El proyecto no se modificó, en absoluto. Hasta aquí, hemos hecho las cosas correctamente”, concluye.
Cuando era concejal
El caso no es nuevo. En noviembre de 2012, tres concejales de aquel entonces (Mariano Campero -hoy intendente- Javier Jantus y Dora Bianco) habían presentado un recurso de amparo ante la Justicia, para que se frene la construcción, porque entendían que dañaba el medio ambiente.
El complejo inmobiliario en cuestión había sido autorizado por el otrora intendente justicialista Daniel Toledo (2007-2015). Según el proyecto, se prevén levantar tres torres de edificios, de planta baja y cuatro pisos, cada una, con estacionamiento subterráneo.