Se pusieron de acuerdo para pedir plata. Concejales de Yerba Buena han salido a respaldar, de modo conjunto, el proyecto que se ha presentado en la Legislatura hace unas semanas, con el propósito de cambiar el sistema a través del cual se les reparte la recaudación de los impuestos a los municipios y a las comunas. En pos de eso, han organizado, para el viernes venidero, un foro de ediles de toda la provincia.
La ciudad “jardín” será la sede de ese debate, en el que pretenden tener unos 200 invitados. No es casual que esta movida vaya a ocurrir en suelo yerbabuenense, ya que el contador general de esa Municipalidad, Marcelo Soria Catania, ha sido parte del equipo que elaboró el proyecto de ley que impulsaron legisladores radicales, y al que luego unieron los suyos los macristas, bussistas y los del peronismo disidente.
De hecho, Soria Catania se reunió hace unos días con los concejales de su municipio, para explicarles en qué consiste la propuesta. Ahí les dijo que, el objetivo es que la autonomía municipal sea una realidad; no una mera expresión. Para eso -les argumentó- es necesario dotar de dinero a las arcas locales. “La legislación actual tiene más de dos décadas. Su vigencia es casi nula. Ha habido un crecimiento demográfico que ha llevado a los gobiernos municipales a asumir nuevas prestaciones, como salud, educación y seguridad”, se lee en un documento que el funcionario les entregó a sus oyentes.
Tras oír esa alocución, Javier Jantus y Benjamín Zelaya -del bloque Unidos por Yerba Buena- y el peronista Héctor “Pilón” Aguirre coinciden en que, si no se cambia lo que se da, seguirán dependiendo de “decisiones arbitrarias” del gobierno provincial. “Durante años, esto ha sido una forma indebida de controlar al interior. Por eso no ha habido desarrollo en los pueblos. Lo que exigimos es un derecho; un derecho”, repite Jantus.
“En el caso de Yerba Buena, por ejemplo, no se puede seguir pensando que el municipio se ocupa, únicamente, del barrido, del alumbrado y de la limpieza. El Estado se ha lesionado a sí mismo, porque no es ni republicano ni federal”, añade Zelaya. Lo que se reclama -prosigue- es una reparación histórica. En voz de Aguirre, sus nueve colegas se han puesto la misma camiseta, y han salido a repartir convites a concejales de cualquier signo político. Es que la solicitud -según él- trasciende lo partidario. “Se trata de defender a las ciudades. Así como el gobernador, Juan Manzur, le pide más recursos al presidente, Mauricio Macri, nosotros solicitamos lo mismo”, dice. El radical Maximiliano García apunta que, con esto, pretenden acabar con un sistema pergeñado para tener de rodillas a los intendentes.
Lo uno y lo otro
La distribución de la coparticipación (sistema por el que se reparten los recursos recaudados a través de los impuestos nacionales y provinciales) está regida en Tucumán por la ley N° 6.316, sancionada en 1991. La norma establece que el 16% de los fondos nacionales son redistribuidos. El nuevo proyecto -firmado por 14 de los 16 legisladores opositores- propone elevar la masa que se reparte al 21 %. En algunas provincias, esa cifra ronda hasta el 25%.
Respecto de los dineros provinciales, también contempla cambios. Hoy el gobierno de Manzur comparte, únicamente, los impuestos Inmobiliario y Automotor. La proposición de los opositores incrementa los montos que se asignan para esos rubros, y pide que se coparticipen -además- otros tributos, como Ingresos Brutos, Salud Pública y Sellos.
En la sesión legislativa del jueves pasado, el peronista Juan Ruiz Olivares -titular de la comisión de Hacienda y Presupuesto- se mostró a favor de discutir el régimen, pero criticó el proyecto de la oposición. El foro de concejales comenzará a las 10 en la Casa de la Cultura yerbabuenense.