Arbolado urbano (I)

Entre otros conceptos que el señor Alejandro Ríos, subdirector de arbolado urbano, vierte sobre las especies que se deben eliminar por no ser aptas en la ciudad como son los eucaliptos, los gomeros y los ficus, peligrosos por su porte, por sus raíces, por su tamaño, bien; pero que diga que también van a eliminar los naranjos agrios plantados en las veredas y en la Plaza Irigoyen... me parece simplemente una aberración atribuirle a esos arbolitos la mínima peligrosidad. Característica de Tucumán, o más bien de San Miguel de Tucumán, con su fronda discreta y siempre poblada sin ensuciar la vereda, sus raíces estrechas sin dañar cimientos y estropear canteros, sin pedir ningún tipo de cuidado ni herbicida, ni poda y, ni siquiera un baldecito de agua cuando no llueve y el vecino no advierte a dárselo. Igual en agosto cuando aún no florecen los otros árboles, da sus hermosos y perfumados azahares que por cierto duran apenas unos 15 días, y no esparcen más polen para el bien de los alérgicos; ni siquiera lo tienen que podar, porque no se excede en crecimiento ni pone en riesgo el cableado. También da sombra, da oxígeno, da belleza. Sus abundantes y beneficiosos frutos los vende la Municipalidad, según tengo entendido, a las fábricas de mermeladas, a las de cosmética, a las de productos medicinales. Y podría ser una fuente genuina de ingreso para que cada familia gane sus dineros, implementando cooperativas que fabriquen el rico dulce, yo lo hago para todo el año. En fin, quiero hacerle a este Ente, un pedido. No corten los naranjitos humildes, bonitos y generosos, Unos de los muchos motivos por lo que yo, salteña, gozo de vivir aquí en primavera, además de las flores del jacarandá y el lapacho. No nos priven del deleite del perfume del azahar que, para tranquilidad de los alérgicos, sólo duran 15 días.

Teresa Ofir Toral de Grau

Las Heras 355

San Miguel de Tucumán


Gasnor y Enargas

Después de mi queja por este medio, recibí una atenta nota de Enargas con el N° de Reclamo 73/16 , en la cual manifestaba que “cumpliendo el objetivo establecido por la Ley 24.076, de “proteger adecuadamente los derechos de los consumidores, me mantendría informado sobre la evolución del reclamo. también agregaba en la nota que se iba a verificar que “la solución aportada se ajuste a dicha normativa”. Por otra parte, recibí de Gasnor, por correo, un informe de más de 26 páginas con cálculos, lectura por colector, etcétera, para responder dentro de 30 días. Y me comuniqué telefónicamente con Enargas en cuya llamada me informaron que debo atenerme a dicho informe. Como estoy hastiado y agotado moralmente por estos reclamos inútiles, pagué la primera cuota de la última boleta y decidí acceder al ofrecimiento de la Defensoría del Pueblo, que ha puesto a mi disposición sus profesionales para defenderme. Me pregunto: ¿Enargas depende de Gasnor? Que fácil hubiera sido comparar las facturas de los otros domicilios de Corrientes al 100 ( números pares) o mandar técnicos, o bien cambiar de medidor.

Francisco José Curia

franciscocuriairamain@yahoo.com.ar


La Primera Guerra Mundial

Un 11 de noviembre de 1918 finalizaba la primera guerra mundial. , cuando Alemania pidió el armisticio, es decir decidió dejar de combatir. Perdieron la vida más de nueve millones de combatientes. Produjo seis millones de discapacitados; ruinas de casas, puentes, vías férreas, fabricas y civiles muertos, llamados “daños colaterales”. Había comenzado en julio de 1914. Recibió el calificativo de mundial, porque en ella se vieron involucrados todas las grandes potencias industriales y militares de la época. Por un lado, se encontraba la triple alianza, formada por las potencias centrales: el Imperio Alemán y Austria-Hungría. Por el otro, estaba la triple entente, formada por el Reino Unido de Gran Bretaña, Francia y el Imperio Ruso. Luego se unirían, a la primera, el Imperio Otomano y Bulgaria; y a la Entente, Japón y Estados Unidos. Aunque los libros de historia cuentan que el motivo de la guerra fue el asesinato, en Sarajevo, del Archiduque Francisco Fernando de Austria. Nunca un asesinato, o un hecho aislado puede desencadenar una guerra. Hubo un “mar de fondo”: la rivalidad económica entre Inglaterra y Alemania. La primera era una potencia industrial capitalista, asentada en un poderoso imperio colonial en África, Asia y Australia. Y una Alemania industrializada, a partir de su unificación aduanera, promovida por Prusia a través de ex señores feudales, los Junkers, formando la “Pequeña Alemania”, que sostenía la teoría de un “espacio vital” adecuado para los pueblos germanos en Europa. Motivo, posterior, para su expansión en el continente europeo.

Pedro Pablo Verasaluse

palo1965@hotmail.com


La ruta 315 de Tafí Viejo

Desde hace mucho tiempo vengo pidiendo a las autoridades la pronta reparación de la ruta 315, tambien llamada Constitución. Es una trampa peligrosa: presenta un puente a punto de colapsar y la cinta asfaltica es un campo minado. Pido al intendente menos circo y más gestión seria para los vecinos. Basta de “es tema de Vialidad provincial”; interceda antes de que sea demasiado tarde.

Marcelo Maza

Constitución 1.600

Tafí Viejo


Paren el mundo

¿Cómo cambió tanto la sociedad? ¿Cuándo se perdió el respeto por el otro? A diario hay noticias sobre adolescentes o niñas violadas o asesinadas. Escuchás varias campanas, personas que detrás de un teclado emiten opiniones. Y no dejo de sorprenderme. ¿Cómo es que ya no se valora al otro? Las personas se volvieron muy agresivas; eso sí,nunca de frente porque cuando hay que mostrar la cara y defender las palabras prefieren “no entrar en discusiones”. Como diría Mafalda: ¡Paren el mundo que me quiero bajar!

Gabriela Tinte

gtinte@hotmail.com


Arbolado urbano (II)

La desgracia ocurrida en Yerba Buena, con la caída de un árbol que causó la muerte de un niño y dejó heridos a dos adultos, encendió una luz de alerta en la provincia. Lamentablemente tuvo que ocurrir esta tragedia para que se comiencen a tomar medidas. Los medios de comunicación hacen eco de otra mala noticia: cayó un árbol sobre el auto de un enfermero en La Madrid al 1.000. ¿Será el último? Hay un árbol en situación de riesgo que se encuentra dentro del predio del complejo San Martín y de enormes dimensiones; prácticamente cruza la calle, de vereda a vereda; sus ramas caen sobre el cableado eléctrico entrelazadas, y puede ocasionar daños a la mampostería y rejas de mi propiedad. Solicitamos la poda, mediante notas, a la Municipalidad de Yerba Buena, con el fin de que se inspeccione al ejemplar. La última fue recibida el 1 de abril de 2015, y llevaba las firmas de varios vecinos. Sin respuesta hasta la fecha. Envié nota a la comisión directiva del complejo deportivo, y al gerente, y fue recibida el 13 de mayo de 2015. Respondieron que el club no cuenta con medios económicos para realizar la poda. Luego me dirigí a la Defensoría del Pueblo, mediante Actuación N° 6154/15 con fecha 21/7/2015. No hubo siquiera mediación. Nuevamente envié nota al complejo San Martín dirigida a la presidenta, recibida el 1 de febrero de 2016. Sin novedad hasta la fecha. Celebro que el subdirector de Arbolado Urbano de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán, Alejandro Ríos, ofreciera un número telefónico para atención al vecino. ¿Existe algún funcionario en Yerba Buena que lo imite y logre solucionar esta situación antes de que ocurra otra desgracia?

Juan Faustino Carrizo

ME-Lote 26- Barrio Nicolás Avellaneda I

Yerba Buena


Accidentes, extraña enfermedad

Tal como se refleja en los editoriales y cartas de lectores de LA GACETA, estamos ante una verdadera epidemia de accidentes protagonizados por motos. El domingo pasado por la tarde, bajando de Tafí Valle , vi el siniestro protagonizado por el choque de dos motos cerca de Santa Lucía. El saldo: un jovencito muerto y dos heridos graves. Esto no es casualidad; los domingos por la tarde, cuando hace calor, montones de chicos circulan en motos sin ningún tipo de control, rumbo al río. Los cascos son una excepción; van de a dos y hasta de a tres , corren carreras; la ingesta de alcohol es moneda corriente. Cuando paré en el control policial de Santa Lucía para avisar, le pregunté al policía por qué no controlaban a las motos; me dijo que era el único agente y que le era imposible parar él solo a las motos. Que le iban a pasar por arriba. Algo similar ocurre en el camino a San Javier, también los domingos y feriados por la tarde. El control policial que está en El Corte, nunca está en la ruta; consecuencia, ríos de motos circulan a su antojo. ¿No pensaron el secretario de Seguridad, el jefe de Policía y los comisarios de la zona que en esos días, especialmente, los controles deben ser más rigurosos? ¿Y los padres que les compran o prestan motos a sus hijos , no ven lo que está pasando? Como dijo el ingeniero Amadío en una carta, hace unos días, una extraña enfermedad ciega a los tucumanos.

Carlos Macchi

ca.macchi@hotmail.com


Banco

Desde hace años y en forma inconsulta, la Anses decidió que yo cobrara mi jubilación en un banco ubicado en el centro de nuestra ciudad. Cobro mensualmente $7.500 aproximadamente, y mi número de afiliación es 07-2-9101237-0-1. Durante todos estos años fui tentado por los préstamos personales ofrecidos, de los que tomé algunos, hasta hace unos meses en que advertí que la tasa de interés, era de un 80% anual. Cancelé todos los préstamos y radiqué lo que cobro en Banco de la Nación Argentina- Sucursal Ciudadela. Pasado algún tiempo, me comenzaron a llamar para cobrarme algo más de $ 500, más intereses y punitorios por 138 días de atraso por una tarjeta de crédito, la que no había retirado nunca. Consecuentemente, no había realizado tampoco ninguna compra. Además, por lo que cobro, no poseo ninguna tarjeta de crédito. Después de más de 30 llamadas, a un promedio de tres y cuatro por día, le expliqué a una empleada que yo no había retirado la tarjeta aludida y que los llamados reiterativos significaban lisa y llanamente un “acoso” contra mi persona, y que si continuaba esta práctica iba a tomar la vía legal. Quien me llamó se disculpó. Pero el 8 de noviembre pasado, contra atacaron: me llamó desde Córdoba, un señor que se identificó como jerárquico. Le reiteré mi posición y le comenté que quizás lo había firmado, entre los múltiples formularios que nos hacen llenar y firmar y que por su tamaño, en letra chica (argucias y engaños) se podría haber dado algún consentimiento. Este señor reconoció que de eso se trataba, pero que en función de lo firmado, me dijo que yo debía pagar (por una tarjeta que nunca retiré ni usé). Yo y los miles de ingenuos que no leemos la letra chica nos perjudicamos aviesamente, ya que esta es una de las formas deleznables de proceder que tienen los bancos. Aclaro también que al cobrar y efectuar los pagos, los cajeros “nunca” dan recibo sellado ni firmado, correspondiente a la cuota que se está pagando. Además, con cada pago, se cobran diferencias y sin extender ningún recibo. Cuando expresé que esa entidad bancaria debía ajustarse a las disposiciones del Banco Central, respondió: “Usted puede argüir lo que quiera, pero nosotros nos encargaremos de cobrar lo que nos debe”. Esto sucede en un banco que opera en nuestra ciudad capital, siendo el mal ejemplo vivo de lo que no debe hacerse. Creo que las autoridades deberían auditar a estos bancos que no respetan las disposiciones legales.

Héctor Leonardo Bravo

Marcos Paz 340- 3° piso A

San Miguel de Tucumán


La verdad y la mentira

Ya es hora de que los políticos desciendan de sus incoherencias especulativas y realicen un mejor esfuerzo para hacer más soportable la cruda realidad. Ya es tiempo de que la Justicia acelere sus tiempos, castigando a los corruptos para que devuelvan lo que saquearon, sean funcionarios públicos o del sector privado, y que esto sirva de ejemplo para que otros no repitan estas acciones inmorales, extralimitaciones que son experimentadas por seres humanos indefensos. Qué encanto fatal tiene la mentira organizada que incluso llega a configurar en falsos aforismos como este: “El que no está conmigo está en contra de mí “. Estamos divididos entre buenos y malos, siendo los “buenos” los que ganan y los “malos” los que pierden. Pero los términos luego se invierten, los malos pasan a ser buenos y los buenos, malos. La verdad y la mentira, la corrupción y la impunidad en nuestra Argentina son cosas históricas, que se fueron acumulando merced a algunos desvergonzados dirigentes políticos, funcionarios, jueces y empresarios, que han hecho de la democracia un sistema que, esperanzados y desesperados ciudadanos, han sido y son usados como usufructo exclusivo de las clases de turno dominantes con un planteamiento falaz, cuando lo único que les interesa es atesorar poder y riqueza. Después de una década “ganada”, el país no tiene muchos resultados exitosos para mostrar en cuestiones económicas y condiciones sociales, que no han sido garantía de que las desigualdades desaparezcan. Por el contrario, se ha venido dando un incremento en las ganancias de unos pocos a costa del empobrecimiento de muchos. La pobreza y el desempleo ya son una constante epidemia, y si el mal es indigencia y miseria, lo único que por el momento se ve, como síntoma, son avisos de reformas. Más allá de que un 33 % de personas en la actualidad sobreviva, la pobreza está también asociada a la precarias condiciones de salud e ineficiencia en el sistema educativo, inestabilidad laboral, el constante incremento del narcotráfico, la inseguridad, la violencia de género, etcétera, con formas de descomposición social que lindan ya con el código penal, la ética y la moral. La incorruptibilidad moral nos parece ya, utópica; aparentemente, la corrupción y su socia la impunidad ha penetrado todos los ámbitos de la vida de nuestro país, y bajo esta realidad oscurecida, las buenas intenciones son archivadas. Tan lamentable es la situación que pretender funcionarios sabios que hayan cultivado sus propias mentes y su moralidad, con una filosofía, con una vida que sea reflejo de sus ideales, parece ser una quimera. Nuestra Argentina históricamente es recurrente a desperdiciar las experiencias, pues, una y otra vez, cada gobierno que llega al poder se encarga de destruir lo bueno que pudiera haber construido el anterior. Con esta predisposición a la destrucción perdemos el camino hacia un posible desarrollo socio-económico-político.

Pablo J. Giunta

pjg1940@yahoo.com.ar


Incidente en el IPSST

El viernes 4/11 nos tocó vivir una peregrinación a mi señora y a mí ante un empleado que trabaja en la farmacia de Calidad de Vida del Ipsst, en San Miguel de Tucumán Mi señora debía retirar una droga “Tamoxifeno”, que es recetado por los médicos a pacientes oncológicos. Mi esposa fue operada hace casi cinco años, y ya casi a punto de terminar el tratamiento y después de haber sufrido tanto y pasado por muchas adversidades y superarlas; ¿que vengan a decir que no corresponde entregar la droga porque está mal hecha la receta? Ir y venir, y el tiempo pasa y nada que lo hayan dicho a las 8.30, cuando se entregaron los papeles; lo dijeron a las 11 y después de tratar de dar explicaciones lógicas y con fundamentos precisos y datos correctos, y habiendo solicitado que abran legajo para corroborar todo lo que se estaba diciendo, vino este empleado y comenzó a decir “no corresponde, no corresponde”, como diciendo “el jefe soy yo y se hace lo que digo”, mientras que ya se había solucionado el tema con los médicos auditores . A ellos se les había explicado todo y sólo se pretendía celeridad en la entrega; pero este joven e inexperto empleado logró hacer llorar a mi señora, por lo que mi reacción fue mas allá de lo permitido, ya que sentí bronca, porque es el mismo remedio que mes a mes se retira. El hecho es que no se pudo realizar la entrega; sus palabras y gestos fueron el detonante para sacar de uno la ira; sé que no son buenas esas reacciones, pero con estas personas las autoridades deberían tomar cartas en el asunto; ellos de una forma u otra son empleados de los afiliados ya que en nuestras boletas de sueldo vienen suculentos descuentos para mantener la obra social . Hasta la fecha no podemos retirar las pastillas.

Carlos Félix Ybrahim

claudio_ybrahim@hotmail.com


Entradas a la ciudad

En el gobierno anterior se creó la Secretaría de Saneamiento Ambiental, que a la vista de todos sólo realizó limpieza de maquillaje y al principio; ahora la basura pulula en todas las entradas. Los tucumanos debemos reclamar a viva voz esta falta de higiene, ya que el circunstancial visitante sólo atina a pasar de largo a ver tanta inmundicia en las entradas. Los ambientalistas llamamos a la reflexión a esta Secretaría, si bien el tema limpieza es una cuestión de todos, pero las responsabilidades no son todas por igual.

Pedro Martínez

Víctor Hugo Guardia

Concienciambientaltuc@hotmail.com


Alumno accidentado

La UNT no tiene la obligación de tomar ningún seguro por ningún alumno, pero sí está obligada a responsabilizarse hasta su recuperación total, por todos y cada uno de los alumnos que sufran accidentes dentro de sus instalaciones, por ello se contrata una aseguradora para que se haga cargo y de esa forma evitar litigios onerosos o situaciones de quebrantos. Ahora, si acuerdan límites de cobertura, todo lo que supere la misma es de responsabilidad absoluta de la UNT. Es el caso de mi hijo Alexis, que estaba al cuidado de la Facultad de Educación Física cuando sufrió el accidente, pero las autoridades, al tomar conocimiento del abandono por parte de la aseguradora, no se hicieron cargo, e iniciaron rondas de audiencias. Intentar que la aseguradora cubra en forma retroactiva lo que no se contrató oportunamente, es un acto de corrupción, y si se hubiera tomado la cobertura y la aseguradora no cumplió, es un delito. De cualquier forma, la UNT no debe desamparar a ningún alumno accidentado por una cuestión política o administrativa, eso es negligencia, y las autoridades universitarias deben saber que las lesiones no se curan con palabras. El vicedecano de la Facdef hace un descargo por este medio, sin conocer que hace una semana el Rectorado recibió mi carta documento Nº 763364261, por lo que me estoy haciendo cargo de la cirugía recomendada por el profesional actuante, las consecuencias son impredecibles y oportunamente alguien deberá responder.

Roberto Nicolás Córdoba

robniccorame@gmail.com