Blanqueo y bicicletas financieras
En nuestro país, la fuga de capitales es tan marcada que resulta previsible que todos los gobiernos desde la vuelta a la democracia hayan buscado impulsar un blanqueo de activos. Tarde o temprano, cada administración que llegó al poder desde 1983 impulsó una ley de esas características, con resultados diferentes. La historia del blanqueo se inicia con Raúl Alfonsín, quien tuvo que vérselas con una economía en crisis, producto de una herencia calamitosa, una deuda externa colosal y errores propios. Cuando los problemas amenazaban con desmadrarse, se decidió impulsar una ley de blanqueo de capitales, resistida en un principio, incluso por el propio ministro de Economía Juan Vital Sourrouille, quien desbordado por los desequilibrios presupuestarios y mantener vivo el Plan Austral terminó accediendo al sistema. El Gobierno provisional de Eduardo Duhalde hizo muchas cosas durante su breve mandato, pero no tuvo blanqueos. El gobierno de Fernando de la Rúa lo intentó demasiado tarde, cuando el poder se le escurría de las manos y andaba a los manotazos para ver de qué manera podía hacerse de dólares que le permitiesen mantener la vigencia de la convertibilidad. Hubo excepciones, Néstor Kirchner, que en sus cuatro años de gestión no tuvo necesidad de impulsar una norma de esas características; pero su esposa Cristina Fernández compensó al promover dos blanqueos, uno por cada período de gobierno. En un primer momento estuvo complicado y sostenían que, además de ser desaconsejable desde el punto de vista legal, esa iniciativa iba a ser ineficaz para atraer capitales al país. El diputado nacional Felipe Solá, el ex ministro Roberto Lavagna y el ex gobernador José Manuel de la Sota lanzaron por su parte una campaña contra el blanqueo de capitales, en cuyo marco proponían que, de aprobarse el proyecto oficial, se aplicara un seguimiento administrativo “de por vida” a quienes optaran por utilizar la herramienta que ofrecería el Estado durante seis meses. Y proponían una acción judicial, castigo legal y plena publicidad de los nombres y montos repatriados. Adhirieron a esa campaña el economista Javier González Fraga; el senador nacional Adolfo Rodríguez Saá y el entonces jefe del bloque de diputados del PRO, Federico Pinedo, entre otros, con el fin de que el gobierno de Cristina Kirchner aprobara ese blanqueo, debilitado como había quedado tras la guerra con el campo. La oposición más dura encarnada por la Coalición Cívica, la UCR y el PRO se opuso al proyecto realizando duras críticas a la iniciativa del Poder Ejecutivo. El presidente de la Comisión de Presupuesto, Fabián Ríos, señaló que la moratoria impositiva para fondos no declarados “no abarca al dinero ilegal o dinero sucio”, y apuntó que el bloque oficialista “tiene perfectamente claro que aquel que exteriorice capitales no está eximido de ser penado si esos capitales tienen origen doloso, o se originan en el narcotráfico, o son blanqueo de dinero”. Mauricio Macri ha impulsado el suyo a la mitad de su primer año de gestión. El ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay puso fin a ese blanqueo el último día hábil de 2015. Lo hizo al cabo de nueve prórrogas y un magro resultado. De los 4.000 millones que se había propuesto conseguir el Gobierno, apenas lograron captarse 2.022 millones de dólares en Cedin y 349 millones de dólares en Baade. En definitiva el blanqueo choca con cierta renuencia del empresariado a mostrar su realidad económica y quedar a tiro de la AFIP. La arenga lanzada por el presidente Mauricio Macri a los empresarios más poderosos, al pedirles “romperse el traste” para que la Argentina pueda crecer, debería tener su correlato en el blanqueo de capitales. Aun el plan está vigente y como condición se explicó que cuanto más se tardara en repatriar el dinero, más caro resultaba para quien lo hiciera. La bicicleta financiera no tiene fin.
Julio Argentino Gómez
julioargentino@arnet.com.ar
Edificio rematado
Allá por el año 1997, como todos los que vivimos en el interior de la provincia, soñamos o anhelamos adquirir un departamento en ciudad Capital. Así lo hice en un plan de construcción de departamentos en torre en avenida Alem al 600. Con el propietario pactamos la entrega en un plazo de cuatro años firmando boleto de compra. Por el año 2002 se me entregó un departamento en primer piso de un dormitorio e identificado con la letra B; lo mismo hizo con una veintena de familias que tomaron posesión y comenzamos a residir en el edificio. Resulta que ante la falta de entrega a otros compradores, comenzaron los juicios por incumplimiento, que se tramitaron en varios juzgados de los tribunales ordinarios de San Miguel de Tucumán. Lo que realmente me sorprende es que, residiendo allí, se remató el edificio (?), creo por orden del Juzgado Civil Comercial y Común de la 5ta. Nominación, por un monto completamente irrisorio (un millón de pesos), hace como un año atrás aproximadamente. Al parecer, el comprador no había depositado todo el dinero y se bajó el martillo igual. Ahora, hace unos días un oficial de Justicia junto con un martillero público, acompañados por un numeroso grupo de policías, “sitiaron” el edificio, en cumplimiento de una medida del Juzgado de Documentos y Locaciones Primera Nominación, llevando a cabo una inspección y constatación de los que allí residimos. Mi duda es cómo es que un juez sacó a remate un edificio con todos sus propietarios adentro.
Mario Antonio Carrizo
mantonioc50@yahoo.com.ar.
Concurso internacional de piano
En la semana que acaba de transcurrir, los tucumanos amantes de la música pudimos disfrutar de una experiencia maravillosa: jóvenes pianistas de diferentes países del mundo participaron del Primer Concurso Internacional de Piano, convocado por la Universidad San Pablo-T y el Ente de Cultura de Tucumán. El evento tuvo lugar en el Teatro San Martín, y el piano Steinway resonó en la sala de nuestro principal coliseo, con un sonido maravilloso que provocó la elevación de mente y espíritu de los presentes. En las interpretaciones se conjugaron maestría técnica y sensibilidad notable; el repertorio de cada pianista estuvo integrado por una obra clásica, otra romántica y una de los siglos XX o XXI; es decir, era un concierto completo en sí mismo. Páginas de Ginastera, Debussy, Chopin, Beethoven, Rachmaninoff, Liszt y otros cobraron vida ante su maestría prodigiosa, y la jerarquía del jurado (siete artistas de renombre nacional e internacional) contribuyó al brillo de la competencia. El sábado 19 culminará esta experiencia única. Los tres finalistas recibirán su premio y participarán del Concierto de la Orquesta Estable de la provincia, bajo la dirección del maestro Luis Gorelik. Solo resta agradecer a los organizadores y desear que este concurso -interrumpido hace 13 años- continúe, y que Tucumán recobre definitivamente el brillo cultural que lo distinguió por mucho tiempo.
Olga Ruth Steimberg 25 de Mayo 817
San Miguel de Tucumán
Comuna de San Pablo
Durante largos meses reclamamos incansablemente (en forma personal y por las redes, e incluso por este medio) a la comuna de San Pablo por una solución al grave problema que representaba el estado del canal del barrio San Jorge, al estar colmatado de barro y malezas, y que por ese motivo podría provocar un inminente desborde ante una posible lluvia intensa. Todo fue con resultado negativo, dado que siempre se nos ignoró totalmente, a pesar de estar en conocimiento sobre que fueron varias las inundaciones que ese canal provocó, y con importantes pérdidas en los bienes de la gente. Por ese motivo y ante tanta falta de consideración por parte de la comuna, directamente recurrimos al Ministerio del Interior (Secretaría de Estado de grandes comunas), donde logramos la respuesta. Hoy tenemos ya el canal en toda su longitud totalmente dragado y limpio, llevando así la necesaria tranquilidad a los vecinos del barrio San Jorge.
María Sánchez
maryasancheztuc@hotmail.com
Eucalipto peligroso
En la ochava noreste de calles Manuel Alberti y San Martín de nuestra ciudad, yergue su imponente figura un gigantesco eucalipto desde hace muchísimos años. Por la acción de los hongos y de la acción depredadora de personas inescrupulosas que en alguna oportunidad desaprensivamente le prendieron fuego a ese sector, este ejemplar carece de la parte interior del tallo a lo largo de más de cinco metros a partir del suelo. Es lo que en Botánica se denomina el cilindro central del cauloma. De más está decir el notable riesgo que constituye para la seguridad de las personas, el tener ese coloso en esas deplorables y precarias condiciones, máxime teniendo en cuenta que, al frente del mismo, por un lado, hay un establecimiento educacional al que concurren diariamente decenas de jóvenes en diferentes horarios y, por el otro, casas de familia. Urge, reitero, urge extraer ese ejemplar que, Dios no lo permita, es inimaginable el daño que puede ocasionar o, al menos debería, transitoriamente, practicársele una muy severa poda que impida que la copa continúe ofreciendo resistencia al viento y pueda producir, de esa manera, su catastrófica caída.
Raúl Alberto Neder
ran-179@hotmail.com
Ruta 301
Transito habitualmente por la ruta 301 (ex 38), desde Yerba Buena, pasando por San Pablo, Lules , La Reducción, Famaillá y Acheral, rumbo a Tafí del Valle. En toda la 301 hay un intenso tráfico de camiones, camionetas, autos y motos. En la época de zafra se agregan las rastras cañeras y los camiones con bagazo. La ruta es angosta los vehículos transitan a velocidades muy distintas; es, por lo tanto, muy insegura. El tramo que va de San Pablo a Famaillá es particularmente peligroso. Las banquinas son de ripio o tierra, en general, intransitables. Cuando un auto o peor aún un camión se adelanta a las motitos de baja cilindrada que circulan a veces con dos y hasta con tres personas, las pasan rozando y a menudo las tiran. Ni se le ocurra al desprevenido transitar de noche; el riesgo se dispara por los kamikazes que circulan sin luces, alcoholizados y por los excesos de velocidad. Se podría mejorar sustancialmente la seguridad pavimentando las banquinas, de manera que las motos y bicicletas transiten por ahí. Esto ya se hizo entre Famaillá y Acheral y funciona perfectamente. No es una gran inversión; la Dirección Provincial de Vialidad debería tomar cartas en el asunto. Se podrían evitar muchas muertes y discapacidades. Los hospitales, agradecidos .
Carlos Macchi
camacchi@hotmail.com