El domingo 4 de diciembre de 2016 quedará en la historia del Turismo Carretera (TC). Guillermo Ortelli alcanzó su séptimo campeonato y quedó a dos de Juan Gálvez, el piloto más campeón en los casi 80 años de vida de la popular categoría.

Al máximo ídolo de Chevrolet, que también festejó en 1998, 2000, 2001, 2002, 2008 y 2011 le alcanzó con ser segundo y aprovechar los retrasos de Matías Rossi y Mariano Werner, envueltos en una polémica maniobra, en la última fecha corrida en La Plata.

Guillermo cruzó la meta como escolta y con la convicción de haber realizado una decorosa labor. Pero, de forma abrupta, todo cambió a su favor. En el podio Ortelli se enteró que había alcanzado su séptimo cetro en el TC. Y luego vino la charla con CORSA…

-¿Cómo fue tu carrera?

-En la largada intenté superar a Manu (Urcera), pero se defendió muy bien. Luego me fui acercando cuando pude. Tampoco es que tuve chances claras, salvo en los dos relanzamientos.

-¿Cuándo te enteraste que eras campeón?

-Crucé la meta siendo segundo, agradecí a todo el equipo, pero de pronto alguien dijo por la radio “no, para, para, que vos sos el campeón…” No lo podía creer.

-¿Sentís que tu título se opacó por lo que pasó entre Rossi y Werner?

-No, para nada. Voy a festejar igual. Nuestro equipo lo tiene muy merecido. Lamento mucho lo que pasó, en especial por Matías, que durante todo el año fue el referente de Chevrolet y el que mejor hizo las cosas. Se merecía ser campeón. Una lástima lo que pasó. No puedo juzgar la maniobra porque aún no la miré.

-¿Qué pensás de la denuncia que hizo Rossi?

-Está en todo su derecho. Si pensaba que podía reclamar para cambiar las cosas y la categoría le da la posibilidad, está bien.

-¿Imaginabas que podías ganar el título?

-Siempre me tengo fe. Las carreras hay que correrlas. En Toay quedé afuera por un toque y acá un toque de mis dos rivales ayudó para que sea campeón. El más grande, Juan Manuel Fangio, decía que las carreras se terminan cuando se baja la bandera de cuadros y lo que pasó es una clara muestra.

-¿En que momento te diste por vencido durante la carrera?

-Cuando noté que no iba a poder superar a Urcera y que Matías (Rossi) se mantenía muy bien en el cuarto puesto. Me iban contando por radio las alternativas y tampoco veía que Mariano (Werner) pudiese acercársele. Ya en las últimas vueltas, me parecía imposible que Rossi pudiera terminar detrás del puesto 21º, lo que le alcanzaba para ganar el título.

-¿Ahora vas a buscar ser el más ganador en la historia del TC?

-No miro a Juan Gálvez. No me quitan el sueño las estadísticas. Si me preguntan cuántas victorias tengo, las desconozco.

-¿Y cómo se hace para que la llama siga encendida?

-Tiene que ver con mi espíritu competitivo. No me gusta perder a nada… Nunca voy a cambiar esa forma de ser a la hora de competir y también siento que tengo hilo para rato.