La dureza de los caminos seleccionados para la fecha 2 del Campeonato Argentino de Navegación en La Rioja les pasó factura a los competidores tucumanos. De los cuatro que asistieron, el que mejor pudo sortear los inconvenientes fue Emmanuel Guevara, 4° en la división Motos M1. El día fue largo, sufrido y con un resultado poco propicio para Ricardo Neme (corre con una Toyota SW4 con el cordobés Fernando Acosta como navegante en la división T2 diesel) y para Rodolfo y Nicolás Bollero (participan en Motos M2 con sendas Beta).
Guevara dijo que la etapa tenía mucho terreno blando. “Eso exigía mucho el motor. Sólo me compliqué en dos puntos de paso porque no los encontraba. Ahí perdí tiempo, también por dos caídas. Mi idea es seguir aprendiendo. Lo importante es mantener el ritmo y no cometer errores. Cuantos más kilómetros haga, mejor”, analizó el piloto que viene de un buen debut en el torneo, al terminar 4° en General Alvear (Mendoza).
Neme pasó por diversas situaciones. Sufrió dos pinchaduras de neumáticos en su camioneta; otras dos veces se le paró el motor de la máquina y no arrancó; luego se encalló en la arena y el gato hidráulico se quedó pegado abajo. También se le rompió un amortiguador. “Todo sirve para sumar experiencia y trabajar más. Fue un día muy largo, cansador. Pero no fuimos los únicos que tuvimos problemas. Vimos a muchos adversarios que abandonaron. Esperamos que hoy todo mejore.”
Rodolfo Bollero contó que, en el kilómetro 18 del primer especial ya estaba primero. “De pronto la moto se paró y no quiso arrancar más, así que no me quedó otra que llamar a la asistencia. El tramo era muy largo y muy técnico, ya que tenía pisos muy variados”, contó. Al cierre de esta edición, el equipo Iñaki Racing Team había desarmado la máquina del ex corredor Dakar para tratar de solucionar el inconveniente y ver si puede largar hoy.
“Nico” tampoco arribó al final de la jornada. “Después de superar el sitio donde se quedó papá, llegué al way point 20 y me perdí. Estuve una hora allí. Luego volví a marchar, pero se paró la moto y no la podía arrancar. Cuando finalmente lo hice, pude llegar a un cruce de ruta, recibí asistencia e intenté recuperar terreno. Pero entonces me di cuenta de que la moto tenía una falla de embrague. Podía seguir, pero el especial era muy largo y no quise correr el riesgo de quedarme lejos de cualquier auxilio. Pensé que lo mejor era volver al vivac y recuperar la máquina, para reengancharme hoy”, aseguró.