El mercado, para beneplácito del gobierno, parece estar viviendo el inicio de su propia primavera bursátil. Es que el dólar promedio para la venta al público cerró ayer en $ 38,97, debido a la creciente oferta de inversores privados que vendieron posiciones para pasarse a pesos, a través del mecanismo de desarme de las lebacs.
Con este valor el dólar minorista bajó $1,15 respecto del cierre de ayer y se ubicó en su precio más bajo desde el 11 de septiembre.
En el Banco Nación la divisa terminó a $ 38,80 para la venta, un peso menos que la jornada del miércoles.
El dólar mayorista también se contrajo un peso y quedó en $ 38,20 para la venta en una jornada en la que osciló entre máximos de $ 39 y mínimos de $ 37,60. Sin intervención del Banco Central de la República Argentina (BCRA), ya sea a través de licitaciones o subastas, ni de ventas de la banca oficial, los analistas destacaron que la oferta de divisas de privados volvió a prevalecer.
Los operadores adjudicaron la caída al desarme de posiciones e ingresos desde el exterior para tomar posición en activos locales.
Un volumen normal
Esta calma se evidenció también en el volumen total negociado, debido a que descendió 30% en el día para ubicarse en U$S 484,8 millones. Un nivel considerado dentro de los parámetros normales del mercado.
En el segmento mayorista la divisa cayó hasta los $ 38,20, luego de haber recorrido diversos valores durante la jornada alcanzado un máximo de $ 39 y un mínimo de $37,60. En resumen, en los últimos dos días ya bajó 3,9% ($1,53). “El desarme de posiciones y los ingresos desde el exterior para tomar posición en activos locales dieron por resultado un cambio en la tendencia del mercado, que operó con clara tendencia bajista”, dijo el operador Gustavo Quintana de PR Cambios.
Por su parte, en un verdadero clima de euforia, la bolsa porteña anotó ayer su séptima suba consecutiva por renovadas compras de inversores institucionales alentados ante un inminente nuevo acuerdo del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por un mayor desembolso al previsto inicialmente.
El índice Merval de Bolsas y Mercados Argentinos trepó un 4,2%, a 34.498,61 unidades, por lo que retomó los niveles máximos nominales desde inicio de febrero.
“En las últimas dos semanas entró un flujo fuerte de capitales a los mercados emergentes, incluida la Argentina lógicamente. Además, está la expectativa de que el nuevo acuerdo con el FMI venga con un plus de dinero que blindaría cualquier posibilidad de default en 2019, algo que de confirmarse debería ser un aliciente para que el riesgo país pueda seguir bajando”, aseguró a LA GACETA el economista Diego Martínez Burzaco. Y agregó: “finalmente, los buenos números fiscales de agosto, sumado a la colocación de Letras del Tesoro del miércoles por $ 107.000 millones (una parte viene de lo que no se renovó en Lebac) permiten pensar en una estabillidad financiera”.
Si será duradera, aún es prematuro decirlo. “Primero hay que estabilizar lo financiero y después vendrá lo más duro para la via cotidiana que es ver cómo salir de la recesión”, finalizó Martínez Burzaco.