La Administración Provincial de Tucumán registró, al primer semestre del año, un total de recursos por $ 33.815,2 millones y un gasto total de $ 31.380,2 millones, lo que determinó un superávit financiero de $ 2.435 millones. Así lo indica un reporte elaborado por la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP).
De acuerdo con ese diagnóstico, los recursos totales de la provincias se incrementaron un 38,2% respecto del mismo período del ejercicio 2017, mientras que los gastos lo hicieron en un 26,6%. Así, los ingresos crecieron por encima del gasto, permitiendo revertir el resultado financiero negativo observado durante el mismo período de 2017, puntualiza la ASAP. En concreto, el resultado financiero pasó de significar el -1,3% respecto a los recursos totales en 2017 a representar un superávit del 7,2% en 2018 respecto al total de ingresos de la Provincia.
Dentro de la estructura de ingresos de la Provincia, los ingresos corrientes representaron el 96,6% del total, mientras que los de capital significaron el 3,4% restante. Los ingresos tributarios provenientes de Nación alcanzaron el 65,6% del total de los recursos. En tanto, los ingresos tributarios de origen provincial representaron el 25,1% del total, lo que señala una alta dependencia respecto de los ingresos nacionales, señala el reporte al que accedió DINERO.
En términos interanuales, los ingresos tributarios provenientes de impuestos nacionales registraron un incremento del 45,2%, casi 6 puntos porcentuales (pp) superior al aumento registrado en los ingresos provenientes de impuestos provinciales (39,5%).
Dentro de los tributarios provinciales, los denominados impuestos indirectos provinciales (Ingresos Brutos y Sellos) crecieron un 42,3% interanual; en tanto los directos (Inmobiliario y Automotor y Rodados) provinciales (de escasa participación en el total de recursos) aumentaron sólo un 13,1%. Debe mencionarse que en función del Consenso Fiscal celebrado entre la Nación y el conjunto de provincias se convino ir armonizando y reduciendo las alícuotas impositivas de los tributos provinciales, advierte la entidad. En concreto, si las alícuotas efectivas superaban los máximos acordados, las provincias deben reducir las mismas a fin de cumplir el compromiso firmado. Así, en ingresos brutos se redujo la presión fiscal sobre determinadas actividades. Sin embargo, dado que algunas actividades contaban con alícuotas inferiores al tope establecido, le permitió a la Provincia incrementar las alícuotas en determinadas actividades (ejemplo, en comercio, intermediación financiera, servicios de electricidad, gas y agua, etc.)
Por su parte, los ingresos por transferencias (tanto corrientes como de capital), representaron el 7% del total de ingresos. Las corrientes registraron una caída del 8,1% interanual; mientras que las transferencias de capital crecieron un 17,4%. Así, estos ingresos provenientes de la Nación disminuyen levemente su participación en el total de ingresos de la Provincia (al primer semestre de 2017 explicaron el 9,5% de todos los ingresos provinciales). Entre los principales ingresos por transferencias se encontraron las realizadas por el gobierno nacional por el Fondo Federal Solidario; el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y otros programas educativos; políticas alimentarias; programas del ministerio de salud; programas de vivienda; entre otras.
Las erogaciones
Con relación al gasto, el informe de la ASAP indica que el 96,1% se destinó a erogaciones corrientes y el 3,9% restante a gastos de capital, lo que denota un bajo nivel de inversión pública en la Provincia. Dentro de los gastos corrientes, las remuneraciones (que explicaron el 62,9% del gasto total), registraron un incremento del 24,7%. En tanto, las transferencias corrientes (26,3% del gasto total) crecieron un 34,8%. Dentro de estas últimas, las transferencias corrientes al sector público (esencialmente dirigidas a municipios y comunas de la Provincia por coparticipación y subsidios), registraron un incremento del 37,8% interanual.
Dentro de las erogaciones corrientes, los gastos en remuneraciones se incrementaron en un 24,7%. Esto se puede explicar en el efecto arrastre de los aumentos realizados en 2017, más la paritaria fijada para el corriente año. Respecto a esta última, para 2018 se fijó una paritaria del 17% en dos tramos, 8% en marzo y 9% en septiembre (más suma fija de $2.500 en dos partes), acota la ASAP. A esto hay que agregarle el reajuste por efecto de la cláusula gatillo de actualización salarial, que hasta ahora llegó al 31,6%, y está pendiente otra discusión con los gremios.