REGINA MARTÍNEZ RIEKES -  ASESORA FINANCIERADE OCCILIS SOLUCIONES FINANCIERAS. ECONOMISTA (UNT)

“Me preocupa el hecho de que mucha gente esté demasiado enfocada en el dinero y no en su mayor riqueza que es la educación”.

 Robert Kiyosaki, autor de “Padre Rico, Padre Pobre”.

2018 está próximo a finalizar. Y con ello se aproxima el tradicional balance de cierre de año. Más allá de diferencias personales, en lo que no existe grieta alguna para los argentinos, es en coincidir que en diciembre despediremos uno de los años más difíciles de los últimos tiempos, ya que la pérdida del valor de la moneda en un 50% disparó una muy alta inflación, suba de tasa de interés y contracción del crédito. La crisis iniciada en el sector financiero, rápidamente se expandió hacia la economía real la cual se encuentra deprimida, situación que se refleja en el malestar general de la sociedad. ¿Cómo prepararnos entonces para un incierto 2019?

El año próximo será un año de mucha duda en materia financiera, la cual se origina principalmente en dos frentes: el panorama financiero internacional y el panorama político local.

A nivel internacional, es de esperar una recuperación en respuesta al sell-off en mercados emergentes en 2018. La factibilidad y la magnitud de esa recuperación estarán atadas a los vaivenes de la política monetaria americana y al monto de la suba de tasas de interés de la Reserva Federal, precio sobre el cual se construyen los demás activos financieros de renta fija.

En el plano local, lo que pase en los mercados financieros y en la economía real, serán una respuesta a las expectativas respecto de los resultados electorales en 2019. Son numerosas las variables por definir (candidaturas, eliminación o no de las PASO, desdoblamiento de elecciones nacionales y provinciales, etc), siendo la única certidumbre existente la fuerte polarización de posturas donde el apoyo popular hacia los dos principales candidatos es poco, el voto refleja una postura más “en contra de” un determinado modelo e ideología, que “a favor” del candidato que representa lo opuesto.

Efecto del ajuste

Mientras se van despejando los nubarrones, el consenso de economistas coincide en que el impacto del ajuste monetario se sentirá en la economía real por lo menos hasta el primer o segundo trimestre de 2019, donde una vez más, nuestra economía sería bendecida por las bondades del campo y los resultados de una buena cosecha. De esta forma, se esperaría que la tan ansiada recuperación económica comience a aparecer de la mano de una desaceleración de la inflación (lo cual debería comenzar a verse a partir de este mes) y, por ende, una recuperación del salario real, una baja de tasa de interés con la consiguiente recuperación del crédito en un mercado cambiario estable, con el dólar operando dentro de las bandas de flotación.

Como los mercados financieros operan en función de expectativas, se consideran indicadores “adelantados” respecto de la evolución de la actividad económica. Ello implica que en los meses previos a esa recuperación, se debería ver una disminución en el riesgo país, un resurgimiento de emisiones de deuda privada y una recuperación del mercado accionario.

A pesar de ello, como la incertidumbre aún es alta, se recomienda actuar con mucha precaución, y, a fines de pasar unas fiestas primero y luego unas vacaciones tranquilas, se sugiere el posicionamiento en carteras de inversión más bien defensivas.

Esto es inversiones de corto plazo en pesos a fines de aprovechar las exorbitantes tasas en instrumentos como Lecaps (letras capitalizables en pesos con plazos menor a un año) y fondos conservadores. Estos últimos tienen la flexibilidad al momento de entrar y salir de la inversión, y así se puede desarmar la posición en plazos de 24 horas sin afrontar ningún tipo de penalidad. Asimismo, debido a la estacionalidad que siempre se observa en el precio de la divisa extranjera, se recomienda dolarizar parte de la cartera a través de la inversión en Letes (letras en dólares con plazos menores a un año) y fondos conservadores en esa moneda.

Porción de liquidez

La ventaja de esta posición es su alta liquidez, ya que en épocas de alta inflación y crisis, es donde la distorsión de precios relativos lleva al surgimiento de grandes oportunidades. Ello surge como consecuencia del desarbitraje momentáneo entre bienes de primera necesidad (que aumentan más rápido su precio) y bienes de lujo (que al tener una demanda cuyas cantidades son más sensibles a la variación de precios, suben de forma más lenta). Es por eso que resulta fundamental tener una porción de liquidez que habilite a aprovechar esas oportunidades a precios de ganga.

En tiempos en los que se vive deprisa, se quiere ganar rápido. Los más arriesgados, y con un horizonte de inversión más allá de las elecciones, pueden apostar parte de su cartera en acciones y bonos con vencimientos más allá de 2020 con rendimientos superiores al 8% anual en dólares y en pesos a un 10%+CER. Aquí es importante conocer el tipo de inversor, su aversión al riesgo, su experiencia y las necesidades de liquidez al momento de invertir.

Si bien resulta sumamente atractivo y apasionante, existen algunas personas que no están emocionalmente ni psicológicamente preparadas para invertir en estos activos de mayor riesgo. Muchas más estarían sin embargo en condiciones de invertir, si tuvieran una visión de mayor plazo acompañada por educación financiera.

Según un estudio de la compañía Standard & Poors, en nuestro país menos del 30% de la población cuenta con este tipo de educación, alcanzando este porcentaje niveles superiores al 60% en países desarrollados. Es por ello, que la mejor inversión que puede hacer en estas vacaciones es comenzar a educarse y llegar mejor preparado no solo a enfrentar lo que será seguro un intenso 2019, sino la próxima crisis que, como ciudadanos de este hermoso, impredecible e inestable país, en algún momento tendremos.

Lecturas Recomendadas:

Nivel Inicial: Padre Rico, Padre Pobre – Robert Kiyosaki

Nivel Intermedio: Un paso delante de Wall Street – Peter Lynch

Nivel Avanzado: Market Wizards - Jack D. Schwager