El economista jefe de la Fundación Mediterránea, Jorge Vasconcelos, afirmó ayer que el descenso de las expectativas de inflación habilitó al Banco Central a reducir la tasa de interés de política monetaria, aunque estimó que las tasas bajarán en forma “muy gradual” a partir de enero.
En declaraciones a la prensa, Vasconcelos indicó: “dado el descenso en las expectativas de inflación para los próximos 12 meses, que ahora se ubican en 28,6%, el Banco Central quedó habilitado formalmente para perforar el piso de 60% anual de la tasa de interés de política monetaria. Sin embargo la volatilidad del tipo de cambio de los últimos días, cierta recuperación de la demanda del crédito que puede haber por la cercanía de fin de año (para el pago de los aguinaldos, por ejemplo) y el hecho que se necesita más tiempo para aplacar efectivamente esas expectativas de inflación, hacen que pueda esperarse un descenso muy gradual de las tasas de interés”.
Estimó que este descenso gradual podría darse probablemente a partir de enero, ya que diciembre es un mes complicado en el plano bancario.
Según Vasconcelos, el pico de inflación ha quedado atrás, ya que al 6,5% de variación mensual del IPC de septiembre, y al 5,4% de octubre le sucederán guarismos de inflación probablemente inferiores al 3% mensual en noviembre y en diciembre. En este sentido, indicó: “el escenario más probable es el de una convergencia de la tasa de inflación al 2% mensual a lo largo de 2019, suficiente como para que el salario real pueda recuperar una fracción del terreno perdido en 2018”.
Para el economista jefe de la Fundación Mediterránea, este sendero de inflación hacia adelante en cierto modo es alimentado por el propio Banco Central, que acaba de anunciar que el piso y el techo de las zonas de intervención para el tipo de cambio pasará a ajustarse a un ritmo de 2% mensual entre enero y marzo próximos. (Télam)