Por Gustavo Ber - Economista, Titular del Estudio Ber
Por el feriado en Estados Unidos y la ausencia de la brújula de Wall Street, los activos locales estuvieron más flojos dentro de un clima de limitadas operaciones, con la atención focalizada en la volatilidad intradiaria del dólar tras la decisión del Banco Central de eliminar el piso del 60% en la tasa de interés.
Por esa razón, el Merval perdió en pesos un 0,3%, condicionado, en especial, por la mayor debilidad de los papeles energéticos y bancarios, más allá de que el volumen -como de costumbre ante la ausencia de la “brújula del norte”- fue notoriamente reducido.
Por su parte, los bonos cedieron en promedio un 0,3% en sus cotizaciones en dólares en la plaza local, luego de que el riesgo país alcanzara el martes los 725 puntos básicos a raíz de la debilidad de los títulos públicos.
Tras el feriado, mañana (por hoy) Wall Street reanudará sus actividades luego del fuerte “sell-off” que disparó las preocupaciones respecto de la viabilidad de la “tregua comercial”.
Más allá de que el contexto externo sigue siendo desafiante y volátil, los activos domésticos deben asimismo soportar los serios deberes económicos y ahora también los ruidos electorales, un “combo” que no despierta interés a pesar de las castigadas valuaciones. En este contexto, el principal termómetro para medir la confianza inversora es el riesgo país, el cual alcanzó los 725 puntos básicos. Dicho nivel resulta elevadísimo para poder aspirar a regresar al financiamiento en los mercados externos, por lo cual las autoridades deberán profundizar sus esfuerzos para recuperar la credibilidad y reducirlo.
A nivel cambiario, la eliminación del piso del 60% en la tasa de interés despertó un marcada volatilidad intradiaria pero al final el dólar mayorista cerró estable en los $ 37,45. Aún así, el proceso de dolarización de las carteras podría tomar mayor impulso tanto hacia el fin de año como durante el 2019.