La demanda de divisas por parte de individuos y empresas se mantuvo en niveles reducidos en noviembre, mientras que el saldo promedio mensual de los depósitos a plazo en pesos del sector privado creció 10,3%, según el último informe monetario elaborado por el Banco Central.
De acuerdo con el reporte, en noviembre los préstamos en pesos al sector privado disminuyeron 4,6% en términos reales y ajustados por estacionalidad respecto al mes previo, con una caída en todas las líneas de financiamiento.
La última información disponible del saldo real de préstamos en pesos desagregado por tipo de acreedor “que incluye datos hasta septiembre”, indicó que los créditos otorgados a individuos mantuvieron una tendencia creciente durante los primeros cinco meses de este año y luego comenzaron a descender, arrastrados principalmente por la evolución de los hipotecarios y personales.
En cambio, los préstamos otorgados a empresas conservaron una tendencia descendente desde fines de 2017, mientras que en noviembre se verificó un freno en la caída y dejaron de retroceder en términos reales, con tasas de interés que también se estabilizaron.
Las tasas de interés de las líneas de préstamos principalmente destinados a las familias también comenzaron a estabilizarse en el transcurso de octubre; fundamentalmente en el segmento de financiaciones denominadas en pesos y con tasa de interés fija. En particular, la tasa de interés de los préstamos personales promedió 64,5%, exhibiendo un incremento de 1,1 punto porcentual. En tanto, entre los préstamos denominados en UVA, los créditos hipotecarios se otorgaron a una tasa de interés promedio ponderada por monto de 5,6%, mostrando un descenso de medio punto respecto al mes anterior, mientras que la tasa de interés de los créditos personales promedió 18,3%, 2,1 puntos porcentuales por encima del mes pasado.
El Banco Central subrayó que en noviembre “se cumplió nuevamente” la meta de base monetaria y que el saldo promedio mensual se ubicó en $ 1,25 billón, 1,1% por debajo de septiembre.
Además, en noviembre el organismo monetario continuó con el proceso de desarme del stock de Letras del Banco Central (Lebac). Respecto de este último punto, el informe sostuvo que “la mayor parte de los fondos liberados estaba en manos del sector no financiero, que los destinó principalmente a incrementar los depósitos a plazo fijo”, mientras que las entidades financieras dirigieron los recursos captados a incrementar sus saldos de Letras de Liquidez (Leliq).
“En definitiva, la expansión asociada a la disminución del saldo de Lebac fue casi completamente esterilizada mediante el aumento del stock de Leliq”, subrayó la entidad que conduce Guido Sandleris.
El informe monetario detalló que en noviembre la tasa de interés promedio resultante de las colocaciones de Leliq “mantuvo una tendencia decreciente” y al término del mes se ubicó en 60,75%, 7,3 puntos porcentuales por debajo del valor que registró a fines de octubre.
En lo que va de diciembre la tasa de interés mantuvo la tendencia a la baja -lo que determinó incluso que el Banco Central eliminará el piso de 60% fijado en el programa monetario puesto en marcha en octubre- y en la actualidad se encuentra en un promedio de 59,16%. Bajo estas condiciones y en un período en el que la demanda de divisas por parte de individuos y empresas se mantuvo en niveles reducidos, el saldo promedio mensual de los depósitos a plazo en pesos del sector privado creció 10,3% ($ 89.100 millones) en noviembre, completando un aumento de 21,9% ($ 171.800 millones) en los últimos dos meses.