El Gobierno provincial evalúa la implementación de una tarifa social de luz para disminuir el peso que tiene ese servicio sobre la economía doméstica. Sin embargo, el ministro de Desarrollo Productivo de la provincia, Juan Luis Fernández, aclaró que este auxilio es un tema en estudio porque implicaría erogaciones muy grandes para la Provincia.
“Estamos viendo cuáles son las posibilidades reales. La de implementarla, o no, será una decisión que el gobernador tomará en su momento. No tiene que ver con las elecciones, sino con las necesidades de la gente”, manifestó el ministro, que consideró que esta medida sólo sería un paliativo, porque “el problema de fondo es los aumentos de la pobreza y la indigencia, que son consecuencia de esta brutal crisis a la que nos han llevado (Mauricio) Macri y el peor equipo de los últimos 150 años”.
Fernández negó que la tarifa social sea una responsabilidad legal del Gobierno provincial. Según explicó, es un instituto creado, modificado y eliminado por el Gobierno nacional. Aclaró además que el consenso fiscal sólo habla de tarifa social para el servicio de agua de la Provincia de Buenos Aires.
“Aquí algo hay que sacrificar. ¿Qué es lo que sacrificamos? Porque no sabemos cómo sigue la historia. Este país tiene un alto nivel de volatibilidad gracias a la interminable cadena de errores del Gobierno nacional. Como la recesión no para, sino que aumenta, no sabemos a cuánto puede llegar la caída de la recaudación”, anticipó.
De acuerdo con Fernández, todos los Gobiernos provinciales tienen el mismo incoveniente: la imposibilidad de ver hacia adelante. “No se puede largar una cosa alegremente y después decir que no nos alcanza la plata”, expresó.