La actividad económica bajó 1,3% en abril respecto a igual mes del año pasado, pero aumentó 0,8% sin estacionalidad respecto de marzo, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) a través del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).
Tras conocerse este resultado, fuentes del Palacio de Hacienda destacaron que durante abril se retomó la senda de crecimiento que se había iniciado en diciembre pasado, pero que se había visto desviado en marzo por un incremento transitorio en la volatilidad financiera.
“Las buenas perspectivas climáticas para la presente campaña agrícola, a diferencia de lo ocurrido en 2018, cuando una sequía afecto la cosecha fina, anticipan que la economía tendrá el impulso de una cosecha histórica, que se extenderá hasta julio inclusive”, dijeron las fuentes oficiales.
Además, en términos interanuales, la merma del 1,3% del EMAE durante abril mostró la menor caída desde el inicio de la recesión, en mayo del año pasado.
“Esto es producto principalmente de la recuperación del sector agropecuario, por efecto de la reversión de la sequía, pero también por menores caídas en los sectores de la industria y de la construcción, que habían sido muy afectados por la volatilidad financiera del mes anterior?, aseguraron las fuentes.
Los que cayeron
En contraposición, otros pilares de la economía argentina siguen demostrando profundos retrocesos: el comercio cayó 11,6%, la industria bajó 8,5% y la construcción, un 4,5%. En tanto, la intermediación financiero se hundió 13%. Desde Hacienda explican que la caídas en los sectores de la industria y de la construcción son este mes menores. “Habían sido muy afectados por la volatilidad financiera del mes anterior”, señalaron desde Hacienda. Y agragaron: “en abril se retomó la senda de crecimiento que se había iniciado en diciembre pasado, pero que se había visto desviado en marzo por un incremento transitorio en la volatilidad financiera”. (Télam)