El Banco Central de Brasil intervino ayer en el mercado cambiario para aliviar la presión liquidadora sobre el real, que se desplomó a un mínimo histórico tras unos comentarios del ministro de Economía, Paulo Guedes, quien aseguró no estar preocupado por la debilidad de la moneda.
La subasta de divisas realizada por el Banco Central de al menos U$S 1 millón, poco después de que el presidente, Jair Bolsonaro, dijo que le gustaría ver una caída del dólar, alejó al billete verde a más de dos centavos de un nuevo máximo histórico de 4,2689 reales. Los operadores dijeron que no está claro cuánto subastó finalmente la entidad bancaria.
“Es un caos”, señaló el jefe de operaciones de un banco en San Pablo, en referencia a las oscilaciones que registró ayer el precio del real.
El récord del dólar fue alrededor de dos centavos más alto que el anterior pico alcanzado en 2015, cuando Brasil se vio envuelto en una de las recesiones más profundas y dolorosas de su historia, y con una contracción del PIB en 3,8%.
Más temprano, Bolsonaro dijo que le gustaría que el dólar cayera, pero también respaldó los dichos del ministro Guedes: “un debilitado tipo de cambio es una consecuencia natural de la caída de las tasas de interés; tenemos una moneda flotante, entonces que flote”. (Infobae)