Yerba Buena
Esta Navidad la casa de Dios en la Parroquia del Valle de Yerba Buena, donde se conmemoró el cumpleaños de Jesús para los cristianos, brilló por adentro, pero, la vereda pública estuvo a oscuras mientras, todo lo exterior se ilumina. Una viva imagen de qué es lo importante hoy. Vaya paradoja de nuestros fieles católicos. Todos los faroles tienen sus luces quemadas o rotas y reina el abandono. Para esto no debería ser necesario andar pidiendo favores a los funcionarios (¿responsables?) de turno. Cada uno con su cada cual dice el refrán. Solo Dios sabe qué valora.
Manuel A.R. Sancho Miñano
Juan Heller 164
Yerba Buena
Cementerio del Norte
Al señor intendente y a los directores de áreas de cementerios los llamo la atención por el calamitoso estado de los pasillos y espacios comunes del Cementerio del norte. Es imposible respirar por el olor a basura y en mi caso, no pude llegar al monumento de mi padre, ya que las malezas no me lo permitieron. debo hacer una obra y no se pudo llegar a tomar medidas. Supongo que lo que se abona anualmente como canon de conservación también incluye los servicios de limpieza. Para estas fechas es incesante la visita de familiares y para todo el año, estaría bueno que se cumpla con la limpieza no solamente en los pasillos de adelante, o sea la entrada, sino que se extienda también en el interior.
Judith Gilda Lilián Ismaín
yuismain@gmail.com
Una vocación
Realmente me siento orgulloso de colaborar con el diario en esta tradicional sección; un encuentro cotidiano entre la vocación periodística aficionada y los protagonistas reales en sus diferentes temáticas en los géneros políticos, culturales, religiosos, deportivos, policiales y todo tipo de información de interés que le sirva al lector. He comprobado que cada granito de arena forma, a la larga o a la corta, un gran medanal, que ayuda a dilucidar cada problemática, solucionandolo en toda su extensión. Felicito a los responsables de esta columna, felicito a mis colegas por sus valiosos aportes. De mi parte tengo la conciencia tranquila, minuciosamente pienso una, dos y tres veces antes de escribir una carta, recibo a diario elogios y contradicciones, algunas palabras fuera de lugar, una que otra amenaza, etc, etc. Considero que es normal, lo mismo yo les contesto al correo privado, charlo con mi enemigo pero no duermo con él, me gusta mucho mi vocación. Adelante amigos, súmense a esta vocación, ayuda bastante a la opinión pública, gracias al directorio de LA GACETA por permitirnos expresarnos libremente, un abrazo.
Daniel Leccese
leccesedaniel883@gmail.com
Feliz 2020
Finaliza un año lleno de vicisitudes, en lo que se dio en llamar la grieta, que debe ser erradicada definitivamente. Quiero junto a mis augurios de felicidad para el nuevo año 2020 agradecer a LA GACETA y a sus periodistas las publicaciones de mis humildes y sinceras ideas expresadas estos últimos años, con el único objetivo de contribuir junto a los lectores que escriben, opinan y leen. Que la coincidencia en las celebraciones del Januka hebreo (Milagro de las Luminarias) y la Navidad, que simbolizan e irradian la luz, que esta sea la que nos ilumine el camino de la unión y la hermandad de esta gran patria argentina. Para todos aquellos que surgieron desde abajo y con gran esfuerzo, están en un lugar de privilegio cabe una reflexión popular: “Tratá bien a las personas cuando vayas subiendo que la podés encontrar cuando vayas bajando”. Es la manera más sencilla de conservar la humildad que engrandece al ser humano. Abrigo la gran esperanza con una bella palabra que sintetiza en ella la grandeza del mundo “paz” para todos.
Federico Yurcovich
chachoyur@gmail.com
San Francisco
“La Iglesia se está cayendo ya ves, sus muros rotos están”, así le habló a Francisco el Señor en la ermita de San Damián, y con esas palabras donde Dios dice a Francisco que repare su Iglesia, comienza una renovación silenciosa que hiciere el santo no sólo de la ermita sino de la Iglesia en sí, al haber fundado hacia la baja Edad Media, su orden mendicante, siguiendo la pobreza evangélica; todo ello en un contexto eclesiástico signado por el derroche, la corrupción y las ambiciones políticas del papado. El loco de Asís, como solían llamarle, era hijo de un rico comerciante; pero vestía harapos y comía aquello que ndigaba y a la vez lo compartía con otros pobres. Ningún otro santo había llevado el consejo evangélico de Cristo de despojarse de todo lo mundano al extremo de Francisco, lo cual, también le mereció que lo llamasen “el Cristo de la Edad Media”. Delgado y barba, tanto quiso llevar la vida de Jesús que tuvo los cinco estigmas; en sus manos, pies y corazón. Este santo dio espacio a la mujer en el ámbito religioso al invitar a su gran amiga, quien luego sería Santa Clara de Asís, de seguir una vida consagrada a Dios. Murió relativamente joven y cuenta la tradición que ella vio pasar desde su claustro el cadáver en procesión de quien fuera su mentor haciendo sonar desde una ventana enrejada una pequeña campanilla. San Francisco de Asís, rechazaba la riqueza tanto mo el mismo Jesús, quien nació en la pobreza de un establo y que en su etapa de prédica dijera: “…es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre al Reino de los Cielos…”. Lamentablemente, tanto el Templo de San Francisco como el Convento, están olvidados, nadie quiere repararlos; en 1964 y 1987 el Poder Ejecutivo Nacional por decreto declaró al complejo arquitectónico, Monumento Histórico Nacional; víctima de la política del empresario y ex presidente Mauricio Macri, y su desdén para con los humildes jamás ejecutó acto alguno para reparar tan valioso patrimonio religioso, histórico y arquitectónico, cuando correspondía al ejecutivo nacional iniciar allá por 2018, al menos las obras de inicio, necesarias para la preservación de tan sentido Templo para los tucumanos. Francisco fue el creador de la tradición cristiana de armar el pesebre de Belén; yo mismo desde muy joven acostumbraba visitar el gran pesebre que en el Templo, hoy cerrado, se exponía a la vista de todos aquellos que deseaban ver en estatuillas antiquísimas el inicio de la Historia de la Salvación. Tomo la licencia de mencionar que la ausencia de vocaciones religiosas, no es óbice ra reconstruir el Templo y el Convento; ya que la Catedral de Notre Dame (París), devorada por un feroz incendio está en pleno proceso de reconstrucción, siendo ésta Navidad la primera en no oficiarse misa en ella. Me despido con el saludo de San Francisco: paz y bien.
Mario Alberto Villafañe
Avenida Silvano Bores 100
San Miguel de Tucumán