Los caminos del regreso

Hemos vividos años en el que la improvisación y las casualidades marcaron el derrotero del pueblo argentino. Indudablemente, no es una buena formula, ahora, apelando a la capacidad, estamos abocados a una variable profunda de ajuste. Ahora serenidad, cautela, no repetir los errores del pasado, constancia, tenacidad y por sobre todo, voluntad espartana. Venimos de las experiencias mas terribles: el hambre, la desolación, caminando muy cerca del abismo de los fracasos, desde donde no se regresa. De todas las situaciones adversas quedan experiencias por recoger; la humildad madre las experiencias, el saber que cuando hay esperanzas es el comienzo de renacer hacia la vida y en eso está el que nos gobierna, mesurado, pero no estático. Creo que, históricamente, estamos entrando a una renovada primavera para los que tenemos esperanzas, ilusiones, es como si fuera la primera vez. Aprendemos a valorar lo que antes no valorábamos, al hombre capaz, probo y con escalas de valores envidiables, nadie cede un tranco, la intuición se agudiza, aprendemos a mirar más lejos, comprendemos que a esta vida, que se la vive una sola vez, no existen lugar para las claudicaciones ni para los fracasos. Podemos equivocarnos, somos humanos, pero sólo una vez y el que no camina al ritmo de mejores tiempos, lo apartamos sin vacilar. Esto últimos años mal vividos o sin vivir, nos prepararon para todo, no para fracasar. En algunos años, y a ritmo parejo, la Argentina volverá a ser un vergel y nuestro Tucumán un renovado Jardín de la República. Ese, sin dudas, será nuestro porvenir; donde había taperas resurgirán la calidez del hogar; las escuelas volverán a ser nuestras segundas casas y los centros deportivos se multiplicaran al ritmo de una renovada juventud. Esta Patria es de todos y por ella nos tenemos que esforzar, de norte a sud, de la cordillera hasta el mar, los trabajos y emprendimientos regionales traerán trabajo y progresos, nada es imposible. Somos argentinos, ese es nuestro templo, luchemos por el con amor, constancia y tenacidad. Es la Argentina que despierta, buscando la luz del progreso y de la superación; ha sido largo y cruento el camino. Los que sembramos lágrimas recogeremos paz, trabajo y porvenir acorde a lo que somos y buscamos ser. El afán de superación es una llama encendida, sepamos respetarla y querer.

Héctor Leonardo Bravo
hectorbravo1940@hotmail.com

General Roca

Coincido con el lector Guardia Bosñak con respeto a la mirada de la historia nacional desde ideologías opuestas; sin embargo, podemos analizar los hechos históricos con mayor rigor. El general Roca fue a la guerra de la Triple Alianza cumpliendo órdenes del poder civil, fue una guerra épica en la que salvó la vida de milagro. No tuvieron la misma suerte dos hermanos suyos que murieron al servicio de la patria argentina, es fácil de advertir que él hubiera preferido no estar allí. El lector Guardia Bosñak coincide con Sarmiento en su desprecio por la oligarquía; pero el gran escritor argentino se refería a la oligarquía vacuna que sostenía al brigadier Rosas: “oligarcas con olor a bosta de vaca”. Es la misma oligarquía que luego apoyó el orden conservador, y mucho antes, constituyó el poder económico que apoyaba la Revolución de Mayo, que fue una lucha por el libre comercio, y eso permitiría vender sus cueros al imperio Británico. Podemos coincidir también que el general Roca fue técnicamente un genocida, en su campaña del desierto murieron 1.000 indios; el brigadier Juan Manuel de Rosas mato a 3.000 en la suya, concluyamos entonces que el restaurador de las leyes fue tres veces más genocida que el ilustre tucumano. El llamado orden conservador, que nació luego de la constitución inspirada por Alberdi, nos dejó una Argentina alfabetizada y con una importante clase media, orgullo de la ex América española, de ninguna manera fue una Argentina para pocos. Un país desarrollado entre los 10 más importantes del mundo, después de haber sido la colonia española más atrasada en comparación con el resto de Américas.

Luis Ovidio Pérez Cleip
luisperezcleip@gmail.com

Patrimonio ambiental

El año 2019 se va, la esperanza quiere asomarse para el año que viene, coincido con el lector Juan Francisco Segura que el patrimonio ambiental está desprotegido. Coincido también con que la Secretaría de Medio Ambiente no puede depender del Ministerio de la Producción. Para que no haya colisión de intereses entre desarrollo sustentable y conservación del medio ambiente, opino que hay que elevar la Secretaría de Medio Ambiente al rango de Ministerio, con plenos poderes y con el objetivo de estimular conservar y desarrollar el medio ambiente de Tucumán como política de Estado. Estimular la radicación de fábricas, buscar la generación de empleos genuinos no tiene porqué ir en contra del medio ambiente, el 40% de pobreza nos interpela, necesitamos acciones nuevas, “mejor que decir es hacer” decía el general Perón. Si Tucumán, a partir de una decisión política, concentrara la fabricación de dulces, para lo que dispone de el azúcar que fabrican los ingenios - con la que se debería hacer certificación de origen para los mismos-, produce las hortalizas y las frutas necesarias como materias primas, una cuenca lechera que podría recibir el impulso que le hace falta, y en una articulación federal necesaria coordinara con los productores dulceros de Catamarca, Salta, Jujuy y Santiago, estimularía la generación de empleos legítimos. Multiplicaría la entrada de divisas para pequeños productores cañeros y emprendimientos dulceros estimulando una industria cuyos residuos no contaminan, y donde hasta las cáscaras se usan para mermeladas, por ejemplo. Feliz año nuevo; por una Provincia sin emergencia alimentaria y más solidaria.

René Carlos Roncedo
rroncedo@gmail.com

Esencia humana

Transitamos los tramos finales de un año plagado de acontecimientos, turbulentos y preñado de dificultades. Ante la crispación, violencia, y una cada vez más exacerbada ferocidad e intolerancia. Que se espiraliza hasta conformar un vórtice irrefrenable, cuya regresión cavernaria a la barbarie, se engloba en este mundo vertiginoso. En cierta ocasión, en un bosque, debajo de un añoso y frondoso árbol -León Tostoi lo narra - descansaba un ermitaño que por concesión divina y convivir continuamente con las fieras entendía su lenguaje y entonces podía conversar con ellas. En torno del sabio y erudito anciano se reunieron para debatir sobre el origen del mal, un cuervo, un palomo, un ciervo y una serpiente. El primero en abordar el tema fue el cuervo que declaraba que el mal procedía del hambre. Cuando uno come hasta satisfacerse, todas las cosas y la vida se trocan de color rosa, me poso en una rama y el resto del día. Pero si durante un tiempo prolongado no se prueba bocado la naturaleza deja de ser divertida y pierde su encanto. Para mí el hambre es el origen del mal. A su turno el palomo manifestaba que el origen del mal provenía del amor. Si viviéramos solos sin la compañía de una hembra, las penas nos abrumarían. Y si la compañera desaparece nuestro desasosiego es mayor que infinito la tristeza y cuantioso el llanto. En consecuencia el mal proviene del amor y no del hambre. La serpiente, que escuchaba los distintos criterios, intervino para enfatizar que el mal procede de la ira. Si controláramos nuestros arrebatos y evitáramos ofuscarnos todo saldría bien e iría de maravilla, sólo pensamos en descargar nuestra ira en el primero que se nos cruza. Todo el mal viene de la ira. El ciervo atento a todo lo que se decían, no estaba de acuerdo con lo que se afirmaba. No es el hambre, del amor ni de la ira de donde procede el mal, sino del miedo. Es imposible no sentir miedo al escuchar el crujir de una rama o el movimiento de las hojas en el bosque, el terror nos paraliza, nos sobrecoge, y nos lanzamos a correr. Estamos siempre alerta, la tranquilidad se nos vuelve inalcanzable, por eso deduzco que el origen del mal está en el miedo. Finalizado los distintos pareceres de las fieras intervino el ermitaño diciendo lo siguiente: no es el hambre, el amor, la ira ni el miedo la fuente de nuestros males, sino nuestra propia naturaleza. Ella es la que engendra el hambre, el amor, la ira y el miedo. Claro, que el octogenario escritor ruso no imaginaba en su fábula que dos siglos después el hambre imperante en la Argentina, producto de décadas de crisis, le iba a dar la razón al cuervo en su aseveración de que el hambre es la causante principal de todos los males.

Alfonso Giacobbe
alfonso.giacobbe.359@gmail.com

Día de los inocentes

La matanza de los Santos Inocentes que refiere San Mateo, se realiza luego de que Herodes se siente burlado por los Reyes Magos, sabios y astrónomos del Oriente, quienes no vuelven a develar el lugar en el que ha nacido el Niño; entonces ordena la matanza de todos los niños menores de dos años. Este hecho siniestro ha sido deformado por la cultura y en este día se realizan bromas “pesadas” que implican una burla a la inocencia e ingenuidad de las personas. De todas formas, siempre el fantasma de Herodes serpentea por la historia; la matanza de los inocentes se repite sin cesar. Los hechos cotidianos nos siguen mostrando la crueldad de un mundo con niños abandonados, abusados, sin educación, con hambre, con frío, con miedo, excluidos y condenados a la marginalidad. Nuestra cultura hipócrita se espanta ante Herodes pero no es capaz de verse reflejada en esta historia. Quizás desde aquí se pueda entender que se haya trocado en broma un hecho siniestro. Porque en cada broma cotidiana sobre el “día de los inocentes” hay un olvido de que los niños siguen muriendo y las personas seguimos escribiendo páginas parecidas con personajes renovados, pero iguales.

Graciela Jatib
gracielajatib@gmail.com