El mejor de los mundos posibles
Todo comienzo de año, trae en sí mismo el germen de lo nuevo, de la esperanza que fortalece las ganas de vivir. Es el deseo de aquellos que creemos que se pueden mitigar los efectos del cambio climático, por un lado, reduciendo las emisiones de anhídrido carbónico y gases que provocan el efecto invernadero, provocando el calentamiento global. Por otro lado, que en este año no se produzcan quemas de cañaverales, y si se producen que sean severamente castigadas, aunque no exista un Ministerio que tenga a su cargo específicamente la defensa del medio ambiente. El año que pasó tuvimos en nuestra República Argentina una pobreza que obligó a declarar la emergencia alimentaria, se enteraban los medios de comunicación que había muchos niños con hambre. Mientras eso ocurría, los niños de los países industrializados tenían que ponerse a dieta para adelgazar. Greta Thunberg, la niña que interpela al foro de Naciones Unidas por el presente y el futuro del planeta, nos dice que en aras de un crecimiento económico ininterrumpido estamos consumiendo nuestro ecosistema, nuestra casa, mientras nos recitan cuentos de hadas la casa se quema, nos invita a reconciliarnos con nuestro hábitat, respetando un equilibrio ecológico natural, no existe un “planeta B”. Voltaire decía que este era el mejor de los mundos posibles, era un filósofo optimista, creo que podemos realizar tareas para que el mundo que le dejamos a nuestros hijos y a nuestros nietos sea mejor que este, con menos temperaturas excesivas, con régimen de lluvias mas repartido, por eso, seguiremos insistiendo en el aumento cuantitativo y cualitativo del arbolado de alineado en la ciudad de San Miguel de Tucumán, y los municipios de la Provincia. ¡Feliz Año Nuevo para los comprovincianos tucumanos!
René Carlos Roncedo
rroncedo@gmail.com
Los “K” no tienen autocrítica
El 22/12 LA GACETA publicó una carta de Oscar Beltran, quien recibe en el foro comentarios con críticas, que contesta en forma grosera y petulante. Nunca una autocrítica o un reconocimiento a las cosas buenas que dejaron los gobiernos anteriores, de signo contrario a los kirchneristas, en un arco que va desde Raúl Alfonsín a Mauricio Macri. Desde 1946 a la fecha, el peronismo instaló la pobreza, la reprodujo, la utilizó con fines electorales y a través de los sindicatos presionó para voltear gobiernos democráticos. Desde 1930 el gobierno de Macri fue el único no peronista que completó su mandato constitucional. Alguna vez los kirchneristas deberían hacerse cargo de las macanas que hicieron: desde los tiempos en que administraron distritos patagónicos hasta las presidencias entre 2003 y 2015, se llevaron miles de millones de dólares. Devuelvan el dinero, que es lo que nos está faltando, y después hablen. Han vuelto recargados y las personas que han copado los tres poderes del Estado nacional, provincial y municipal, se presentan ahora como salvadores y refundadores de la Nación.
Jorge Rubnicius
Aguirre 673
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
jrubi1942@yahoo.com.ar
Una fe vivida a conciencia
Durante estos días se ha escrito mucho en el mundo sobre el nuevo santo, el cardenal John Henry Newman (N. de la R. Fue canonizado el pasado 13 de octubre), facilitando el descubrimiento de su gran influjo en la Iglesia. Me permito señalar tan sólo algunas líneas de fuerza de su fe pensada y vivida. El Catecismo actual le cita en cuatro ocasiones sobre la fe, la conciencia, la conversión y la adoración a Dios. Estas son las sinergias del progreso espiritual. Newman sabe que la fe es un regalo de Dios y él responde honradamente a las verdades revelas sobre Dios, el hombre y el mundo, custodiadas y vividas en la tradición de la Iglesia. Estudiando la vida de los primeros cristianos, las enseñanzas de los Padres y la doctrina vinculante de los Concilios, llega a la convicción de que todo ello se encuentra en la Iglesia de Roma. Al respecto enseña el Catecismo que la certeza de la fe es mayor que la de la razón natural y la experiencia humana, porque tiene la garantía de Dios, y cita estas palabras de Newman: “Diez mil dificultades no hacen una sola duda”. Valentía, por tanto, para pensar la fe sin detenerse en las dificultades. Una segunda referencia al nuevo santo aparece al tratar de la conciencia, donde se encuentra a solas con Dios. En efecto, el Catecismo recoge estas palabras suyas: “La conciencia es la mensajera del que, tanto en el mundo de la naturaleza como en el de la gracia, a través de un velo nos habla, nos instruye y nos gobierna. La conciencia es el primero de todos los vicarios de Cristo”, en su conocida Carta al duque de Norfolk. Tenía pues un sentido de la conciencia como lugar de encuentro con Dios, en contraste con esa concepción tan extendida de la conciencia como en reino de la subjetividad, que se sitúa por encima de las normas morales y de las leyes divinas y humanas.
Jesús Martínez Madrid
dmezmadrid11@gmail.com
La enseñanza de la historia
No es sencillo establecer un punto de partida para la enseñanza de la historia de Tucumán. Tampoco el método a elegir. ¿Razones? Hay muchos métodos para enseñar historia y tienen su complejidad. Es una herramienta, por sobre todo. Con malas herramientas es posible terminar un buen trabajo y con buenas herramientas mucha gente desperdicia material. El que enseña historia sistemáticamente, en el aula, sobre una base científica, debe vérselas, metafóricamente, con un material refractario que opone resistencia, lo que lo obliga a apreciar las buenas herramientas. Es muy diferente al intelectual que utiliza como “herramienta” observaciones fugitivas y generalizaciones superficiales hasta que los acontecimientos le golpean la cabeza. ¿El “mejor” método? El que didácticamente y sencillo sea para un niño de la primaria y para un joven del primer y segundo año de la secundaria. ¿Un “comienzo”? Empezar con un “así empezó nuestra historia”. Porque todas las personas tenemos una historia. A lo largo de nuestra historia, nacimos, crecimos y también cambiamos. Nuestra historia no empieza ni termina con nosotros. Empezó con nuestros padres y se continúa con nuestros hijos. Nuestros padres, a su vez, tienen una historia que empezó en la historia de nuestros abuelos y nuestros bisabuelos, del mismo modo en que nuestros hijos van a tener que ver con nosotros. Nosotros no vamos a vivir una vida idéntica a la que vivieron nuestros padres, así como nuestros padres no viven como nuestros abuelos, porque las cosas van cambiando. También, en este cuadro, los planetas tienen historia y a lo largo de su historia van cambiando. La Tierra que hoy conocemos no es igual a la tierra que conocieron los primeros seres que la habitaban, pero tiene que ver con ella. Con los pueblos, las sociedades y las personas pasa lo mismo. Las sociedades tienen historia, han empezado, han cambiado y les han pasado cosas. Porque la historia va dejando huellas. Todos tenemos “huellas” de nuestro pasado. Las personas podemos recordar nuestro pasado, pudiendo contar nuestra historia.
Pedro Pablo Verasaluce
Palo1965@hotmail.com
Oportunismo y canibalismo social
Tiempo atrás escribí algunos conceptos sobre “nuestra Argentina enferma” y más adelante “que nos pasó”, entre otras muchas reflexiones sobre el comportamiento de casi todos los habitantes de nuestro país. Argentina era el país que, hace 100 años o más, ofrecía las mayores posibilidades de crecimiento, con oportunidades para todos aquellos que quisieran trabajar. Pero de a poco, aparecieron oportunistas, vividores, políticos, gremialistas y periodistas, que solo pueden ver lo que les dicta su negro corazón: intolerancia, fanatismos, mentiras, incapacidad para discutir, disentir y consensuar. Incapaces de amar, perdieron el respeto al país mismo, y sin respeto no puede haber empatía, compasión, generosidad. Los impulsa al canibalismo social en su real acepción, con linchamientos públicos, y destrucción total de las personas. Nuestro país puede crecer con proyectos y trabajos que respeten los disensos, compatibilizando con los partidos mayoritarios, abandonando extremismos, con connivencia pacifica. La oposición se maneja hoy con encono, enfrentamientos, elevados niveles de odios e intolerancia destructiva. El nuevo gobierno lleva un poco más de diez días laborables, se ha reunido con todos los gobernadores para elaborar un plan de trabajo a cuatro años, inclusivo, y tanto Fernández como la vicepresidente, han sido vilipendiados ya sin piedad alguna. El oportunismo se ha transformado en canibalismo social, destructivo, inconducente, buscando el fracaso, no de un gobierno, sino del país todo. Hago votos para que el nuevo año les dé la posibilidad de reflexionar y proponer, desde la ética, planes de desarrollo para elevar el nivel de nuestro pobre país.
Federico Vázquez
fedevazqueztuc@gmail.com
Santamariano dilecto
En relación con la nota de la edición del día 30/12/, titulada, “Entrevista a Luis Herrero”, titular de la Cámara Federal de la Seguridad Social, quiero simplemente poner de resalto que el magistrado en cuestión es un hijo dilecto de Santa María, Catamarca. Es motivo de orgullo de los santamarianos por su excelsa e intachable trayectoria como juez de la Nación, reconocida en todos los ámbitos tribunalicios y por la opinión pública en general. Sus estudios primarios y secundarios los cursó en la emblemática Escuela Normal “Abel Acosta” de su ciudad natal, que precisamente cumplió sus “Bodas de Oro” el pasado 04 de agosto, y en sus históricos e inolvidables festejos participó el Herrero como tantos ex alumnos con destinos personales y profesionales a lo largo y ancho de nuestro país. A la justicia en estos tiempos la culpan por la percepción de que no está a la altura de su obligación primaria: ser independiente y aplicar la ley sin mirar a quien. Esta premisa ha sido acabadamente cumplida por el juez Herrero.
Hugo Daniel Cisneros Salado
San Martín 169
Santa María - Catamarca
hugodanielcisneros@hotmail.es