Por Regina Martínez Riekes, economista.-

El Mundo ayer y hoy

Domingo 14 de Septiembre de 2008. Es oficial. La Reserva Federal de Estados Unidos se niega a actuar como prestamista de ultima instancia. Los portales financiero informan que Lehman Brothers, el entonces banco de inversión, ha llenado el famoso formulario 11 (chapter eleven), dando lugar a la mayor quiebra en la historia de los Estados Unidos (USD 600.000 mm en activos).

Lunes 15 de Septiembre de 2008. El Índice Dow Jones cae un 4.5%, exhibiendo el mayor retroceso diario desde el atentado de las Torres Gemelas. La crisis financiera por entonces desatada tuvo una duración de 6 meses y consecuencias más graves que la Gran Depresión del 30.

Domingo 15 de marzo de 2020. Luego de dos semanas de caída en los índices bursátiles, la Reserva Federal de Estados Unidos anuncia un paquete de estímulo para la economía americana. Básicamente llevaría la tasa de referencia para préstamos interbancarios (Federal Funds Rate) a niveles de 0-0,25% y a su vez inyectaría en la economía americana la suma de USD 700.000 millones destinados a comprar activos financieros. El objetivo es claro: detener la sangría observada en los mercados.

Que un domingo, la FED salga a rescatar la economía, no parece haber sido una muy buena señal. Los futuros, que ya operaban con la apertura de las bolsas asiáticas, respondieron con pérdidas de -5%. Al cierre del Lunes Negro, los principales índices americanos cayeron 12%, acumulando de esta forma un retroceso de 30% en solo tres semanas y borrando las ganancias acumuladas durante 2019. La destrucción de valor es fenomenal, y parece ser que nada nos va a salvar del cese total de la actividad económica.

En circunstancias normales, la inyección de liquidez pondría un piso a la caída, pero aparentemente el mercado no cree que este sea un problema de liquidez, y es por ello que las medidas de inyección monetaria poco pueden hacer. Evidentemente los inversores sienten pánico por la parálisis de la economía que tarde o temprano llevará a la quiebra masiva de empresas.

El temor de la comunidad financiera global se pone de manifiesto en el valor alcanzado por el índice VIX, o muchas veces conocido como índice del miedo. Al tocar 83,56, alcanzó máximos históricos, superando los valores del fatídico septiembre de 2008.

Argentina

El pánico en mercados globales produce la venta masiva de activos de riesgos. El dinero busca refugio en lo único que considera no pierde su valor: bonos del tesoro de Estados Unidos. El temor global se pone de manifiesto en la caída de los papeles argentinos. No hay compradores. Quienes busquen desarmar sus posiciones en activo local no encuentran contraparte.

Para poner en números, la destrucción de valor es tal que por ejemplo YPF, hoy vale USD 1.500 millones, es decir casi un tercio de lo que pagamos (USD 4.000 millones).

Los argentinos somos así: estatizamos caro y privatizamos barato.

Es en este contexto que el Ministro Guzmán pidió autorización en los Estados Unidos para la emisión de bonos por el equivalente a USD 30.500 mm. Sería el primer tramo del supuesto canje, cuya oferta final aparentemente estaría en las primera semanas de abril. Si bien no se conocen detalles, trascendió que la oferta sería por demás agresiva.

Ello explica el por qué de la caída del valor de la deuda argentina (5% a 8% en dólares).

A estos niveles, los bonos se encuentra en paridades (valor de mercado/valor técnico) en torno al 30%-35%, cercanas a los mínimos históricos del 20%-25%.

Los fundamentos no cambiaron. El pánico se apoderó de los mercados por un buen tiempo. A no tentarse con estos precios ni con lo que seguramente será el tradicionalmente “rebote de gato muerto”, es decir la suba que sigue a jornadas como las de ayer y que agarra a distraídos. La prioridad hoy es conservar el capital. Ya habrá tiempo para subirse al mercado alcista, que como siempre, tarde o temprano, llegará.

Por las nubes: el Merval se desplomó casi un 10% y el riesgo país se disparó a 3.550 puntos

El avance de la pandemia de coronavirus volvió a dejar un “lunes negro” para los indicadores financieros de la Argentina. Los temores mundiales golpearon ayer de nuevo el índice Merval, que se derrumbó 9,67%. El nervioso arranque de la semana desplomó ese valor, que cerró en 25.697,51 puntos. Luego de varias jornadas negativas, la semana pasada el Merval acumuló una baja del 25%. Por su parte, el riesgo país que mide el JP Morgan midió otro fuerte aumento del 16% y dejó el índice en 3.550 puntos básicos. Ocurre que las acciones de las empresas argentinas que cotizan en la bolsa de Nueva York informaron pérdidas del 14% en promedio. Algunas, de hecho, se derrumbaron hasta el 35%. En los tableros, las caídas más duras las sufrieron el Grupo Financiero Galicia     (-17,83%) y el holding Comercial del Plata (-13,77%). Ningún valor del Merval cerró en alza. Así, la situación de la renegociación de la deuda con los bonistas resulta cada vez más incierta por la pandemia.

Otro lunes negro: una vez más, Wall Street vivió la peor jornada bursátil desde 1987

Las acciones de Estados Unidos sufrieron, una vez más, su mayor caída diaria desde 1987. La semana pasada, Wall Street ya había registrado ese récord, pero los derrumbes de ayer fueron aún peores. La sorpresiva baja de las tasas de interés de la Reserva Federal (FED) a casi cero provocó ansiedad por los temores a una profunda recesión global. Las acciones cayeron con más fuerza luego de que el presidente Donald Trump instara a los estadounidenses a detener sus actividades sociales durante 15 días y no congregarse en grupos de más de 10 personas. El S&P 500 cayó un 12%. El Promedio Industrial Dow Jones cayó 2.997,1 puntos, o un 12,93%, a 20.188,52 unidades, mientras que el Nasdaq Composite cayó 970,28 puntos, o un 12,32%, a 6.904,59 unidades. Las operaciones en los tres principales índices bursátiles de Wall Street se detuvieron durante 15 minutos poco después de la apertura, ya que las caídas cruzaron, una vez más, el 7%.

El petróleo se hunde de nuevo: el precio del barril ya ronda los U$S 30

Ayer, el petróleo se hundió por debajo de los U$S 30 por barril debido al temor de una recesión global producida por la propagación del coronavirus. Arabia Saudita y Rusia, los principales productores mundiales, no han acordado un plan para frenar el suministro ya que la caída de la actividad económica mundial destruye la demanda, y se han enfrentado mutuamente al comenzar una guerra de precios. La cotización del crudo descendió más del 6% en la bolsa de Futuros de Nueva York y se comercializó a U$S 29,70 el barril en los contratos con entrega en abril. (Reuters)

El dólar blue y el solidario, iguales

Por primera vez desde que se impusieron las restricciones cambiarias en septiembre, el dólar “blue” se negoció al mismo precio que el dólar minorista con el recargo del 30%. Llegó a ofrecerse a $ 86 durante la mañana de ayer y finalizó cerca de los $ 85. En el mercado oficial (sin el impuesto PAÍS), el dólar cerró en $ 63,04, lo que representa una baja del 0,22%. Mientras, en Brasil el real cerró por primera vez en su historia en un valor superior a cinco unidades por dólar tras caer más del 4,86%.