El avance del coronavirus en el mundo ha obligado a millones de ciudadanos a modificar sustancialmente sus rutinas. Trabajo, escuela y actividades sociales en general han quedado relegadas para cumplir con el aislamiento y evitar la propagación del virus. En ese contexto, han resurgido formas de trabajo como el home office y miles de argentinos se han visto en la necesidad de contar con un dispositivo ahora indispensable: la computadora.

Solo en este mes la venta de notebooks en el país llegó a 36.000 unidades, duplicando casi instantáneamente el ritmo habitual.

"La verdad es que las ventas de notebooks se superan cada día más y más", señaló el director comercial de Frávega, Alejandro Taszma, a Télam. Además, destacó que "la segunda semana de marzo, con respecto a la primera, el crecimiento fue de 60%; y en este semana, el aumento en comparación con la primera es del 80%".

Por otra parte, el comerciante destacó: "se venden 12.000 notebooks promedio por semana en todo el país, todos los comercios, no solo Frávega", y estimó que "si esta tendencia siguiera se puede producir algún problema de faltante en algún tiempo no lejano".

Notebooks de tipo profesional son las más buscadas."Hoy queda muy poco stock de ese tipo de computadoras", explicó Fernando Moles, gerente de XTR, local de venta de insumos informáticos. Y agregó: "en los equipos portátiles de consumo la demanda no creció tanto y no hay tantos problemas de abastecimiento".

Falta de stock

Considerando el ritmo de venta de las últimas semanas –de un 12%-, los comerciantes del rubro ya estiman que próximamente se produzca un faltante en el stock de estos productos.

Por su parte, Carlos Scimone, gerente de Camoca advirtió: "hay una demora muy grande en China para suministrar equipos", y explicó que "no hay elementos para producirlos acá".

"Puede haber partes como para ensamblar unos 12.000 equipos más, y en stock debe haber 25.000 unidades adicionales. Estamos muy justos", alertó.

Finalmente, describió: "en este escenario, en el que Argentina no produce y depende fuertemente de la importación china que está frenada por el coronavirus, en dos meses podría haber falta de stock".