Dolarizarse. Esa es la estrategia de los grandes inversores que, en tiempos de pandemia del coronavirus, tratan de preservar su capital con una moneda global fuerte. Los datos del país no ayudan a estabilizar la economía de mediano plazo. Por caso, el Fondo Monetario Internacional proyectó ayer una caída del 5,7% para la actividad económica nacional de este año, fruto de la situación sanitaria. Paralelamente, los inversores esperan que la gestión del presidente Alberto Fernández concrete esta semana una oferta de reestructuración de la deuda con los bonistas, como una demostración de confianza. Desde el Ministerio de Economía de la Nación estiman que esa propuesta puede ser efectuada mañana, pero no hay certezas. Así, el dólar financiero siguió la tendencia de las últimas 72%: al alza. Ayer, por caso, el dólar Bolsa y el contado con liquidación, dos instrumentos financieros para captar la divisa estadounidense, marcaron valores históricos, por encima de los $ 110, para terminar la jornada en torno de los $ 107 por unidad, porque el Banco Central salió a frenar su cotización. De esta manera, la brecha respecto de la cotización oficial (el minorista para la venta cerró en $ 67,53) se amplió a un 65%.
“Entre los operadores crecen las preocupaciones por la acelerada expansión monetaria, las cuales contribuyen a la depreciación del peso y ello retroalimentaría las presiones inflacionarias”, advierte el economista Gustavo Ber. El Banco Central tuvo que cambiar su política ya que, desde hace varias semanas venía recomendando a los bancos que no renueven Letras de Liquidez (Leliq) para impulsar créditos a las PyME en medio de la pandemia de coronavirus. Al mismo tiempo, el titular de la entidad monetaria, Miguel Pesce, anticipó que a partir de la próxima semana, los ahorristas podrán operar con sus cuentas en dólares, tanto para depósitos como para retiros. “La semana que viene se podrá depositar o retirar dólares en los bancos”, dijo.
Según el analista bursátil Christian Buteler, el Central obligó a los bancos “a desarmar la bola de Leliq para dar créditos a las empresas”. “Pero eso es un proceso lento. La autoridad monetaria impulsó una baja de tasas que puso nerviosos a los grandes depositantes o empresas que no creen que deba pagarse una tasa del 20% en plazos fijos frente a una inflación proyectada en el 40%”, indicó a LA GACETA. “El premio (por poner el dinero) es poco, mientras que el riesgo es mucho”, completó.
Respecto de la proyección del FMI, Buteler consideró que, frente a los efectos de pandemia en la actividad económica, “el organismo le hizo precio, al estimar una baja del 5,7% para la Argentina, y también en el orden global, donde proyectó una caída del 3%”. En el mercado creen que el Gobierno nacional hará definitivamente una oferta a los acreedores. En ese aspecto, el analista sostiene que hay que reconocerle a la gestión nacional la coherencia “por el hermetismo de sus decisiones. No se sabe, a ciencia cierta si, en definitiva, lo van a hacer y cuándo ofrecerían una reestructuración para los bonos de ley extranjera”. “Tal vez se tomen otros 30 días para seguir negociando, pero eso causa más incertidumbre en el mercado”, finalizó Buteler.
Cotizaciones
1- El S&P Merval subió 6,58%, empujado por las operaciones del dólar contado con liquidación, que ayer cerró en $107,42.
2- En la rueda de ayer, como sucedió el miércoles pasado y el lunes, el dólar MEP también operó en alza, en este caso de 5,1%, en $106,26.
3- Los analistas atribuyeron estas subas a la emisión monetaria que está impulsando el BCRA y a la baja de tasas de interés.