Ante la inminente flexibilización de actividades comerciales en la provincia, el Concejo Deliberante de Yerba Buena aprobó ayer una ordenanza para penar con hasta 1.000 litros de nafta súper de YPF (unos $ 60.000) a aquellos comerciantes y profesionales que incumplan con los protocolos de bioseguridad para evitar la propagación del coronavirus.

Los ediles aprobaron ayer la ordenanza que contempla protocolos de higiene y seguridad para cada una de las actividades que sean habilitadas por parte del Poder Ejecutivo de la Provincia.

“Vista la inminencia de una apertura gradual de diversas actividades comerciales, profesionales y/o de oficios, resulta necesario, en ejercicio del poder de policía municipal antes mencionado, regular su funcionamiento mediante pautas y prescripciones de carácter general, sin perjuicio de la regulación de actividades específicas que por su naturaleza requieran un tratamiento particular y cuya facultad será del ejecutivo Municipal o el área específica de este”, señala la norma aprobada.

En ese sentido, se establece que la infracción a las normas de higiene y seguridad anexadas será sancionada con una multa que irá desde los 100 hasta los 1.000 litros de nafta súper (valor YPF) a cargo de los titulares de los establecimientos comerciales, profesionales y de servicios domiciliarios. Además, se contempla la posibilidad de clausura e inhabilitación del local comercial en infracción si correspondiere.

La misma ordenanza, además, dispone que el Ejecutivo municipal podrá “establecer protocolos específicos de seguridad e higiene para el funcionamiento y/o desempeño de ciertas actividades particulares que, por su naturaleza, afluencia de público y/o cualquier otra particularidad requiera mayores y/o distintas medidas preventivas”. Es decir que la Intendencia quedará facultada para confeccionar nuevos protocolos de bioseguridad conforme se habiliten otros rubros.

En los argumentos de la ordenanza también se hizo hincapié en que las medidas restrictivas que se tomaron por la Provincia, y en especial en el municipio, han sido eficaces para evitar la circulación de coronavirus.

Protección y cuidados

Los protocolos que deberán seguir los comerciantes se dividió en tres fases: exterior, control y atención. En la primera de ella se establece que se deberán formar filas de espera fuera del establecimiento, con una distancia de 1,5 metros entre clientes.

En la segunda fase, o de amortiguación, se dispuso que se coloquen dos trapos de piso con lavandina diluida, uno afuera y otro adentro del local. Además, se exige dividir el ingreso del egreso.

Para la atención, en tanto, se recomienda la instalación de una barrera física con el cliente, como un vidrio o acrílico.