- Doña Guillermina y el Salón de la Jura de la Casa Histórica

La foto que ilustra la columna de cartas de ayer (23/07) muestra el Salón de la Jura de la Independencia, único vestigio de la casa original, que estuvo encerrado en un templete francés hasta que comenzó la reconstrucción impulsada por Ramón Paz Posse. Como el resto del solar original, el Salón también estaba destinado a ser víctima de la piqueta, pero en un almuerzo ofrecido en el comedor de la casa principal del ingenio Concepción por el matrimonio Alfredo Guzmán y Guillermina Leston al Ministro de Obras Públicas de la Nación, Emilio Civit, este dijo a sus anfitriones que por lo bien que lo habían tratado en la provincia quería dejarles algo a los tucumanos. Tomando la palabra Doña Guillermina, le dijo al ministro que se estaba por demoler el último vestigio de la Independencia y le pidió que se lo preserve, a lo que Civit accedió gustosamente. Lamentablemente el lugar donde se desarrolló esta escena está también ahora en condiciones ruinosas y sería bueno preservarlo.

Santiago José Paz

Chubut 2.900 - Yerba Buena


- Agradecimiento

No sé si mis comprovincianos tienen conciencia de la patriada que se está jugando en las fronteras de la provincia, en los hospitales, albergues y hoteles que controlan, en los patrullajes en los barrios y tantos otros lugares donde es necesario recordarles a los tucumanos constantemente –tan proclives a la recusación y maledicencia- que estamos en cuarentena. La patria se hace a diario trabajando, no mintiendo ni explotando ni sirviéndose de nadie; cumpliendo con las normas dadas para la coyuntura que vivimos y valorando –con prudente silencio- a los y las que se arriesgan a diario al exponerse al contagio por covid 19. El accionar cotidiano que esta verdadera “barrera humana” de policías, agentes sanitarios, enfermeros y médicos que “codo a codo”, están unidos por el espanto más que por el reconocimiento monetario, hace necesario que sean visibilizados y reconocidos públicamente. También a ellos hay que cuidarlos. Son los héroes de ésta época que nos toca vivir que –logística de por medio- nos permite recrear la vida, los lazos afectivos, los derechos humanos más básicos, tan vapuleados por estas circunstancias. No sé si esta situación idílica de control de la pandemia persistirá en la provincia o se desbordará todo –de cada uno de nosotros depende-, pero no quiero dejar de agradecer a sus principales protagonistas de la contención actual, más allá de nuestro porvenir. ¡Muchas gracias!

María Dolores González


mgganem@gmail.com


- La nueva normalidad

Si pensás que el mundo después de la pandemia será igual, te diría que estás equivocado. En estos 130 días de cuarentena a nivel climático se observa y se disfruta de un mejor aire; esto se debe a la disminución de los efectos contaminantes de los vehículos que usan combustibles fósiles (naftas, gasoìl, gas), la presencia de monóxido de carbono es menor debido a las restricciones que hay tanto en camiones, colectivos, autos, motos, etc. Y la ausencia de vuelos en el mundo y la merma de cruceros, barcos en los mares. Mermaron la deforestación y el turismo global. La recuperación de la capa de ozono es una buena señal; los deportes se practican sin público; se evitan las aglomeraciones; los templos cerraron sus puertas (hasta hace poco); la Justicia y los parlamentos están perfeccionando sus protocolos y lo virtual pasó a reemplazar al trato personalizado en la gestión de trámites, como así también los comercios y los bancos no aceptan a clientes sin barbijos o tapabocas en sus locales; es obligatorio el distanciamiento social, un metro y medio entre personas. Las reuniones sociales y/o familiares, hasta 10 personas. La normalidad se transformará en una nueva normalidad, donde nada volverá a ser como antes. Desaparecerá el dinero papel y moneda; la virtualidad será la forma de hacer transacciones; el manejo de la billetera virtual, los plásticos del débito y crédito serán lo normal para adquirir bienes, servicios o pagos de obligaciones, sin los costos extras de bancos y financieras. El transporte que no se adapte a esta nueva realidad desaparecerá. El litio, los vehículos eléctricos o con paneles solares o a hidrógeno serán los protagonistas de las nuevas formas de transportarse. Las bicicletas eléctricas y/o pedal; los monopatines eléctricos y las motos eléctricas serán junto a los peatones los protagonistas de lo que se viene. Las penalidades en una nueva legislación universal castigarán a todos/as que generen daño al ambiente. Las deforestaciones, las perforaciones, las contaminaciones a los ríos, mares y lagunas serán severamente sancionadas y repudiadas por la población global. Ya nada ni nadie podrá hacer lo que quiera con el medio ambiente. Todos los ciudadanos del globo terráqueo actuarán en sintonía para preservar la vida en la Tierra, priorizando el cuidado global de los bosques, las selvas, la fauna y la flora; erradicar los plásticos de los ríos y los mares, cuidando esta oportunidad que nos la Naturaleza de salvar la vida en nuestra casa global. Los privilegios tienen los días contados, las economías contendrán comportamientos universales; será el fìn de las economías casino, la timba financiera, las fugas de divisas. Los privilegios económicos para unos pocos tienen los días contados; la carta de defunción de estos privilegios la dará la universalidad de comportamientos para defender los derechos igualitarios de todos. Los nuevos líderes globales están listos para hacerse cargo de esta nueva normalidad.

Luis Alberto Marcaida


lumar997@gmail.com


- No son pobres

En esta guerra de pobres hay un culpable oculto y es la justicia argentina. Ausente y poco trasparente es el poder judicial en este país; dejo el calificativo de “poco” para la minoría que hace bien su trabajo, pero una modalidad que lleva años conviviendo con los otros poderes logró darle impunidad y poder a la delincuencia que ni siquiera es la misma que antes; no puedo decir que antes había códigos porque también fue un error naturalizar el delito; había menos saña, había más apego por la vida; cuando te robaban después no te mataban y ahora es a la inversa, no les importa la edad ni el sexo, simplemente no les importa nada, porque a veces las víctimas no tienen nada de valor que se parezca o merezca una vida humana. Señores jueces, aquí hay una guerra de pobres que la mayoría dejó de serlo cuando hicieron una moda o estilo de vida matar o torturar por unos pesos; no son pobres si sus necesidades son drogas y alcohol, gustos caros y vehículos ajenos; pobre es el laburante que no llega a fin de mes; pobre es el que no puede pagar los impuestos y la educación de sus hijos; pobre es el que busca el pan de su familia; pobre es la víctima que asaltan torturan y matan por dos mangos. Los pobres argentinos de bien se cansaron y están en defensa, están protegiéndose; de delincuentes y de la justicia que pretende impartir el cumplimiento de la ley cuando un ciudadano lucha por su vida y en defensa mata a su asesino.

Williams Fanlo


willyucr@gmail.com



- Campo Norte

Felicito a vuestra redacción por el editorial publicado el 21707,referido a Campo Norte. He podido participar, en mi paso por el IPVyDU, de la etapa de adquisición de dicho predio, destinado por las autoridades de entonces a conformar un nuevo parque, en cumplimiento de sus objetivos de desarrollo urbano. Tal como lo expresa dicha nota, la increíble mutilación de las entonces 37 Ha. que conformaban este predio, disponiendo de buena parte de ellas para destinos no previstos, redujeron esta superficie a 24 Ha 2.301,1160 m2 (Padrón 328.906), por lo que resulta imperativo protegerlas mediante Ley de la Provincia, inexorablemente destinadas a su objetivo original. Si bien los fines a los cuales fueron destinadas las fracciones desprendidas de las 37 Ha del predio original, guardan relación con usos educativos, deportivos y sociales, reducen la superficie remanente para su utilización por parte de la sociedad en su conjunto, lo cual puede lograrse preservando esta importante superficie para parque, cumpliendo así con su finalidad original.

Luis Evaristo Sáez


Av. Sarmiento 450 1º A - 
San Miguel de Tucumán



- Prohibido matar al ladrón

Tenemos que pensar que mientras la delincuencia siga creciendo sin freno - los delincuentes no le temen a la Ley - más debemos preocuparnos de nuestra protección personal y familiar... Ya son varios los casos en que por cumplir con este fin, honestas y respetables personas terminan comprando un problema mayor, quizás, que evitar un asalto. Este jubilado de 71 años, en Quilmes; anteayer otro de 83 años en La Plata. Por responder y enfrentar con un arma de fuego ante el ataque, lo superaron, pero ahora se les viene la engorrosa tarea de justificarse ante la Ley. Debe justificar su accionar y dejar perfectamente demostrado que actuó en legítima defensa propia. Si no logra hacerlo, abogados mediante, abogados mediante o sea money, money, money, estará perdido . Es decir que su inesperado rol de víctima, se torna en victimario. Esta es la triste y cruda realidad. Todo el peso de la Justicia, que debió ser para el ladrón, caerá sobre sus añejos y cansados hombros para amargar su corta existencia restante. ¿Hubiera sido preferible dejarse despojar, humillar, torturar, antes que enfrentar al satánico maleante?

Darío Albornoz


lisdaralbornoz1@gmail.com



- Inseguridad

Las innumerables y constantes quejas de los argentinos por la inseguridad, tienen de parte de las autoridades, la misma respuesta que me da mi nieto de seis años en una repetida secuencia de la vida familiar. Todos los días se cuelga en el canasto de la basura ubicado en la vereda y yo le digo: “chiquito, bajá de ahí que vas a romper el canasto”. Él se baja y pasa corriendo frente a mí, diciéndome: “ya me has dicho sesenta y cinco mil veces lo mismo”. Pero no mejora su accionar.

Daniel E. Chavez


Pasaje Benjamín Paz 308
 - San Miguel de Tucumán



- Contra la cultura del odio

La cultura en nuestro país al parecer, apunta a la agresión y no a la conciliación social.. Embarcados en estos últimos años en el histórico torbellino de duras luchas políticas y entidades sociales, los argentinos aparentemente no sabemos cómo hacer para crear la solidaridad y la empatía entre nosotros, si no es atacando a otros. El ser hombre está hecho de cualidades mejores que el odio y la pecaminosidad; aún sabemos que existe la redención de los malos, que existe la capacidad de perdonar por mucha injusticia que se haya hecho; debemos refrenarnos para no seguir fomentando la cultura del odio, que crece cada día como bola de nieve cuesta abajo. El ser humano tiene tendencia a buscar la falta, la diferencia. Nos cuesta buscar y reconocer lo que nos aporta un valor del otro. En este ya largo aislamiento que soportamos nos vemos quizás obligados a reflexionar acerca de nosotros mismos y de nuestras relaciones con los demás; llegamos a comprender que los hombres, en cuanto hombres, son iguales a sus vecinos, sin distinción de raza, religión, color de piel, rico, pobre, etc. Poco a poco ve que se va ensanchando el círculo de sus obligaciones, hasta abarcar a todos los seres humanos. Reconocemos que el hombre tiene un deber para todos los demás seres cualquiera sea su condición. Y sin embargo, a lo largo del tiempo el sentimiento de que tenemos un deber más amplio para con el prójimo no ha alcanzado nunca la preponderancia que por derecho le corresponde: aun en nuestros días sufriendo esta grave crisis sanitaria y económica, se ha visto obstaculizada por diferencias. Hay mucha insensibilidad y frialdad entre nosotros porque obedecemos una convencional ley de reserva y en muchos casos de egoísmo, que no nos permite mostrarnos en realidad como somos. La ética de la reverencia por la vida exige que todos nosotros, de alguna manera y en alguna cosa, actuemos como seres humanos hacia otros seres humanos. Cuando todo pase tenemos que alcanzar la renovación espiritual. Tiene que venir un nuevo renacimiento, un renacimiento en que descubramos que la acción ética es la verdadera suprema, y solo por ella la humanidad será libre. La causa de muchos problemas que tenemos los humanos reside sencillamente en la falta de contacto entre unos y otros, entre una persona y otra. Esta es la gran paradoja de nuestra época: podemos mandarnos mensajes por correo electrónico, WhatssApp, Facebook, twitter, pero cada día nos resulta más difícil comunicarnos con la mente y el corazón. Antes de que empezáramos a padecer la pandemia del coronavirus, el dengue y la crisis económica, ya nos resultaba difícil romper con la cáscara de aislamiento que nos rodeaba, inventamos la grieta quizás para que pase desapercibido el medio de comunicación más eficaz de todos; el lenguaje universal del tacto, el contacto respetuoso con los otros como remedio para nuestros espíritus enfermos. El afecto es el clima en que florecen todas las cosas vivientes.

Pablo José Giunta


pjg1940@yahoo.com.ar