- El ex fiscal de Estado Leiva
El día 3 de septiembre de 2016 un titular de LA GACETA viene bien para tener en cuenta ahora: “Leiva repudia que la prensa trate el caso de los gastos sociales”. (Por entonces fiscal de Estado). En la bajada del título se lee:”El fiscal de Estado habló de “desprestigiantes” publicaciones y pidió infructuosamente sanciones para Novillo”. Se aclara en la nota del diario: “Disparó (Daniel Leiva) contra la prensa en el escrito en el que insistió con un pedido de sanciones para el juez Rodolfo Novillo por su desempeño en el caso Aráoz”. En un recurso que presentó en la Corte Suprema de Justicia de Tucumán (CSJT), el funcionario del Poder Ejecutivo (PE) repudió el acceso del periodismo al expediente que inició el legislador Eudoro Aráoz (UCR) para recibir información detallada sobre el uso dado a los $ 615,8 millones que la Legislatura gastó discrecionalmente en concepto de erogaciones sociales durante 2015. El 30 de agosto, Antonio Gandur, presidente del alto tribunal, rechazó la posición de Leiva y ordenó el archivo de las actuaciones de superintendencia. El entonces fiscal de Estado, abogado Leiva, pretendió que la Corte quitara el caso al camarista Novillo. Hasta llegó a pedir que se lo sancionara, nada menos. Aquí vale transcribir lo que publicó LA GACETA en esa misma nota: “el entonces fiscal de Estado había expresado que la conducta de Novillo en el caso Aráoz” “afectaba la integridad de la función jurisdiccional e implicaba un avasallamiento a la independencia del Poder Judicial. Y más adelante, transcripción textual suscripta por el abogado Daniel Leiva como fiscal de Estado: “El presente recurso de reconsideración (por el rechazo del presidente de la CSJT) tiene por objeto permitir el ejercicio concreto de la facultad de superintendencia de la Corte para asegurar en este caso una exigencia ética de conducta judicial. Está en juego no sólo la suerte de un determinado proceso sino el respeto de la comunidad hacia el poder Judicial” (Lo subrayado, por mí). Se entiende bien, entonces, por qué Tucumán casi es la única provincia que no adhirió a la Ley 27.275 de acceso a la información pública. La nota de LA GACETA concluye citando palabras del abogado Leiva, vocal de la CSJT. Me menciona junto a Clímaco de la Peña y Raúl Moreno, “que invocaron su condición de ciudadanos y se adhirieron a la demanda de Aráoz” (dice LG) “con la clara intención de burlar la norma constitucional y el orden procesal” (dice Leiva). No, abogado Daniel Leiva, vocal de la CSJT: ni fue clara ni fue intención burlar nada. Sólo queríamos transparencia en los “gastos sociales”. La opacidad de los factores de la justicia interviniente tendieron un manto opaco que ensució el valor justicia. En las actuales y escandalosas cuestiones judiciales que se debaten no tomo partido por nadie. Sólo espero que el valor justicia se independice totalmente de los intereses que nada tienen que ver con ese valor.
Carlos Duguech
- Crematorios
Promediaba el primer período de gobierno menemista cuando se presentó en el Concejo Deliberante de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán un proyecto para la construcción de un horno para la incineración de residuos patológicos. Este proyecto planteaba la construcción de un horno que alcanzaría una temperatura de 5.000°C para cumplir las especificaciones técnicas que el objetivo requería. Lo que no se dijo es que a esa temperatura solo los metales no se incineraban. En ese momento la única red de gas que servía para este uso era la que bordeaba el Cementerio del Oeste. El proyecto pionero en más de un sentido, no fue tenido en cuenta por el Concejo. Fue “cajoneado”. La salud de los tucumanos sigue sin este servicio esencial en casos de epidemias generadoras de residuos patológicos. A 30 años de esa presentación, todo está como era entonces, diría el poeta, pero peor, atravesando una pandemia. ¿Quién puede asegurar que no hacen falta ahora los servicios de este horno? Digamos que la mirada preventiva de aquellas autoridades municipales mostró solamente la miopía de aquellos que no comprenden las responsabilidades que tienen para con sus votantes, y mandantes y, ¿por qué no... demandantes?
René Carlos Roncedo
- Arbolado
La obligación de hacer colas en la vereda cada vez que debemos realizar una compra o un trámite nos expone a los fuertes rayos del sol de nuestra primavera, que anticipan las temperaturas del verano. Resulta humillante y de gran riesgo permanecer en esa situación, muchas veces, en el caso de farmacias o el Subsidio de Salud, hasta 40 minutos. Más que nunca se advierte la falta de arbolado urbano. ¿Cuándo entenderán las autoridades la necesidad de tener árboles que con su sombra nos protejan, mermen la temperatura y purifiquen el aire?
Alicia Sánchez
Corrientes 242 - San Miguel de Tucumán
- Primero en casa
Cuando los argentinos enfrentamos una crisis nuestra primera opción es abandonar el país; es la manera más fácil de creer que se nació en el lugar equivocado y que todo en esta tierra está mal. Todo lo contrario vieron los inmigrantes aquellos que huían de las guerras, hambrunas y persecuciones ideológicas, muchos quizás familiares directos hoy. Deben saber que a donde quieran ir hay reglas que son leyes y que las deberán cumplir y ahí nace el problema del argentino; no lo digo porque no sea capaz de hacerlo; todo lo contrario, los que triunfan en el exterior son muchos y suelen adaptarse rápidamente a las obligaciones en los países que los adoptan, de hecho hasta se sienten hijos de las naciones que les dieron la oportunidad de crecer y progresar. Me parece entendible; pagan gustosos los impuestos, cumplen horarios estrictos, adquieren educación social y buenos modales. Estoy convencido de que el triunfo inmigrante en Argentina fue por eso, porque todos los hombres que vinieron fueron culturalmente bien educados, trabajadores, solidarios y honrados, pero aquí pensamos abandonar la patria sin haber aprendido antes a decir gracias, buen día o simplemente cumplir con la obligación de cada uno. A muchos les irá muy bien y es mi deseo, pero a otros no les irá así por el solo hecho no haber intentado tener una Argentina distinta, desde lo personal, con propuesta , con autonomía, aportando al colectivo de bien, luchando ante la Indiferencia. No será la última crisis nacional; es la crisis de la historia que nos toca enfrentar. Los argentinos de hoy tenemos dos opciones; la peleamos aquí o pueden soñar con volver millonarios algún día, ambas opciones respetables, pero como dice el dicho: “primero en casa”.
Williams Fanlo
- Personal sanitario ignorado
Con respecto al artículo del columnista Guillermo Monti titulado “Al personal de la salud la sociedad le está dando la espalda” (02/10), cumplo en comentar lo siguiente: no solamente la sociedad le está dando la espalda, sino también el Gobierno. Y la causa es que el ser humano falla, de lo contrario cómo se explica que desde hace 50 años padecemos problemas sin solución, a pesar de que se suceden representantes de distintos partidos políticos en el gobierno. Si de veras se quisieran solucionar los problemas candentes de la actualidad, como el de la salud, se lo haría rápidamente. Pero no hay voluntad de hacerlo, porque se prioriza el enriquecimiento personal en lugar de satisfacer las necesidades del pueblo. Para revertir este orden de cosas, es necesaria la transformación del ser humano, que debe hacerse ya, no mañana ni en el año próximo, a través de la autoobservación constante para descubrirse tal cual se es. En este instante se produce dicha transformación de lo que es el ser humano, en otro totalmente diferente de cuyo potencial no tenemos idea. Y este nuevo ser humano es el que, poseyendo valores naturales como la abnegación, la empatía, la solidaridad, el respeto, la generosidad, la pasividad, el amor y la inteligencia, se ocupará de solucionar rápidamente los problemas y necesidades de la población. Por ejemplo, tomemos la enfermedad del coronavirus. Al respecto los médicos advierten que el sistema de salud está a punto de colapsar, porque algunos no toman en cuenta las medidas preventivas para evitar contagiarse, y se conducen como si nada ocurriera, sin tomar conciencia de la gravedad del momento. ¿Qué haría este nuevo ser humano en este caso? No lo sé. Pero yo, desde mi punto de vista personal, preguntaría: ¿y cuál es el problema? Si cada uno tiene el derecho, amparado por la Constitución (mal que les pese a algunos), de conducirse en estas circunstancias en la forma que elija, arriesgándose a contagiarse, si así lo decide. Y de ninguna pone en riesgo a sus semejantes, porque estos decidieron cuidarse adoptando las medidas de prevención, tales como la distancia personal de 1,50 m con respecto a otra persona, lavado de manos con agua y jabón abundantes y demás. Claro que los “arriesgados” pueden hacer colapsar el sistema sanitario. Y ahí está el problema. Pero la verdad es que el sistema de salud hace rato que está colapsado. Analicemos: ¿cuántas camas están disponibles, cuantos médicos, enfermeros, etc.? No conozco las cifras, pero estoy seguro de que son insuficientes para 1 millón y medio de tucumanos. ¿Cómo podría hacerse para dotar al sistema de lo necesario para enfrentar la enfermedad? ¿No solamente este, sino todas en conjunto? En primer lugar, reforzando las partidas presupuestarias destinadas a salud, con fondos provenientes de otros rubros superfluos, como por ejemplo publicidad y propaganda. En segundo lugar, descontando el 10% de los sueldos de los funcionarios, diputados, senadores, gobernadores, presidente vicepresidente de la Nación, ya que no surgió voluntariamente de ellos, como tendría que haber sido. Así se podrían ampliar los hospitales o construir otros nuevos, como también mejorar el sueldo de los agentes de la salud e incorporar otros nuevos. Por supuesto que también para mejorar el sistema sanitario, los ciudadanos podríamos donar dinero o elementos necesarios para atender a los enfermos. Y aportar cualquier otra idea que sugiera.
Abraham Rahman
- Agua, agua y otra vez agua
Señores de la SAT y políticos en general, por favor hagan algo… No se puede vivir sin agua. El mismo problema todos los años. ¿Qué solución nos brindan? Abrir y cerrar las válvulas para repartir lo que hay. Nos habilitan el agua un par de horas a la mañana… y hasta mañana. Debe haber alguna solución más satisfactoria. Vivimos en la rotonda del pie del cerro. Por favor, hagan algo.
Adrián Valoys